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		<title>Gestion colectiva de conocimientos - Contribuciones del usuario [es]</title>
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		<subtitle>Contribuciones del usuario</subtitle>
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		<id>http://www.reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=1695</id>
		<title>Prácticas legítimas</title>
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				<updated>2021-04-05T13:28:29Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mcagide: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;----&lt;br /&gt;
El texto que se expone a continuación surge del trabajo de síntesis realizado por el Equipo Central de Reprasis, a partir de las contribuciones de los sistematizadores, desde  mediados del 2007, hasta finales de abril de 2010. &lt;br /&gt;
Dicha síntesis es el resultado de los cientos de aportes de los sistematizadores, cuya tarea se realiza en la Fase IV, “Conceptualización”, aportando su reflexión sobre los aspectos más sobresalientes de su práctica.&lt;br /&gt;
¿Cómo llegan los sistematizadores al espacio de gestión colectiva de conocimientos? Cada uno lo hace a partir de las paradojas que identificó en su práctica en la Fase III, “Interpretación”. Sin embargo, los sistematizadores libremente pueden trabajar (y así lo han hecho) en los diferentes temas de discusión propuestos en el espacio de gestión colectiva de conocimientos, incluso proponiendo nuevas conceptualizaciones.&lt;br /&gt;
El sentido de un espacio colectivo de generación de conocimientos radica en la capacidad de generar procesos de síntesis, y de ir identificando los aspectos que surgen con regularidad. Esto genera, con el paso del tiempo, un consolidado de temas y abordajes de los mismos, al que podemos acceder sólo en la medida que –respetando el espíritu y sentido literal de las expresiones vertidas en el espacio común por los sistematizadores- logremos identificar las principales regularidades y podamos dar cuenta de ellas de manera concisa, precisa y comunicable. Con este sentido, esta tarea fue y será realizada por el Equipo Central de Reprasis, de manera periódica. Cada uno de los aportes particulares están presentes en los conceptos generales que a continuación se presentan: éstos surgen de los primeros, y no de elaboraciones propias del Equipo Central de Reprasis. &lt;br /&gt;
Los sistematizadores podrán acceder al proceso previo de generación de la presente síntesis, accediendo a la opción “Historial”: este espacio es la memoria de todos los aportes y modificaciones realizadas desde la creación del espacio colectivo de conocimientos. De tal manera, que esta síntesis no elimina los aportes particulares de cada uno de los sistematizadores, sino que están doblemente incluidos: en el “Historial”, en su versión textual; y en el actual síntesis elaborada por Reprasis.&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''INTRODUCCIÓN'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad de una acción en curso, es uno de los problemas más comunes en las prácticas sociales de diferente tipo. Esta construcción se relaciona con la posibilidad de garantizar la participación de los destinatarios de las prácticas, pero sobretodo se relaciona con la capacidad de negociación de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios. Este proceso de negociación puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro, b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de ponerse de acuerdo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escuchar al otro (al destinatario de nuestras prácticas) y ser escuchado -en el marco de prácticas de intervención social- es el inicio de un proceso de permanente negociación sin resultados predecibles de antemano. Muchas veces, el fracaso de las prácticas se debe a que no se ha podido construir un espacio donde hacer transparentes los intereses de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A veces, existen los espacios para exponer intereses pero no todos los participabtes tienen claridad sobre los mismos u operan obstáculos històrico-culturales que impiden animarse a plantearlos por distintas razones (vergüenza, temor...). Esto exige un proceso de crecimiento colectivo, de construcción de confianza, de capacitacicón y análisis crecientemente crítico, para llegar a reconocer intereses legítimos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es así que, en nuestras prácticas sociales, nos encontramos muchas veces con que los intereses de los destinatarios no siempre coinciden con los intereses de los equipos de trabajo, ni tampoco entre ambos actores y las organizaciones que los financian o apoyan. La construcción de prácticas legítimas está relacionada con tres de las paradojas que hemos trabajado anteriormente: paradoja 3 (entre la idea de que la validez de las acciones se funda en los destinatarios; y otra concepción que entiende que la práctica es válida independiente de estos aspectos), paradoja 4 (entre una práctica asentada en convicciones éticas y exigencias de coherencia entre el pensar y el hacer, y la necesidad de resolver problemas concretos y reales, acciones y decisiones que a veces no se corresponden a dichos principios) y paradoja 6 (entre prácticas que se realizan en instituciones fuertemente estructuradas y la necesidad de impulsar acciones innovadoras). La creación de prácticas legítimas se refiere a poder encontrar una brecha que te permite actuar, teniendo en cuenta los objetivos de la organización, tus propios objetivos como trabajador y los propios objetivos de los sujetos por los cuales estas interviniendo. Esta brecha puede generar prácticas superadoras que no sólo intervengan en el problema concreto del sujeto sino que generen un cambio en la manera de proyectarse frente a la vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quizás sea importante considerar junto a los intereses, las miradas de mundo y de posibilidad que los participantes tienen, en la negociación de prácticas a realizar, para que sus legitimidades sean más profundas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ACERCA DE LOS INTERESES INSTITUCIONALES Y DE LOS ACTORES ==&lt;br /&gt;
=== Tensión entre la estructura institucional y  los intereses de los distintos actores de las prácticas ===&lt;br /&gt;
Entre los miembros del equipo de trabajo pueden existir discordancias a la hora de determinar dónde se asienta la validez de las acciones que se generan, si éstas deberían partir de los destinatarios o si son válidas independientes de éste aspecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces la negociación, entre los intereses de los distintos actores (equipos de trabajo, institución y los destinatarios) se lleva a cabo de manera tácita y no existe institucionalmente un espacio donde se revelen de manera abierta los mismos. Dicho choque tiene como resultado la superioridad de los intereses de la institución por sobre los de los de algunos miembros del equipo y los de los destinatarios de la práctica. Los intereses de los miembros del equipo de trabajo también pueden quedar relegados a los de la institución, en el sentido de que cualquier instancia novedosa imaginada o pensada tiene pocas posibilidades en relación a esos arraigados intereses institucionales.&lt;br /&gt;
Existen a nivel de las organizaciones de la sociedad civil algunos conflictos suscitados por las directrices u orientaciones técnicas que emanan desde el Estado, siendo en algunas ocasiones poco flexibles, lo que supone un doble trabajo para las instituciones, por cuanto hay que dar respuesta a dichas orientaciones y a la vez ser creativos y perseverantes en relación a las estrategias que se visibilizan como más eficaces.Como el incidir en las políticas públicas es una práctica a largo plazo,es necesarios ser creativos, innovadores y mediadores entre la institución-los usuarios y el Estado a través de un levantamiento de propuestas debidamente fundamentadas con la praxis, con el conocimiento previo que haya al respecto (teorización construida desde la práctica).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Superar los espacios individuales de poder y construir alternativas de la práctica para mejorarla ===&lt;br /&gt;
En la medida en que los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, se establece un proceso de negociación que puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro; b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de establecer acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces se establece una primacía de los intereses de un actor sobre otro. En este contexto no sólo intervienen los intereses del equipo de profesionales sino también juegan los de los destinatarios. De esta manera prevalecen espacios individuales de poder sobre el objetivo principal de la práctica. El gran desafío es cómo construir &amp;quot;en el medio&amp;quot;, entre los intereses de los distintos actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Efectivamente en ocasiones se da la primacía de los intereses de una actor social por sobre los de otro, sin embargo, es necesario considerar espacios colectivos que permitan generar nuevas ideas, aportes, reflexiones, etc.; surgiendo además la interrogante de ¿Quién lo define?, debiéndose construir nuevas alternativas de practica que contribuyan al mejoramiento de la intervención y al beneficio directo de nuestros usuarios/as.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La generación de espacios colectivos parece ser una tendencia natural en una cultura del &amp;quot;Buen vivir&amp;quot; cuyo foco estaría en la satisfacción de necesidades básicas, coherente con la dignidad del Ser humano en equilibrio con su entorno, donde todo estaría al servicio de todos. Lo complejo es la tenencia de posesiones (de bienes); (el conocimiento es un bien)que puede deformar una perspectiva de buen vivir, toda vez que un bien adquirido me signifique Poder y no Servicio. En esta perspectiva la mediación entre los distintos actores puede ser más difícil para profesionales, porque el tener conocimiento nos demanda esfuerzos en hacer conciencia de que la utilidad y bonanza del conocimiento está en la orientación a preservar el equilibrio de la vida humana en solidaridad, justicia y equidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Explicitar los intereses de los distintos actores para mejorar la práctica ===&lt;br /&gt;
Hacer explícita la tensión entre los intereses de los distintos actores podría constituirse en el primer paso para la construcción de un espacio necesario -en el que los interesen se transparenten para dar lugar a un proceso de negociación- para la construcción de una nueva alternativa de la práctica y para un mejor desarrollo de la misma. Una práctica legítima depende de la forma en que realmente se lleva a cabo y de cómo se tienen en cuenta los intereses de los actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto pudiese llevarse a cabo a través de la cración de mesas de diálogo, en donde se genere el espacio para la exposición del sentir de los actores, lo cual sirva de base para la cosntrucción de nuevas alternativas de práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creemos que es necesario este espacio de diálogo, pero nuestra experiencia nos refleja que solo el espacio no basta sino se emplea una metodología que ayude a promover la confianza necesaria para la explicitación de los intereses de los distintos actores.&lt;br /&gt;
Es imprescindible explicitar por escrito los derechos de los usuarios en los distintos programas, como inherentes en su condición de seres humanos, sin coaccionarles a los intereses o metas de la propia institución.&lt;br /&gt;
Otra práctica relevante son las mesas de trabajo y coordinación entre instituciones afines, con el propósito de aunar criterios y establecer objetivos en común para nuestros destinatarios. Sólo interactuando sistémicamente es posible desarrollar práctica más eficaces y acordes a las necesidades reales de los usuarios, en el entendido que son ellos los mayores expertos conocedores de su realidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También hay que tener en cuenta que los intereses están mediados por las capacidades y posibilidades de los actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Identificar intereses comunes en la construcción de la práctica ===&lt;br /&gt;
¿Cómo se construyen prácticas legítimas? ¿Qué son practicas legítimas? Construir prácticas legítimas tiene que ver con la identificación de los intereses comunes que se ponen en juego entre todos los participantes. 	Conocer los diversos intereses es clave para construir la práctica, ya que necesitamos que cada uno ocupe su lugar y aporte su saber. Los intereses comunes son un lugar de intersección y es el espacio que posibilita trabajar juntos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada grupo humano tiene sus propios intereses, pero a la vez están unidos por intereses comunes, los cuales deben ser conocidos y visualizados por todos los miembros, puesto que esto permitirá intercatuar constructivamente, intercambiar conocimientos y experiencias y desde allí construir colectivamente la práctica, debiendo ser respetado cada conocimiento y aporte que los miembros realizan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Los objetivos de la práctica se deben priorizar frente a posiciones individuales ===&lt;br /&gt;
El objetivo común de la práctica hacia el cual todo el equipo de trabajo tiene que apuntar debe dejar de lado subjetividades u observaciones individualistas. El objetivo se tiene que encontrar por encima del afán de sobresalir de manera personal e individual, o de &amp;quot;zafar&amp;quot; discretamente, frente a destinatarios. Es importante no pensar que se sabe todo lo que se necesita, ignorando que la práctica es un aprender diario.&lt;br /&gt;
En nuestra práctica los objetivos son consensuados y además se comprometen formalmente a través de convenios, por lo que no cabe ninguna posibilidad de que las acciones de la práctica y las de los profesionales, se aparten de la consecución de aquellos. Lo que sucede, sin embargo, es que existen profesionales que se destacan por su ejercicio y compromiso, sin tener ellos la intención de sobre salir o cambiar las orientaciones de la práctica. Lo que es bueno, toda vez que las acciones se hacen eficientes y eficaces en el logro de los objetivos, esto incrementa la calidad y eleva los estándares de atención a los usuarios. Los mismos usuarios, a veces, perciben las diferencias de trato, de compromiso, de  disposición, de escucha, de acompañamiento, de confianza y estímulo de las propias capacidades que le transmite el profesional o el técnico, en contraste con otras experiencias de falta de interés, indiferencia y escasa estimulación que el profesional o el técnico ejerce en su atención al usuario.&lt;br /&gt;
Volviendo, entonces, a lo anterior, respecto de que la práctica nos introduce en un aprendizaje permanente, es necesario disponerse a aprender también, de los destinatarios. ¿Podríamos trabajar más la idea de un juego dialéctico, frente al cual es posible encontrarnos cada vez que analizamos la interacción de profesionales y técnicos, con los destnatarios?. Si la interacción es sana, el destinatario puede reconocer méritos en el profesional o en el técnico, puede asignarle autoridad cómo guía, como acompañante en sus dificultades las cuales debe resolver y lo va a destacar de manera natural, al margen de las intenciones profesionales o técnicas. La sabiduría popular sabe reconocer, en una interacción sana, cuando alguien se destaca en su quehacer. También sabe reconocer cuando la interacción es insana y a veces se estimulan debilidades humanas que enredan la interacción, surgen manipulaciones, victimización y obstaculizan procesos importantes de crecimiento personal y social.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este punto es muy importante considerar espacios para el cuidado de equipo, en donde podamos determinar que nos pasa a nosotros al momento de intervenir, con nuestros prejuicios, con el sufrimiento del otro,etc. Por esto, este espacio debiese propender a que se pueda reflejar actitudes de sí mismo y del otro, criticar de manera constructiva, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Queda claro, también, que todo este proceso de explicitación de intereses, elaboración de acuerdos y definiciones para la práctica, exige una evaluación permanente que nos permita explicar logros y obstáculos que ayuden a ajustar la continuidad, persiguiendo los objetivos orientadores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de legitimidad institucional ===&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad institucional se relaciona con el grado de congruencia o acuerdo entre lo que los destinatarios ven o esperan de la organización/institución/programa, y lo que la propia organización ve o espera, o proyecta de sí misma. Esta falta de coincidencia puede redundar en una mayor o menor legitimidad institucional, es decir, una mayor o menor adherencia a la propuesta de trabajo, o mayor o menor participación de los destinatarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Puede suceder que, de tanto en tanto, sea necesario un replanteo de la propuesta de trabajo simplemente por desgaste de la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el mismo sentido, la legitimidad institucional se relaciona con el modo en que una organización valida su hacer institucional: respetando o adhiriendo en primer lugar a los deseos o necesidades de los destinatarios, o bien, definiendo objetivos y estrategias de trabajo/evaluación independientemente de las necesidades o deseos de los destinatarios. Esta disyuntiva alude directamente a las instancias de negociación entre los actores involucrados. Hay que tener en cuenta que la negociación &amp;quot;real&amp;quot; o &amp;quot;posible&amp;quot; que puede reconocerse en los momentos de evaluación, es la que se plasma en la práctica, en cómo se asumen o asumieron las responsabilidades definidas en la negociación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los intereses de los equipos de trabajo y de gestión institucional no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, en estas condiciones surgen algunos interrogantes: ¿puede ser válida una propuesta de intervención independientemente de lo que piensen o sientan los destinatarios? ¿Sólo se valida la gestión institucional en la medida que las acciones o programas que se impulsen adhieran -en primer lugar- a los deseos o intereses de los destinatarios? ¿Cómo intervienen en la resolución de estas disyuntivas los equipos de trabajo? ¿Cómo juegan las estrategias de gestión institucional en la construcción de la legitimidad? La legitimidad institucional es una construcción que se relaciona -de este modo- con la capacidad de negociación de los actores involucrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, surge la interrogante de como se logra construir la legitimidad cuando existen contextos de obligatoriedad, en donde hay medidas judiciales que originan el ingreso al centro para recibir atención, lo que conlleva a la interrogante de ¿Es posible negociar en este contexto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es de total importancia este punto ya que la construcción de la realidad depende de la apropiación de la problemática, considerando los interrogantes y soluciones de todas las partes involucradas, para que la intervención sea adecuada. No se puede desconocer que las organizaciones en general buscan enfrentar determinadas situaciones problemáticas, y que a la vez cada actor involucrado tiene sus propias situaciones problemáticas, que a veces pueden coincidir y a veces no, y terminan influyendo en el desarrollo de las prácticas acordadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es imperativo que la institución tenga claro y practique los valores y la misión institucional por sobre otros asuntos técnicos, metodológicos y/o administrativos (reconociendo limitaciones que muchas veces impone el Estado u otro ente financiador).Además es deber de la institución actuar acorde a su discurso, en el entendido de que en este mundo globalizado y con nuevas tecnologías, la información y el quehacer práctico, administrativo, financiero y jurídico de toda instancia, está al alcance de los usuarios y sin duda condiciona la credibilidad y por ende la legitimidad institucional.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== NECESIDADES DE LOS DESTINATARIOS ==&lt;br /&gt;
=== Realizar intervenciones de acuerdo a las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Para poder hacer un trabajo de intervención se requiere indagar en las necesidades e intereses de la población. Esto se vuelve complejo en instituciones en las que existen diferentes culturas entre los destinatarios (diversas creencias, ideales, prioridades de vida, escala de valores, experiencias y niveles de formación) y lugares de origen (campo o ciudad, región o departamento del país). En muchas oportunidades dichas diferencias entran en tensión con el nuevo contexto familiar e incluso con las perspectivas puestas en práctica por los mismos profesionales de la institución. Por este motivo, los planes de intervención deben ser particularizados para cada usuario y deben partir de las necesidades específicas evidenciadas a partir de una valoración diagnóstica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De acuerdo a lo anterior, es de total relevancia adecuar la intervención a la realidad en que nos encontramos para construir el futuro de nuestros usuarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Pueden los destinatarios conocer lo que necesitan? ===&lt;br /&gt;
¿Pueden los destinatarios conocer totalmente lo que necesitan? ¿Existen necesidades que, aunque no se vean a primera vista, son tan o más importantes que las que ellos manifiestan? ¿Pueden distinguir lo que es urgente para ellos de lo que realmente es importante? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios tienen que enfrentar una serie de carencias y necesidades que les impiden tomar las decisiones que los acercan a los objetivos de la práctica. Frente a esta situación, los miembros de la institución pueden tener la capacidad de ver lo que los otros no ven y ayudar a reconocer los recorridos acordes a lo que se busca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No siempre es fácil conectar con las verdaderas necesidades. Las instituciones están atravesadas por características del contexto económico, socio-cultural y político en el que se mueven.&lt;br /&gt;
Vivimos un tiempo donde no solamente seguimos sufriendo los coletazos de la dictadura sino que se perpetúan metodologías autoritarias propias de aquella ideología. Tanto en el ámbito educativo, como en el político o el religioso encontramos muchas veces pequeños o grandes rasgos de despotismo. Lo grave no es tanto el sistema propuesto cuanto la huella que va dejando en nosotros y la internalización que hacemos de tales modos de relación. Así sucede que muchas veces quienes ejercitan en las organizaciones roles de educación con un supuesto cariz contra-hegemónico, en el fondo repiten, hacia los destinatarios, esquemas de abordaje de la realidad o características estigmatizantes de la mirada y con visos de alienación. Lo mismo sucede en los supuestos destinatarios cuando se sitúan ellos mismos en el lugar de victimarios siendo en realidad víctimas del entorno social en el que viven.&lt;br /&gt;
Para pulir los razgos de alienación en los esquemas de intervención, ayuda que los grupos de trabajo cuenten con algún tipo de asesor externo que pueda mantener cierta distancia óptima en la mirada sobre la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los profesionales pueden reconocer las necesidades de los destinatarios, ayudar a identificarlas y resolverlas. En este horizonte la legitimidad de la práctica está asegurada. En este caso, el equipo empieza &amp;quot;solo&amp;quot;, pero termina &amp;quot;junto&amp;quot; a los otros. Este recorrido legítima la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cotidianamente los actores sociales deben  enfrentar una serie de carencias y necesidades que les impiden tomar las decisiones que los involucre con la practica, Es necesario crear espacios de expresión y permitirles ser participes de las acciones, es decir,  por medio del reconocimiento de sus necesidades y carencias e intereses planificar actividades grupales, teniendo en cuenta el conjunto de necesidades comunitarias y no solo las de una persona.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Considerar las experiencias de los destinatarios y la de los miembros de la institución ===&lt;br /&gt;
No queremos poner todo el peso del rumbo de la organización en los destinatarios (si bien es el fundamental) porque la experiencia de los que conforman la organización también cuenta. Quedarnos únicamente con la voz del destinatario puede ser peligroso, ya que muchas veces no es conveniente porque no siempre se enmarca en una lógica que tenga en cuenta el interés colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuevamente nos hace sentido la importancia de la negociación, puesto que tanto las experiencias de los destinatarios como la de los miembros del centro, deben ser consideradas,analizadas, con el fin de generar acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, se vuelve a destacar la relevancia de la co-construcción, manteniendo un equilibrio entre los deseos del usuario y el manejo técnico del profesional, para lograr una intervención óptima que considera ambas perspectivas, tal como es la intervención con el modelo narrativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde nuestra práctica consideramos que lo dicho sobre el destinatario también es aplicable a quienes llevan adelante la organización. Aveces subyacen intereses personales o modos de ver la realidad que no condicen con los fines de la misma. Es por ello que consideramos importante la fluidez en el diálogo y el conocimiento mutuo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD A PARTIR DEL APRENDIZAJE QUE POSIBILITA PRÁCTICA ==&lt;br /&gt;
=== Construir  teoría desde la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica social será posible cuando un marco teórico (por ejemplo: la educación popular) permita leer lo que pasa con las situaciones abordadas, pensando en un dispositivo de intervención, realizando capacitaciones y construyendo teoría a partir de la práctica. La legitimación va ser posible siempre y cuando haya un aprendizaje real y pongamos en juego un saber que reemplace al anterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consideramos que es importante tener un marco teórico como base para apoyarnos frente a la intervención psicosocial que se realiza con los niños, niñas y adolescentes de nuestro proyecto. Dicho marco fundamenta y legitima la acción. Además, el quehacer profesional diario permite obtener diversos aprendizajes, que son retroalimentados en equipo y desde allí generar nuevas teorías que reflejen el trabajo realizado, la forma de intervención y las diversas posibilidades de acción frente a situaciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El marco teórico enriquece la visión de persona que subyace en los fines de la institución, de ahí se derivan los lineamientos que ayudarán a construir una práctica orgánica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar conocimiento desde la práctica ===&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios no conocen sus propios intereses y necesidades. Cuando esto sucede, la práctica –junto a la confrontación y la toma de conciencia del grupo de trabajo - se convierte en una herramienta que permite identificar problemas y ayuda a resolverlos. La legitimación tiene que ver con la posibilidad de obtener aprendizajes a partir de las prácticas. Hay legitimidad cuando los participantes y el equipo que interviene generan conocimiento desde la propia experiencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí será importante lo que el usuario tenga que decir respecto a lo que aprendió durante su proceso y tratamiento. Además, sería necesario e importante considerar lo que los profesionales aprendieron de la intervención con cada usuario y así poder ampliar la mirada acerca de un problema determinado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de nuevos saberes y aprendizajes ===&lt;br /&gt;
En todo espacio de trabajo hay construcción de nuevos saberes y aprendizajes para quienes lo integran, principalmente cuando hay una actitud de escucha y apertura a diferentes miradas sobre el objeto de conocimiento. El  &amp;quot;saber popular&amp;quot; construido a partir de la experiencia concreta enriquece permanentemente y ayuda a agudizar el &amp;quot;sentido común&amp;quot;, que hay que tratar de superar generando un sentido cada vez más crítico de la realidad. La construcción colectiva del conocimiento no siempre se desarrolla fácilmente. A veces se generan resistencias frente a lo nuevo por parte de los destinatarios o del equipo. Las instancias de evaluación compartida son un buen espacio para resolver estas diferencias, intentando que las situaciones dilemáticas se transformen en problemáticas a las que se les pueda buscar una solución consensuada. De esta manera se construyen nuevos saberes y aprendizajes, tanto por las conclusiones a las que se arriba sobre la temática abordada, como durante el proceso de intercambio que enriquece a las personas individual y grupalmente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber tiene que llevar al protagonismo y a la participación. Una participación que se establezca desde la experiencia, la pregunta, la duda y la certeza. Como dijo Paulo Freire una de las condiciones para pensar acertadamente es que no estemos demasiados seguros de nuestras certezas. Con esta actitud de apertura, tratando de comprendernos, de entendernos, de modificar nuestros puntos de vista y de reconocer las diferencias, se podrán construir nuevos saberes en un proceso de aprendizaje colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde nuestra experiencia hemos incorporado espacios ludicos y recreativos para los actores en donde se facilita la expresión de las vivencias, sentimientos y quereres.Esto genera un crecimiento personal que redunda en beneficio propio y de los destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El trabajo en grupo en la construcción de saberes ====&lt;br /&gt;
El trabajo en grupo es importante para construir saberes y aprendizajes. No es sencillo conformar un “grupo”. Es diferente a una suma de individualidades que se reúnen en torno a una mesa. Requiere organizadores externos, tarea, roles y mutua representación interna. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber popular es uno y el profesional es otro. Esto lleva a la construcción de roles y a lugares distintos dentro del grupo.  Surgen las preguntas: ¿en qué lugar me veo? ¿en qué lugar veo al otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo anterior declara la importancia del trabajo en equipo, donde cada miembro se hace participe del trabajo específico a su función, de acuerdo al objetivo que el equipo quiera logra, con el fin de realizar una intervención hermenéutica con el usuario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los saberes que sustentan el quehacer profesional por lo general se encuentran implícitos en las prácticas específicas, desde nuestra propia historia e intereses; combinándose los distintos saberes que cada miembro del grupo trae consigo. Por lo tanto, reviste una vital importancia el trabajo en grupo, en donde estén definidas las funciones, roles y tareas que el equipo desea lograr. Esto también implica la definición de &amp;quot;qué pasa cuando no se cumple con las responsabilidades asumidas&amp;quot;, lo cual no siempre es fácil de resolver.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Ajustar la práctica a partir de las modificaciones del contexto ===&lt;br /&gt;
Muchas veces a los equipos técnicos les cuesta capitalizar las lecciones aprendidas. Una práctica que no sufre ajustes es una práctica inocua. La realidad es cambiante, sufre transformaciones por diversas razones y es menester estar atentos, con todos los sentidos puestos en las amenazas y oportunidades que los escenarios ponen a nuestros pies. Los destinatarios y los cuerpos técnicos tienen que ser capaces de ir a la par con la vigilancia de contexto, a fin que puedan siempre responder oportunamente a los desafíos que la práctica se propone. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El diagnóstico como tarea previa a la intervención ===&lt;br /&gt;
La legitimidad también está relacionada con cuánto conocemos el escenario sobre el que tenemos intención de trabajar y en qué proporción de dicha realidad podemos incidir y contribuir a su transformación. Cuando realmente nos tomamos el trabajo de levantar diagnósticos iniciales o líneas de base, tenemos más oportunidad de pautar una intervención acorde con las necesidades en ciernes. En algunas oportunidades no hay dinero para realizar estas tareas previas, de manera que consultamos indirectamente la realidad y creemos que como técnicos podemos saber &amp;quot;lo que la gente necesita&amp;quot;. Resulta por ello muy complejo conciliar nuestros saberes como técnicos y lo que la realidad nos ofrece como necesidad imperiosa a atender.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claramente el trabajo debe cimentarse en un diagnóstico de necesidades que permita conocer la realidad en que nos encontramos incertos y así visualizar el abanico de posibles soluciones, recursos,fortalezas y oportunidades con que contamos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda intervecnión debe sustentarse en un diagnóstico claro y acorde a las necesidades de los participantes, puesto que esto permite elaborar un plan de intervención realista y concreto, teniendo como base las problemáticas, necesidades, fortalezas y debilidades con que el niño/a y su familia cuentan; y asi comprender e internalizar la realidad con la que debemos trabajar, sus complejidades y redes con las que contamos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y SENTIDO DE PERTENENCIA	==&lt;br /&gt;
=== Apropiación de la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica se puede vincular al sentido de pertenencia desarrollado por los participantes. Si bien este es un proceso en construcción, el protagonismo de los destinatarios puede establecer un constante espacio de legitimidad. Es decir que, si la práctica ha instalado una necesidad o una inquietud que vaya por encima de la organización que la genera, esta se vuelve legítima y es &amp;quot;tomada&amp;quot; por los destinatarios como parte de su propia vida. En estas condiciones, aunque la práctica finalice y/o el presupuesto se agote, la misma gente buscará luego de la experiencia algún tipo de reconstrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De lo contrario, cuando la “legitimación” de las prácticas se da a través de lo que creen los participantes de la organización que los destinatarios desean o necesitan, los proyectos no se desarrollan con participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación y compromiso ===&lt;br /&gt;
Para que pueda lograrse un cambio real y significativo en la vida de una persona, este debe surgir desde el interior hacia el exterior. Se pueden realizar actividades que modifiquen el contexto y lograr un impacto que no perdurará en el largo plazo. Es por eso que existe la necesidad de que los participantes se involucren y sean  los protagonistas de su propio cambio. La legitimidad se gana no sólo con la participación física, sino –y sobre todo- interna –es decir con el convencimiento de los destinatarios acerca del proyecto.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando en una práctica aparecen intereses diversos por parte de los actores involucrados, esto debe ser fuente de una reflexión que indudablemente enriquece la práctica, da la posibilidad de repensarse y de buscar alternativas que contribuyan a los intereses de todos. A su vez, estas acciones en las que los miembros sienten que son tenidos en cuenta y que sus apreciaciones son importantes, inciden en los índices de permanencia y participación. Los cuales aún así se ven afectados en la medida en que los actores no hayan podido hacer un proceso interior que les ayude a clarificar sus motivaciones. Sin este proceso resulta dificil y confuso un verdadero discernimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para lograr que los/as participantes se involucren en el proceso de intervención de una manera comprometida, y así transformarlos en los gestores de sus propios cambios, es necesario hacerlos participes desde el inicio, respetando su historia, sus tiempos, brindádoles una buena acogida basada en el respeto y la tolerancia, puesto que cada cual trae consigo historias de vida y multiplicidad de problemáticas, adecuando los planes de intervención a sus necesidades y no basando los diagnósticos e intervenciones en lo que el profesional quiere o considera necesario.&lt;br /&gt;
=====La participación y compromiso visto de ambos lados: destinatarios-coordinadoras de la practica. cuando los destinatarios logran percibir el nivel de compromiso social y participación por parte de las personas responsables o que se encuentran al frente de los proyectos, es en ese momento donde creen, donde también se comprometen,, donde hacen suya la practica; donde ellos se ven acompañados y respaldados. El compromiso debe ser mutuo, debe contagiarse, la persona al frente del proyecto debe dar siempre el ejemplo.&lt;br /&gt;
En nuestra experiencia lo vivimos así, nos comprometimos al máximo con la practica y vimos los resultados, las madres nos acompañaron en todo momento, hicieron suya la practica y lograron realizar una participación comunitaria, se logro la unión de un grupo dispuesto a trabajar por su barrio con responsabilidad social. (practica: participación comunitaria)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La participación y el sentido de pertenencia aseguran resultados ===&lt;br /&gt;
La participación (activa, protagónica, sensible, trascendente) de los destinatarios es la mejor medida para indicar si la propuesta alcanzó la legitimidad esperada. Es una suerte de péndulo. Al inicio de una intervención la legitimidad es la que más está en entredicho; pero luego, conforme avanza por buen derrotero, se internalizan discursos y acciones que permiten la apropiación y el sentido de pertenencia en niveles que aseguran los resultados finales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La participación suele ser más fácil y feliz en la medida en que los imaginarios grupales se van haciendo comunes. El conocimiento grupal ayuda a vencer barreras y prejuicios y a desinhibirse. Las organizaciones que logran favorecer una mutua representación interna en sus integrantes suelen generar un mayor grado de participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Falta de participación y pérdida de legitimidad ===&lt;br /&gt;
Es difícil legitimar una práctica si la comunidad con la cual se trabaja no responde, ya sea porque no la ven necesaria, no consideran importante su participación o simplemente la creen importante pero esperan que otras personas asuman la responsabilidad. No se puede hablar de legitimidad si las personas a las que la práctica se dirige no  participan de la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido, se suscita también mayor o menor participación por parte de los usuarios, lo que va de la mano a las necesidades, intereses y prioridades que cada usuario establece, condicionados por la historia personal y el contexto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo dicho anteriormente, se visualiza la necesidad de que desde el inicio se incorpore al usuario en el proceso de intervención, tomando en cuenta sus opiniones y necesidades, plasmando esto en el diagnóstico y plan de intervención, reflejándoles la necesidad e importancia del porque se requiere de su apoyo para generar cambios en la dinámica familiar y así contribuir al proceso terapéutico, haciénolos protagonistas de sus propios cambios, lo cual motivara su adherencia y compromiso de participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación continua por parte del equipo ===&lt;br /&gt;
Una práctica que no tiene continuidad para cumplir sus objetivos no es legítima.  Debe haber un hilo conductor seguido por los actores en cada paso. Esta continuidad se logra con la generación  creciente y sostenida de la energía puesta en la tarea. Puede haber retrocesos, pero las tareas deben ser encauzadas a la mayor brevedad. La presencia permanente del equipo es una fuente de seguridad insustituible. Sin prisa, sin pausa y sin desmayos emotivos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ESTABLECER ESPACIOS DE NEGOCIACIÓN ==&lt;br /&gt;
=== Desarrollar prácticas en las que no prevalezcan unos intereses sobre otros ===&lt;br /&gt;
Para que una práctica pueda ir construyendo legitimidad debe abordar algunas problemáticas y carencias que se relacionan, entre otras cosas, con la generación de un espacio (concreto y formal) de participación, diálogo y negociación entre los distintos actores. La generación de espacios y las actitudes negociadoras acerca de  aquellos aspectos contradictorios y paradojales de las prácticas, deben ser revisados y repensados permanentemente para poder ser resueltos. Esta es una posibilidad no sólo de modificar el hecho de que unos intereses prevalezcan sobre los otros, sino también de negociar y consensuar prácticas democráticas que beneficien a todos los protagonistas del proyecto. En otras palabras se tiene que tener en  cuenta la  negociación y la mediación en la  práctica social para una mejor convivencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La dinámica laboral en que nos desenvolvemos, nos lleva a tener siempre presente la negociación y la mediación frente a situaciones complejas que afrontamos, las cuales deben ser dialogadas y concensuadas por los diversos actores involucrados, teniendo como base el respeto y la tolerancia, no realizando juicios a priori o intentando anteponer intereses propios por sobre el otro, puesto que esto perjudica la negociación o mediación que desea realizarse, incidiendo negativamente en los objetivos trazados.Esto último no es sencillo ya que muchas veces los intereses están asentados en necesidades vitales, como la de un empleo u otro beneficio básico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Dificultad de negociar e imposición de criterios ===&lt;br /&gt;
De acuerdo a ciertos contextos en los que se desarrollan las prácticas (falta de compromiso, de entusiasmo, entre otras cosas) la negociación no siempre resuelve las cuestiones que se presentan. La experiencia de algunas prácticas demuestra que si bien no se puede ser inamovible en las propias ideas, muchas veces es difícil o imposible negociar (lo cual impide seguir adelante con el proyecto). En este contexto una de las alternativas que se presenta es la imposición de criterios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra experiencia nos ayuda a ver que es muy importante en este caso el rol que cumple el líder. Sin perder  la apertura, una actitud clara y firme ayuda a mantener los principios y objetivos de la institución.Esto genera seguridad y a la vez una definición mas acotada del rol que debe ocupar cada actor.Consideramos también que los destinatarios no son solo los jóvenes a quienes servimos, sino también los actores.Un actor que se siente acompañado, puede acompañar a los demás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Necesidad de una actitud abierta para negociar ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de las prácticas sociales tiene muchos aspectos a tener en cuenta. Por un lado está la necesidad de negociar los intereses institucionales y los intereses de los destinatarios. Esta capacidad de negociación es fundamental para el alcance de los objetivos, pues requiere de una actitud abierta, capaz de ponerse en el lugar del otro y de entender sus puntos de vista, así como de dar a conocer los propios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se parte de una actitud abierta para la negociación se establece un avance en el proceso, pues -además de los intereses- lo que también está en juego es la emocionalidad, la motivación y la historia de los sujetos participantes. Cuando se logra esta negociación de intereses se puede sostener la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para negociar se debe comprender que es lo que le pasa o necesita el otro, para esto debe mantenerse una actitud empática, respetuosa y tolerante, con apertura de mente, lo cual contribuirá al éxito que se desea alcanzar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y OBJETIVOS COMUNES ==&lt;br /&gt;
=== Dificultades presentadas frente a la falta de objetivos comunes ===&lt;br /&gt;
La legitimación de la práctica social se ve desdibujada en virtud de que no existen relaciones en el interior de la institución que  funcionen con objetivos comunes.  La especificidad de las distintas profesiones no genera enriquecimiento mutuo y, en estas condiciones -cuando hay que resolver situaciones complejas- no existe implicación común. La situación mencionada -de tensión interna institucional- conlleva a que no se establezcan estrategias de intervención frente a los problemas a resolver que, frente a dicha falta de mediación,  se pueden recrudecer. En otras situaciones, dicha ausencia, puede impulsar una sobre exigencia de los participantes de la organización en los proyectos en curso, teniendo finalmente que cerrar o priorizar unos sobre otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar y evaluar objetivos comunes a partir de las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Es indispensable el encuentro con el destinatario, ya que si este no se realiza los objetivos de las acciones ejecutadas no pueden ser evaluados. Las evaluaciones tienen que dar cuenta de esta participación en pos de ponerla como un pilar fundamental a la hora de generar una actividad. El destinatario debería tener un papel activo desde el momento en que la práctica es planificada hasta su posible evaluación -reconociendo el objetivo de la misma para poder contribuir a los logros esperados. Es por esto que, teniendo en cuenta esta visión, los objetivos de la organización y de los que en ella trabajan van a permitir constituir prácticas legítimas que puedan superar actividades “inconscientes” o  puramente asistenciales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para llegar a lo anteriormente dicho es esencial generar estrategias que posibiliten conocer  la visión de los destinatarios, ya que de lo contrario se sigue adelante de acuerdo a los principios de la organización y de sus trabajadores y no se consideran  aquellos que son fundamentales para los beneficiarios. Hay que tener en cuenta que muchas veces se cae en la reproducción de un discurso &amp;quot;políticamente correcto&amp;quot; pero no legítimo, lo que trae consecuencias en el desarrollo de las actividades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido la legitimidad de las prácticas está ligada al trabajo conjunto entre el equipo de profesionales y el público destinatario, ya que de esta manera  se podrán considerar las necesidades, gustos y preferencias de los destinatarios y no solamente del equipo profesional y de la institución. Más allá de que es importante dejar en claro los lineamientos y objetivos que la institucion se propone, se vuelve fundamental brindar el apoyo necesario para el cumplimiento de las actividades planificadas en conjunto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A través de la intervención nos encontramos con el otro, en un espacio íntimo y de confianza. Por esto es fundamental considerar las opiniones y necesidades del usuario, y no basar el trabajo e intervención solo en las preferencias y/o necesidades del equipo profesional o institución, para lograr esto debe contemplarse la opinión del usuario a través de pautas de evaluación, que nos permita conocer su sentir, con la finalidad de realizar un trabajo centrado en ellos y en sus problemáticas y/o necesidades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Reformular objetivos junto a los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Una práctica va a constituirse legítima cuando se hayan formulado y/o reformulado sus objetivos junto a los destinatarios. Estos objetivos tienen que encajar dentro de los objetivos institucionales y el equipo profesional los tiene que conocer e interiorizar para su ejecución. Estos objetivos guiarán toda la práctica. Por otro lado, durante  todo el proceso de la práctica,  conjuntamente con los destinatarios, se tendrán que revisar los avances así como reformular nuevos cuando los anteriores se hayan cumplido, no se ajustan a la realidad o frente a cambios en la misma. El análisis que realizan los destinatarios de las situaciones problemáticas que viven, sus causas y consecuencias, así como el planteamiento de objetivos y nuevas metodologías como  alternativas de solución, legitiman la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La práctica es legítima además si lo que hacemos con participación de los destinatarios y las destinatarias ayuda a transformar su realidad, su vida, su comunidad. Y a mejorar situaciones problemáticas, por ende que sean procesos que la misma comunidad o grupo busque seguir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El factor tiempo aparece como condicionante, el ritmo de vida instalado por el sistema capitalista que no promueve o dificulta la posibilidad de generar espacios de encuentro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un condicionante grande para seguir procesos es el factor tiempo que atraviesa toda la tarea (sobre todo en los espacios de voluntariado). El proceso como equipo requiere de tiempo y ese factor suele ser una tensión en el interior de las organizaciones.&lt;br /&gt;
Muchas veces sucede que el ánimo por responder a situaciones problemáticas embarca a las organizaciones en tareas que después cuesta sostener en el tiempo dado que sus integrantes están cruzados por otra cantidad de actividades.&lt;br /&gt;
No siempre es fácil, pero se puede mantener un tiempo de evaluación y proyección periódica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mirada externa desde un asesor que ayude a analizar con más distancia la práctica y objetivar lo que ocurre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre “lo real” y “lo imaginario” se sitúan las expectativas de quienes ejecutan el proyecto. Estas expectativas están teñidas de necesidades que no siempre responden a los cuestionamientos de los destinatarios, sino que se enraízan en necesidades propias del equipo. En nuestra organización pasó que un joven que estudiaba guitarra había progresado mucho en su técnica y muchos nos habíamos entusiasmado en ayudarlo a seguir el conservatorio. Finalmente nos dimos cuenta que él había dicho que sí,  más por seguir nuestras expectativas de haber hecho “progresar” a un joven en su proyecto de vida, que por su deseo de hacerlo.&lt;br /&gt;
Es atendiendo a la realidad de que quienes efectivizan una propuesta se encuentran atravesados por un sinnúmero de variables, que nos parece necesario sumar la presencia de alguien que sea capaz de observar la práctica con cierta distancia objetiva y pueda marcar a qué tipo de necesidades van respondiendo las acciones. Un asesor que genere espacios de reflexión  y de cuestionamiento para repensar la práctica e ir probando distintas estrategias que respondan mejor a las nuevas situaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cuestión cultural como condicionante&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El entorno cultural tiene sus variables y características propias. A las organizaciones que pretenden generar un espacio de resistencia a ciertos valores deshumanizantes suele sucederles que con el correr de los tiempos, y al afinar la mirada, se encuentran cómo muchas de esas matrices perviven en el interior de sus propuestas.&lt;br /&gt;
El entorno cultural introyecta, por ejemplo, un modo de participación no activa o asistencialista o factible sólo para algunos (por ej los que portan la voz son varones y las chicas no participan). En los casos en que se rompe este esquema, también se da por una cuestión cultural (por ej. una chica que se hace oír tiene una competencia cultural más amplia. Tiene seguridad).&lt;br /&gt;
El desafío hacia adentro de las organizaciones es ir viendo hasta qué punto la propuesta alternativa es sólo superficial o va intentando progresivamente sacar las consecuencias lógicas de su pensamiento ideológico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cambios auténticos desde uno mismo y la importancia del entorno&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Necesidad de no colocar en un esquema tan rígido la relación entre equipo y destinatarios, de tal manera que se pueda entender un proceso más integral en los cambios en la medida en que todos los miembros del proyecto son sujetos de transformaciones en el ida y vuelta de los aportes de todos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos somos actores involucrados, aun cuando los pibes puedan ser el centro de la organización. &lt;br /&gt;
La terminología “destinatarios” tiene su pro y su contra, pero tiene el límite de ser un poco rígido en lo que hace al proceso de cambio. Todos cambiamos en este proceso.&lt;br /&gt;
Nadie cambia a nadie. Cada uno cambia, aunque ese cambio sea favorecido por el clima del entorno.&lt;br /&gt;
¿Quién es el destinatario de qué? Porque en alguna medida todos somos destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ciertamente la decisión de cambio es personal, aún cuando el entorno influye, no obstante hay decisiones a veces no concientes y el cambio ocurre. Entonces desde esta perspectiva los entornos, las estrategias se intencionan para que ocurra algo y esas intenciones son dirigidas, se destinan. En consecuencia nuestras prácticas intencionan resultados y estos son dirigidos, los destinatarios no tienen intención premeditada de influir en nosotros, es el encuentro humano el que por sobre cualquier intención, en un acercamiento, un reconocimiento de un otro genera nuevas realidades en las cuales aprendimos todos, claramente. Un aprendizaje significativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Importancia de favorecer espacios comunes de toma de decisiones y evaluación que legitimen una participación auténtica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las trampas en que las organizaciones suelen caer es intentar generar participación de todos sus integrantes mientras que las decisiones son tomadas por unos pocos. La participación real se encuentra íntimamente ligada a la posibilidad de sentirse parte en la toma de  decisiones.&lt;br /&gt;
Por eso se necesita crear al interior de los grupos, espacios para que circule la palabra (especialmente de los destinatarios para los que fue pensada la práctica) en donde ellos intervengan para la toma de decisiones que hacen a las actividades y proyectos. Esta dinámica los anima a hacerse oír, los involucra directamente, los compromete y aumenta la participación y legitima la palabra personal.&lt;br /&gt;
En nuestra organización fue de mucho provecho (aunque inicialmente resistida por muchos de los adolescentes) la práctica periódica de asamblea en la que decidir juntos de qué hablar y qué resolver. Muchas veces las decisiones en conjunto motivaron mayor participación en las tareas consecuentes.&lt;br /&gt;
Necesariamente esto trae aparejado hacer el ejercicio de aprender a escuchar al otro. Esto resulta clave para “sintonizar” los intereses de todos los actores involucrados. Lo mismo sucede con las evaluaciones pertinentes en las que medir los resultados de las actividades y proyectos propuestos, valorar los logros, identificar las dificultades y revisar y modificar aquello que permita avances, considerando estas instancias como parte de un proceso de aprendizaje para todos. Donde tiene lugar un aprendizaje significativo, hay cambio y  hay crecimiento. &lt;br /&gt;
Si se toma esta herramienta como práctica cotidiana fortalecerá al grupo, y le dará la posibilidad de generar acciones que promuevan el “encuentro con el afuera” (las demás instituciones, los padres,  la mirada social, la comunidad frente a los pibes) en donde puedan pensarse acciones comunes que propicien transformaciones en un ámbito más amplio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
PRUEBA MARTIN 4.4.21&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mcagide</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://www.reprasis.org/wiki/index.php?title=Metodolog%C3%ADas_innovadoras&amp;diff=1694</id>
		<title>Metodologías innovadoras</title>
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				<updated>2021-04-02T18:05:16Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mcagide: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;----&lt;br /&gt;
El texto que se expone a continuación surge del trabajo de síntesis realizado por el Equipo Central de Reprasis, a partir de las contribuciones de los sistematizadores, desde  mediados del 2007, hasta finales de abril de 2010. &lt;br /&gt;
Dicha síntesis es el resultado de los cientos de aportes de los sistematizadores, cuya tarea se realiza en la Fase IV, “Conceptualización”, aportando su reflexión sobre los aspectos más sobresalientes de su práctica.&lt;br /&gt;
¿Cómo llegan los sistematizadores al espacio de gestión colectiva de conocimientos? Cada uno lo hace a partir de las paradojas que identificó en su práctica en la Fase III, “Interpretación”. Sin embargo, los sistematizadores libremente pueden trabajar (y así lo han hecho) en los diferentes temas de discusión propuestos en el espacio de gestión colectiva de conocimientos, incluso proponiendo nuevas conceptualizaciones.&lt;br /&gt;
El sentido de un espacio colectivo de generación de conocimientos radica en la capacidad de generar procesos de síntesis, y de ir identificando los aspectos que surgen con regularidad. Esto genera, con el paso del tiempo, un consolidado de temas y abordajes de los mismos, al que podemos acceder sólo en la medida que –respetando el espíritu y sentido literal de las expresiones vertidas en el espacio común por los sistematizadores- logremos identificar las principales regularidades y podamos dar cuenta de ellas de manera concisa, precisa y comunicable. Con este sentido, esta tarea fue y será realizada por el Equipo Central de Reprasis, de manera periódica. Cada uno de los aportes particulares están presentes en los conceptos generales que a continuación se presentan: éstos surgen de los primeros, y no de elaboraciones propias del Equipo Central de Reprasis. &lt;br /&gt;
Los sistematizadores podrán acceder al proceso previo de generación de la presente síntesis, accediendo a la opción “Historial”: este espacio es la memoria de todos los aportes y modificaciones realizadas desde la creación del espacio colectivo de conocimientos. De tal manera, que esta síntesis no elimina los aportes particulares de cada uno de los sistematizadores, sino que están doblemente incluidos: en el “Historial”, en su versión textual; y en el actual síntesis elaborada por Reprasis.&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''INTRODUCCIÓN'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La consolidación de las metodologías de acción en el marco de una práctica suelen ser vistas como una gran fortaleza por parte de los equipos de trabajo. Consiste en “saber hacer algo” y saber hacerlo bien. Sin embargo, esas fórmulas de acción ya consolidadas pueden volverse un obstáculo ante contextos cambiantes, ante el crecimiento de las organizaciones y/o la emergencia de problemas sociales que requieren nuevas soluciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces, en el campo de la intervención social observamos cómo modalidades de trabajo que habían dado buenos resultados en el pasado comienzan a presentar problemas. Entonces, en paralelo con la necesidad de consolidar las metodologías utilizadas, surge una inquietud por poder pensar e imaginar formas alternativas para hacerlo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La posibilidad de imaginar caminos alternativos –otro modo de hacer las cosas- se ha vuelto un tema relevante para el trabajo con grupos que van cambiando junto con el contexto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Surgen las siguientes cuestiones ¿hemos sido capaces de identificar este problema? ¿Qué tan abiertos estamos a poder imaginar caminos alternativos para lograr los objetivos de nuestras prácticas? ¿Cómo hacer para que este nuevo camino de invención metodológica no se transforme en un continuo cambiar y cambiar las modalidades de trabajo? ¿Con qué recursos contamos para ir pensando estos cambios en las metodologías utilizadas? ¿Qué tanto nos sirven las evaluaciones de la práctica para reorientar nuestros caminos metodológicos? ¿Qué tanto escuchamos las voces de los destinatarios a la hora de pensar estos cambios? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada práctica social tendrá experiencias diferentes con esta temática, la idea es poder compartir aquí estos saberes relacionados con la posibilidad de pensar caminos alternativos y otros modos de hacer las cosas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== El desafío de la innovación en instituciones fuertemente estructuradas ==&lt;br /&gt;
En las instituciones fuertemente estructuradas, la metodología utilizada adopta este mismo carácter. En éste ámbito las innovaciones metodológicas se convierten en desafíos difíciles de alcanzar. Entre los principales obstáculos que se enfrentan, se encuentran metodologías arraigadas que ofrecen seguridad para el logro de los objetivos, ya que están formalmente establecidas en el marco legal que crea la institución y su función social. Los caminos alternativos quedan fuera de éste marco y librados a la iniciativa de los equipos de trabajo que, en función de una economía de tiempo y de esfuerzos y ante los condicionantes institucionales, en general no se lo proponen y tienden a repetir el establecido.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aún así, la exploración y desarrollo de espacios que surge entre los condicionantes estructurales de la institución, puede constituir el inicio de alternativas de innovación. Se vuelve de fundamental importancia generar una instancia de evaluación para desarrollar metodologías alternativas, ya que así se puede hacer una revisión de los alcances de la metodología actual en el logro de los objetivos y redireccionar los caminos a partir de este análisis. En la práctica de dichas instituciones uno de los  principales obstáculos en la innovación metodológica es el poder. Las relaciones de poder entre los miembros de la institución y los destinatarios  condiciona aplicaciones innovadoras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ejemplo: pudiese incorporarse un mayor trabajo en terreno por parte de la dupla psicosocial,y no destinarse esta labor solo al asistente social, puesto que es de vital importancia que ambos profesionales conozcan y se interioricen en la realidad que el usuario vivencia, lo que permite una intervención más completa y con mayores elementos de conocimiento. Además, es vital incorporar modelos alternativos de intervención para ambos, considerando los cambios sociales que día a día se suscitan, lo que genera nuevas miradas y modos de intervenir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Manejar la innovación con cautela ==&lt;br /&gt;
La innovación tiene que ser manejada con cautela. No se trata de modas ni de mostrar que innovamos permanentemente. Todo cambio metodológico tiene que estar perfectamente enrocado con la evaluación de lo que &amp;quot;antes&amp;quot; se hacía, así como considerar si lo nuevo va a aportar sensiblemente al objetivo. Muchas organizaciones se han topado con la posibilidad de implementar metodologías nuevas, simplemente por su novedad, pero sin evaluar su pertinencia en relación a los objetivos que toca perseguir. Innovar por innovar no es el camino a seguir. Tampoco es útil descartar rápidamente metodologías de trabajo, ya que es necesario comprobar si son o no eficaces en ciertos contextos y espacios. Hay que considerar que los procesos de validación toman tiempo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es necesario enmarcar la innovación dentro de un proceso de mejora continua, donde a través de la práctica se van evaluando constantemente las metodologías y resultados y se re-elaboran nuevos procesos recursivos, constantemente. Además para innovar también hay que coordinarse con las otras instancias con que nuestra práctica se relaciona, a fin de poder avanzar conjuntamente y establecer estándares de intervención acordes a cada instancia. De igual modo es importante reforzar y motivar constantemente al equipo ejecutor, su habilidad y creatividad, para enfrentarse a lo adverso, sobreponerse a la frustración e idear nuevas estrategias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Adaptación activa a la realidad ==&lt;br /&gt;
Este es un concepto tomado de la Psicología Social, disciplina que intenta comprender la conducta del hombre situado e histórico. Situado en la medida en que  vive en un contexto particular, con relaciones determinadas y en un lugar geográfico. Histórico en tanto se vincula con las condiciones concretas de existencia que le tocó vivir. Estudia al hombre en situación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podemos trasladar este concepto a los grupos con los que trabajamos. Tenemos dos alternativas: por un lado, adaptarnos a la realidad pasivamente sin intentar modificarla o, por el contrario, podemos ver qué intersticios nos ofrece ésta para introducir cambios que nos signifiquen posibilidades de crecimiento y desarrollo. De esta manera, estaríamos frente a una &amp;quot;adaptación activa a la realidad.&amp;quot; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Buscamos trabajar con la realidad intentando comprenderla y aceptarla, mdificando situaciones en favor del bien de los destinatarios, junto a ellos. Hay realidades que sociocultural y economicamente no se pueden modificar, porque están instaladas en cada familia o dentro de la sociedad, pero tratamos que los destinatarios acepten la realidad y puedan buscar y generar opciones en la vida. Asimismo, que cada uno pueda acceder a lo que se proponga incentivándolos a la acción, a desenvolverse solos y/o colectivamente, a conocer sus derechos para que nadie los pase por encima y a respetar los derechos de los otros para así lograr insertarse en la sociedad.&lt;br /&gt;
	&lt;br /&gt;
=== Adaptarse a situaciones inesperadas ===&lt;br /&gt;
Una situación inesperada puede convertirse en una oportunidad en la medida que podamos desestructurarnos y reestructurarnos. En la gestión de las prácticas muchas veces la realidad presenta –a los miembros del equipo de la organización y/o a los destinatarios- situaciones nuevas que generan escenarios críticos. Frente a éstos, la respuesta puede ser la paralización o bien la búsqueda de miradas y acciones transformadoras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es indispensable entender que el ser humano es un ser en potencia y en cambio constante, cuya realidad también se va modificando de manera constante, por lo que el profesional debe ser capaz de entender y adaptarse a esa realidad, con la finalidad de que, desde el sentir y desde la cosmovisón del mundo que tiene el usuario, se puedan extraer elementos que permitan una intervención de calidad buscando los cambios necesarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este tipo de prácticas sociales siempre tenemos que estar preparados para lo inesperado. Todo el tiempo ocurren cosas que te corren del eje de planificación. Al trabajar con niños, buana medida de lo que sucede resulta inesperado, ya sea por una situación ocurrente del niño o por algún tema surgido en la coyuntura. Lo mismo ocurre con el equipo de trabajo, siempre hay que enfrentarse a alguna situación modificadora ya sea porque no se tien el material de trabajo, o porque viene una familia con una problemática muy fuerte que hay que encarar de manera inmediata.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Contextos cambiantes ==&lt;br /&gt;
=== Las metodologías innovadoras en contextos “cambiantes” ===&lt;br /&gt;
Es frecuente que las prácticas sociales se mantengan estables y que nos cueste percibir que se está frente a contextos cambiantes. Ante este horizonte, muchas veces las metodologías innovadoras se consideran amenazantes y competitivas. Es por este motivo que, en determinadas circunstancias, redireccionar lo establecido requiere mantener una postura física y mental que evite el desgaste emocional de los profesionales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En pos de generar nuevas metodologías de intervención, es indispensable realizar de manera continua un análisis de la realidad en la cual se está interviniendo. Es necesario conocer qué cosas les suceden y preocupan a los destinatarios de las prácticas, sus condicionantes, intereses e inquietudes, como así también la realidad del equipo de profesionales que interviene.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo anterior, se hace necesario continuar contando con espacios periódicos de reuniones de equipo, que permitan el cuidado, la reflexión y la expresión de sentimientos, que permitan analizar el sentir del profesional y contribuir a evitar su desgaste laboral personal.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Se trabaja con “orientadores” no con “moldes”: las metodologías pueden ir cambiando de acuerdo al contexto ===&lt;br /&gt;
Las metodologías pueden ir cambiando en cada contexto -es más, deberían ser únicas y particulares- puesto que no existen fórmulas de trabajo aplicables a todos los contextos. No se trabaja con &amp;quot;moldes&amp;quot;, más bien con &amp;quot;orientadores&amp;quot; que, de alguna manera, ahorran esfuerzos en la práctica. La forma o fórmula de trabajo la establece el equipo según los destinatarios de la práctica y se valida en el transcurso de la misma, en la medida de lo posible junto con los destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La metodología debe ser sensible al cambio en pos de generar mejoras. Un trabajo creativo, dinámico y apasionado es fundamental en el campo de la intervención social.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claro que hay que considerar que la legitimidad de las prácticas se asienta en la legitimidad del reconocimiento de necesidades, intereses, miradas, capacidades y posibilidades de todos los involucrados en el proceso colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La demanda de actualización frente a escenarios cambiantes ===&lt;br /&gt;
A veces, en el camino, la necesidad de ir cambiando y modificando nuestra manera de trabajar se vuelve un problema porque hay que actualizarse constantemente. Se vuelve fundamental la formación y la búsqueda de ayuda. Esta situación demanda tiempo, energía y recursos (económicos, materiales, etc.) que no siempre están a disposición.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nos encontramos en un mundo en constante cambio y transformación por lo cual la realidad nos exige revisar constantemente nuestras acciones y valorar si están siendo efectivas o si necesitamos cambiarlas o adecuarlas. Implica también cambios o flexibilización de nuestros paradigmas, respecto a nuestra particular visión de las cosas y acontecimientos. La revisión se debe dar en forma periódica y constante, no sólo al final, pero sosteniendo lo más sólido posible. Lo que nos demanda una disposición al cambio y una mente abierta a incursionar en nuevos aspectos, al ensayo, a la equivocación y a aprender de lo que se hace sin miedo al error. Intercambiar experiencias y atreverse, si se quieren resultados diferentes, a realizar nuevas acciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es así que el contínuo fluir del mundo hace indipensable la flexibilidad a nivel metodológico en cualquier práctica.  Estar atentos a modificar nuestras formas de trabajar y pensar las actividades hace que no nos estanquemos o paralicemos ante el emergente de problemas o situaciones novedosas, sino que nos lleva a buscar posibles soluciones, nuevas maneras de trabajar que se adapten a la realidad&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto a la innovación, vemos necesario estar abiertos al cambio, porque trabajamos con personas y situaciones complejas que se modifican constantemente. Lo único permenente es el cambio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Experiencias. Flexibilidad en el trabajo con adolescentes ===&lt;br /&gt;
Se necesita estar despiertos, tener ritmo y distintas propuestas para poder cambiar si vemos que lo que traemos no es lo apropiado para lo que está sucediendo en y entre ellos. Llevar adelante prácticas con pre y adolescentes exige un gran nivel de flexibilidad. Es fundamental no creer que lo que sirve hoy a algunos es lo mismo que va a servir mañana al mismo o a otro grupo. Esto no significa que la metodología elegida no sirva, sino que no es la indicada para ese momento o para ese grupo. Otra cosa importante a tener en cuenta es que con el transcurso del tiempo cada grupo comienza a tener una dinámica propia, tiempos, lenguajes, ritos, códigos y valores. Esto hace más fácil proponer una metodología determinada y caminar con ella como base. Es decir como un marco de referencia que ayuda a comunicar y organizarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nos ayuda mucho siempre desarrollar los temas acompañados de una técnica y desde allí partir de la realidad de cada joven o grupo y tomar el proceso de reflexión y nuevos conocimientos desde su propia participación. Lo lúdico, lo cooperativo, lo recreativo nos despierta, nos anima y nos ayuda a la participación y reflexión, pero es importante que también nos ayude a plantearnos transformaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== No siempre lo tradicional es lo mejor: innovación en el marco de la realización de los objetivos planteados ==&lt;br /&gt;
Es necesario ser innovadores y creativos, ya que no siempre lo tradicional es lo mejor. Es  importante capacitarse e intercambiar ideas y conocimientos, en la medida en que  muchas veces esto es lo que posibilita variar y crear motivación en los destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Carlos Matus dice que una buena práctica social se relaciona con la capacidad que poseen los actores de ir modificando la metodología según los emergentes que se suceden. No resulta tarea sencilla y requiere de gran capacidad y esfuerzo tener la capacidad de utilizar metodologías distintas a las &amp;quot;tradicionales&amp;quot; -con las que además se obtienen buenos y esperados resultados- que inviten a la participación de todos los actores (equipo coordinador y destinatarios) y que no se contrapongan con los intereses, &amp;quot;usos y costumbres&amp;quot; de las instituciones.&lt;br /&gt;
	&lt;br /&gt;
== Innovar y tener claridad en los objetivos de práctica ==&lt;br /&gt;
Se requiere ser creativos e innovadores, así como poder reanudar y aprehender del camino transitado anteriormente -buscando una alternativa nueva para obtener resultados diferentes- sin perder de vista cuáles son los objetivos planteados para la práctica. Pues no tendría sentido ser extremadamente innovador en la aplicación de metodologías, mientras el resultado que se obtiene no tiene nada que ver con los objetivos planteados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es primordial en un trabajo de intervención social tener claridad en los conceptos que se manejan dentro de la misma. Todo el equipo debe tener perfectamente definido qué es lo que se quiere hacer, esto lleva consigo un trabajo previo, el cual comprende intercambio de ideas, relato de experiencias positivas y negativas y puntos a los que se quiere llegar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''No corramos detrás de las innovaciones'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el caso de contextos de trabajo cambiantes, nos suele suceder el desarrollo de nuevas estrategias para acomodarnos y acompañar las situaciones de estas características. Una consideración sería tener innovaciones y dejar un tiempo para que se instalen y luego evaluarlas antes de modificarlas o darlas de baja.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No solamente se trata de ser ingeniosos e innovadores sino también recurrir a aquellas experiencias que fueron positivas y que tal vez nos sirvan en momentos determinados. Porque también muchas veces la dinámica de este tipo de trabajo depende de los destinatarios de la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Percepción de los destinatarios ==&lt;br /&gt;
=== Indagar en la percepción de los destinatarios para establecer nuevas metodologías y aplicaciones en la práctica ===&lt;br /&gt;
En una sociedad cambiante la innovación es un requisito necesario para lograr los objetivos de la práctica. Esta innovación puede generar, reconstruir y/o complementar metodologías y objetivos de intervención que tengan en cuenta las necesidades de la población. Es necesario indagar sobre el proceso en ejecución para que las nuevas metodologías y reconstrucciones apunten a cubrir necesidades sociales. Esto se debe hacer teniendo en cuenta dos actividades: 1) evaluar qué resultados tiene la implementación de la práctica (ver si está cumpliendo el objetivo estipulado) 2) realizar encuestas de satisfacción que permitan considerar la percepción de los usuarios en relación a las metodologías, las temáticas y los profesionales de la institución. El análisis de los resultados de la evaluación y las pruebas de satisfacción pueden arrojar resultados bases para la innovación de la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se deben establecer metodologías pensadas en las necesidades y requerimientos de los usuarios, considerándolos siempre a través de medios que permitan su evaluación y percepción,lo cual conlleva al enriquecimiento de la intervención que se realiza y mejora los resultados de ésta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La innovación se genera a través de la experiencia y las opiniones de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
En las prácticas sociales, la búsqueda e implementación de nuevas e innovadoras metodologías, es un reto y una necesidad. Muchas de las técnicas y métodos usados son producto de la experiencia y del ensayo. Esto se acompaña por una constante revisión y evaluación por parte de los destinatarios, ya que sus opiniones, propuestas y observaciones tienen un papel relevante en la elección de los caminos a seguir y de los métodos o técnicas a implementar. En otras palabras, lo importante es escuchar a la gente con la que se trabaja, registrar los cambios que se van produciendo y, desde lo ya hecho, pensar cómo se sigue. De lo contrario, hacer oídos sordos es dejar que las prácticas se desgasten y mueran. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A veces los resultados no son los esperados y, cuando esto sucede, se requiere mayor trabajo y esfuerzo en la reorganización de las acciones para el logro de las metas. En el análisis de estas dificultades se deben considerar los escasos recursos con los que, muchas veces, cuentan las organizaciones y que limitan la creatividad y la puesta en acción de algunos métodos y técnicas. Así mismo, se hace necesario considerar las expectativas puestas en juego, que deben movilizar la búsqueda de crecimiento concreto pero sin que sean &amp;quot;demasiado&amp;quot; elevadas como para generar permanentemente desgaste y frustración. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es importante cuestionar, junto a los destinatarios, no sólo el qué sino también el cómo se desarrolla una práctica. Es decir,  acercarnos conjuntamente hacia los objetivos a perseguir y delinear la metodología a emplear para conseguirlos. De esta forma se comparte la responsabilidad y se desarrolla compromiso de todos los actores involucrados en una intervención. Construir con otros tiene que ser una experiencia no sólo útil sino gratificante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No se debe tener objetivos por encima de la opinión de los actores, en la intervención es necesario escuchar sus opiniones, objetivos e intereses. En nuestra practica pretendíamos lograr la participación comunitaria,  por medio de una santificada planificación con objetivos a largo plazo, al pasar el tiempo los actores y beneficiarios del proyecto se fueron ausentando de los encuentros. Es en este momento donde nos dimos cuenta que escuchar lo que realmente ellos quieren y necesitan nos garantizaría la participación comunitaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Cuestionarse acerca de las modalidades de intervención ===&lt;br /&gt;
A veces surge un interrogante ¿cómo debemos intervenir? Si bien es cierto que se trabaja con seres humanos, hay que tener en cuenta que es un trabajo y no nos compete involucrarnos de manera personal con cada uno de los destinatarios. No se requiere buscar soluciones de cada una de las mínimas dificultades de los destinatarios, ya que esto anularía por completo la capacidad de análisis y la creatividad de soluciones de la práctica.&lt;br /&gt;
La intervención tiene que ser facilitadora de procesos, tanto personales como grupales. Cada destinatario o grupo debe desarrollarse de acuerdo a sus propias potencialidades y motivaciones en la consecusión de objetivos personales y grupales. Es oportuno, quizas definir el concepto de intervención, porque claro, cuando se la entiende como participación y no invasión o intromisión, toma una connotación distinta, más cercana a una interacción donde aprenden todos los involucrados en ella. Una interacción donde nadie se siente invadido y por el contrario cada uno descubre su potencial y su libertad para tomar decisiones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay intervenciones desafortunadas, donde hay intervenidos, anulados en su potencial personal y social. Es la intervención del tipo autoritario, dictatorial y controlador.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es indispensable y vital considerar el autoanálisis sobre el trabajo que día a día realizamos, incorporando la mirada de otros profesionales sobre nuestro quehacer, puesto que debemos constituirnos en elementos que contribuyan al mejoramiento familiar y no entorpecer su crecimiento o desarrollo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Compartir experiencias para tener más herramientas de trabajo ==&lt;br /&gt;
Es importante también compartir experiencias con personas u organizaciones que realizan prácticas similares para tener mas herramientas de trabajo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es fundamental aprender a coordinar fuerzas, saberes y experiencias de otras organizaciones que realizan trabajos similares y saber aprovechar dichos recursos al alcance de nuestras manos para mejorar y encontrar nuevas perspectivas a lo que hacemos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nos queda el permanente desafío de ir registrando constantemente lo que vamos aprendiendo en la práctica para poder compartirlo con otros y regalar la novedad que cada uno aporta del propio caminar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Igualmente, el obstáculo que se presenta en este punto es que muchas veces &amp;quot;los demás&amp;quot; pueden pedir recetas acerca de cómo trabajar comunitariamente o cómo trabajar ciertas problemáticas. Recetas que, en última instancia no existen, y que, en todo caso, cada vez hay que volver a construir. Deberíamos tener claro que no siempre se trata de transplantar lisa y llanamente lo que otros hacen sino realizar adaptaciones que contemplen las particularidades de cada caso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El intercambio de opinión y quehacer profesional ya sea con colegas del mismo centro o de otros proyectos, es fundamental para el crecimiento y desarrollo profesional, puesto que nos brinda la adquisición de nuevas prácticas, conocimientos, aportes y miradas,siendo provechoso a nivel personal y para el destinatario y/o familia con que trabajamos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Articulación de actores y el dinamismo en la construcción de prácticas ==&lt;br /&gt;
Todos estos actores actúan por sí mismos y en forma articulada. El accionar de cada uno repercute en los demás. Si alguno de ellos se modifica, también se requieren nuevas formas de intervención que favorezcan el cumplimiento de los objetivos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La articulación genera situaciones nuevas que requieren nuevas metodologías para alcanzar respuestas requeridas.  La realidad es dinámica y es por esto que muchas veces requiere imaginar caminos alternativos que suponen nuevas estrategias y metodologías.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siempre es bueno compartir experiencias y relacinarlas. Todo es importante y todo sirve a la hora de trabajar con los chicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== La centralidad de la auto evaluación ==&lt;br /&gt;
Es importante que el equipo profesional se autoevalúe durante todo el proceso, ya que la práctica con el tiempo puede tornarse rutinaria y es importante actualizarse, auto criticarse y, por qué no, aceptar las observaciones de los destinatarios acerca del desenvolvimiento en la práctica. Reflexionar acerca de las fortalezas y debilidades, considerando propuestas para mejorar al respecto. No hay que olvidar que el hecho de compartir con los destinatarios implica un aprendizaje para todos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se requiere auto evaluación constante, mirar otras experiencias, aprender nuevas técnicas y metodologías, rompiendo así el paradigma de &amp;quot;nosotros lo sabemos todo&amp;quot;. Implica obviamente mucho esfuerzo y capacidad; lo que conduce a una permanente renovación al interior de las experiencias de quienes conducen prácticas sociales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evaluación permanente de la práctica realizada intra equipo y con los destinatarios, permite visualizar si las metodologías empleadas son las más eficaces. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de la evaluación periódica y la escucha atenta a los destinatarios, es importante avanzar en la sistematización de las experiencias. Este es un camino que  permite la construcción colectiva de conocimientos y de metodologías innovadoras para una mejor implementación de la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La importancia de la sistematización de lo que hacemos, nos muestra los aprendizajes colectivos, y este ejercicio nos da una visión de como ha funcionado la metodología empleada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== La práctica muchas veces no tiene que ver con la planificación establecida ==&lt;br /&gt;
Muchas veces la pregunta sobre la metodología utilizada queda como interrogante, ya que el esquema de trabajo tiene que ver más con lo espontáneo, con el encuentro personal, con cuestiones afectivas y lúdicas, que con planificación y evaluación de acciones. Si bien se llevan a cabo esfuerzos por escribir proyectos, los mismos muchas veces aparecen sólo como requisitos de las organizaciones, se guardan  y quedan lejos de la práctica cotidiana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las actividades generales de la práctica se pueden planificar, pero no así el desenvolvimiento de la misma. Aquí radica la riqueza del trabajo con personas, pues la realidad no es rutinaria. Esto nos debería llevar a pensar ¿es el personal el que desarrolla la práctica de manera rutinaria? Cada día de taller, de reunión o de coordinación debería abordarse de diferente manera y encaminarse (tratando al menos) de no dejar de lado el aporte y contribución espontánea de los destinatarios. Lo que no implica ser &amp;quot;espontaneístas&amp;quot; y perder de vista hacia dónde queremos ir con nuestra práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al intervenir con personas las instancias de intervención deben estar preparadas para modificar constantemente la práctica, por cuanto coexisten paralelamente a la temática específica por la cual el usuario asiste al centro, otras conflictivas asociadas que emergen y se superpone en el transcurso de la interacción. Además siempre hay que considerar temáticas transversales de género, etnia,interculturalidad,entre otras, que visibilizan el necesario respeto por la individualidad del otro y por el real interés de comprenderlo y apoyarlo en el proceso de cambio.Las personas no pueden ser estandarizadas en moldes o modelos rígidos de intervención, si bien presentan indicadores comunes, son más las particularidades que requieren de moldeamiento de los patrones establecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Lo planificado VS lo cotidiano, las situaciones inesperadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin dudas, siempre se realiza una debida planificación de cómo se desarrollaran las actividades, pero no siempre tenemos en cuenta los factores imprevistos, lo inesperado, las dificultades que trae cada día. Debemos estar preparados para cuando lleguen estas situaciones y siempre tenerlas en cuenta, dejar un lugar dentro de las planificaciones para ellas. &lt;br /&gt;
Como experiencia podemos contar que realizamos una detallada planificación de actividades para casi todo un año de practicas, y solo se pudo realizar la primera actividad, el resto debimos modificar, consultar con los destinatarios, involucrarlos en fijar objetivos y en escucharlos para saber qué era lo que ellos querían realizar,  y fue así donde se realizó otra planificación pero esta vez no tan estructurada y mas abierta a lo cotidiano, a lo que pueda ocurrir cada día, mas realista. (practica: participación comunitaria)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Tiempos de las organizaciones ==&lt;br /&gt;
Se tiene que considerar la relación entre la cantidad de tiempo que se necesita  para llevar a cabo un proyecto y la cantidad de personas y recursos disponibles. En este sentido, las organizaciones disponen de una cantidad limitada de personas y de recursos disponibles (simbólicos, materiales y financieros) sobre los cuales tienen que planificar y llevar adelante las actividades del proyecto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El problema del tiempo en la organización ===&lt;br /&gt;
Los tiempos que se manejan en la organización entran en conflicto con el desarrollo de las prácticas, en la medida en que se deben considerar cuestiones como el autofinanciamiento y/o el voluntarismo. Las posibles soluciones tienen que ver con el establecimiento de relaciones coherentes entre la financiación concreta y el tiempo en el que se desarrolla la actividad. A veces hay que reconocer &amp;quot;lo posible&amp;quot; ante &amp;quot;lo ideal&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Problemas entre el tiempo de la gestión, los recursos y participantes del proyecto ===&lt;br /&gt;
Pueden surgir problemas con el tiempo que se destina a la gestión de la práctica, la cantidad de recursos y participantes del proyecto, ya que en ciertas  organizaciones las personas y los recursos no son exclusivos de cada proyecto sino que son parte de los recursos disponibles con los que cuenta una organización. Esto trae diversas consecuencias: superposición de actividades y proyectos en cuanto a las personas que participan en ellos, escasez de recursos para llevarlos a cabo, falta de tiempo disponible para cada actividad, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== La coherencia entre discurso y acción ==&lt;br /&gt;
El discurso tiene que estar emparejado con la acción, ya que las incongruencias pueden impactar en la sostenibilidad de la propia organización. Hacer lo que se declara es ser consistente en el accionar, esto es válido tanto para la organización como para las personas que se desempeñan en ella. Una persona es creible en cuanto no sólo mantiene un discurso sino que actúa en consecuencia. Esta consistencia también legitima la autoridad en el quehacer laboral o familiar. Cuando los miembros de una organización actúan de acuerdo a los principios que la sustentan hacen coherente la acción con el discurso. Lo contrario genera dudas, incertidumbre, recelo, resta autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- MONITOREO DE PROCESOS -&lt;br /&gt;
En cada grupo humano en proceso debe realizarse un seguimiento - monitoreo del índice de equilibrio dinámico donde se experimente el placer de LOGRAR OBJETIVOS y donde la experiencia de fracaso se torne en el LOGRO de objetivos se oriente a conquistas sociales igualmente placenteras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Para pensar-nos ==&lt;br /&gt;
El contar con instancias de encuentro con personas externas a nuestra práctica posibilitó el contar con ''reflejos''. Al momento de escuchar los reflejos no podemos contestarlos ni excusarnos, sino valorar la voz que nos devuelve el espejo, quien nos mira.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mirada del otro, siempre posicionada en un determinado lugar, resuena en lo que hacemos para aportar y tensionar hacia nuestro horizonte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta palabra de un otro permitió mirar-nos y a partir de allí incentivar el cuestionamiento que desoculta lo asumido como &amp;quot;natural&amp;quot; y habitual. El despertar la pregunta nos está llevando a ver y analizar el qué y el por qué enseñamos en cada propuesta. E inmersos en este proceso es desde donde podemos soñar estrategias alternativas y nuevos espacios para atender a los y las jóvenes con los que trabajamos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El sencillo hecho de proponer una pregunta, alienta otro pensamiento y nuevas dudas. &lt;br /&gt;
Pero por qué a veces se observa como un obstáculo a estos procesos de preguntarnos, una y otra vez, de dudar, de sospechar?  Creo que cuando las  metodologías tienden y de hecho logran generar sensibilización, movilización, participación, son vivenciadas como una amenaza a poderes(personales, sociales, gremiales)comodamente  estructurados); amenaza que comienza en el momento en que la palabra circula casi libre, sutil despojada de intereses individuales y personalismos. Por eso, las metodologías  son tan importantes como el contenido. El qué hacer se refleja en el cómo,por eso no siempre una &amp;quot;asamblea&amp;quot;,por ejemplo, garantiza la participación horizontal, no siempre &amp;quot;la autoconvocatoria&amp;quot; implica más autonomía, ni las consultas populares, interés y consideración real de la expresión del pueblo (por ej pueblos antimegaminería, consultados como parte del proceso de demostrar la consulta previa),convirtiéndonse en una trampa. En síntesis, la metodología contiene una ética en si misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== --- ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si bien existe una estructura  instituida, al interior de los equipos interdisciplinarios existe una mayor creatividad y libertad de cogestión para desarrollar nuestras prácticas y la toma de decisiones. Una de nuestras prácticas es el abordaje en territorio, pensando el territorio como un escenario complejo, de disputas, de conflictos de intereses, de violencia y también como generador de instancias de acuerdos; para crear vínculos que fortalezcan los lazos que propicien la accesibilidad en lo que respecta al cuidado de la salud sexual.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entendemos que la red de distribución de preservativos es una oportunidad para propiciar la visibilizaciòn de los derechos sexuales y reproductivos de la población. A modo de ejemplo favorecer el acceso a la anticoncepción de emergencia, recurso poco promocionado y por lo tanto desaprovechado en muchos casos de embarazos no deseados, y en especial en los casos de violencia de género.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de esta inquietud de generar experiencias innovadoras y de construcción con el otro surgió la propuesta de favorecer un espacio ampliado de encuentro de los referente de las distintas bocas de distribución de toda el área.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un nuestro trabajo cotidiano, algunas situaciones son inesperadas. Las mismas se pueden  transformar en una oportunidad para pensar nuevas estrategias, repensar las instituciones y las prácticas y los territorios en donde estamos inmersos.&lt;br /&gt;
Es un desafío poder recuperar las percepciones de los referentes de las bocas de distribución  y generar instancias de análisis del orden de lo cualitativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rescatamos que en esta primera etapa hubo al menos dos formas distintas de construcción de la práctica. En algunos casos (metodología tradicional), fue el equipo de salud quien llevo la propuesta a los barrios. En otros, situación que valoramos especialmente, fueron los referentes y diferentes miembros de la comunidad los que se acercaron al equipo de salud, para sumase a la propuesta o generar otras. Es nuestro deseo propiciar instancias de encuentro para que  a futuro, en las etapas posteriores el equipo de salud acompañe las inquietudes y definiciones que se generen desde los propios referentes de las bocas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de la sistematización nos repensamos como equipo interefectores (representamos a los distintos efectores del área programática), como área en relación a la práctica y en la interacción con los referentes, las organizaciones  y la población de nuestros barrios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
APORTES DE PRUEBA MARTIN 2.4.21&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mcagide</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://www.reprasis.org/wiki/index.php?title=Tensi%C3%B3n_entre_el_corto_y_largo_plazo&amp;diff=1693</id>
		<title>Tensión entre el corto y largo plazo</title>
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				<updated>2021-04-02T18:01:36Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mcagide: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;----&lt;br /&gt;
El texto que se expone a continuación surge del trabajo de síntesis realizado por el Equipo Central de Reprasis, a partir de las contribuciones de los sistematizadores, desde  mediados del 2007, hasta finales de abril de 2010. &lt;br /&gt;
Dicha síntesis es el resultado de los cientos de aportes de los sistematizadores, cuya tarea se realiza en la Fase IV, “Conceptualización”, aportando su reflexión sobre los aspectos más sobresalientes de su práctica.&lt;br /&gt;
¿Cómo llegan los sistematizadores al espacio de gestión colectiva de conocimientos? Cada uno lo hace a partir de las paradojas que identificó en su práctica en la Fase III, “Interpretación”. Sin embargo, los sistematizadores libremente pueden trabajar (y así lo han hecho) en los diferentes temas de discusión propuestos en el espacio de gestión colectiva de conocimientos, incluso proponiendo nuevas conceptualizaciones.&lt;br /&gt;
El sentido de un espacio colectivo de generación de conocimientos radica en la capacidad de generar procesos de síntesis, y de ir identificando los aspectos que surgen con regularidad. Esto genera, con el paso del tiempo, un consolidado de temas y abordajes de los mismos, al que podemos acceder sólo en la medida que –respetando el espíritu y sentido literal de las expresiones vertidas en el espacio común por los sistematizadores- logremos identificar las principales regularidades y podamos dar cuenta de ellas de manera concisa, precisa y comunicable. Con este sentido, esta tarea fue y será realizada por el Equipo Central de Reprasis, de manera periódica. Cada uno de los aportes particulares están presentes en los conceptos generales que a continuación se presentan: éstos surgen de los primeros, y no de elaboraciones propias del Equipo Central de Reprasis. &lt;br /&gt;
Los sistematizadores podrán acceder al proceso previo de generación de la presente síntesis, accediendo a la opción “Historial”: este espacio es la memoria de todos los aportes y modificaciones realizadas desde la creación del espacio colectivo de conocimientos. De tal manera, que esta síntesis no elimina los aportes particulares de cada uno de los sistematizadores, sino que están doblemente incluidos: en el “Historial”, en su versión textual; y en el actual síntesis elaborada por Reprasis.&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''INTRODUCCIÓN'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas sociales que buscan incidir sobre la realidad y transformarla, parten de diagnósticos más amplios que lo que sus prácticas pueden modificar. Este panorama actúa de telón de fondo de una práctica social y permite identificar la finalidad de una acción social en terreno. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta temporalidad de largo plazo (por ejemplo: erradicar la pobreza) convive con los objetivos de corto o mediano plazo. A veces esta convivencia suele mostrar más conflicto que armonía, pues los equipos de trabajo sienten que los resultados del corto plazo inciden poco o nada en esa finalidad deseada. ¿Cómo lograr que todas las acciones cotidianas emprendidas apunten a ese horizonte? ¿Cómo hacer para que las finalidades no paralicen continuamente la acción cotidiana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aprender a convivir con objetivos de corto y largo plazo, en el marco del desarrollo de una práctica es un desafío complejo. La mayoría de las prácticas sociales parten de diagnósticos que toman en cuenta factores estructurales (como la pobreza, la falta de educación, la baja probabilidad de inserción en el mercado laboral, la pérdida de habilidades productivas básicas para poder estar integrados en la sociedad, etc.) sobre los cuales pretenden incidir mediante un hacer concreto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el paso del tiempo, los equipos de trabajo y los destinatarios de las acciones, suelen tener sentimientos pesimistas con respecto a los logros de las acciones emprendidas al observar que esas incidencias no se dan o que son muy magras como para realmente poder cambiar las condiciones de vida de las personas más vulnerables. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La necesidad de plantear &amp;quot;metas cortas&amp;quot; se vuelve un asunto central en las prácticas, no sólo para mejorar los resultados sino también para no derivar en situaciones de paralización. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Considerar las necesidades y la decisión del usuario para alcanzar logros significativos ==&lt;br /&gt;
Es más fácil alcanzar logros significativos en el trabajo si se tienen en cuenta,  para elaborar un plan de intervención, las necesidades propias de cada usuario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los objetivos a largo como a corto plazo deberían estar atravesados por una mirada que considere la situación particular de los actores. Si no la tenemos, y procedemos a través de generalizaciones, los objetivos nunca  van a tener  los resultados esperados por cada uno de los miembros que confluyen en las prácticas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es indispensable que se tenga en cuenta no sólo la voz, sino también la posibilidad de decisión de los actores involucrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es el usuario quien desde su mirada y sentir debe lograr la identificación de sus necesidades y/o problemáticas, por lo que el operador social debe tener en cuenta esto y respetar al usuario en sus tiempos y pensamientos, lo que permitirá logros significativos durante el proceso de intervención.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es necesario que las instancias de intervención no sólo se centren en los logros  o metas globales de su práctica, sino más bien empaticen con las características biopsicosociales del usuario y planifiquen micrologros acordes a sus intereses y necesidades sentidas, ya que así se refuerza en el otro la capacidad de eficacia y el autoestima, promoviendo que desde su propio interés pueda planificar nuevas metas y proyectarse. DE otro modo se logran plazos que se mantiene sólo mientras el usuario se encuentra inserto en la práctica, pero una vez egresado, no le es posible el mantenimiento de los logros alcanzados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es  de suma importancia considerar las capacidades individuales de los actores sociales involucrados y los intereses para con su comunidad, ya son ellos los que conocen su realidad y la experimentan cotidianamente, de esta manera se lograra una intervención rica en potencialidades y organizada. Los aportes de los actores enriquecen el diagnostico y posibilita un trabajo fluido e integrado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Problemas estructurales ==&lt;br /&gt;
=== Problemas estructurales de las prácticas sociales ===&lt;br /&gt;
Las prácticas sociales se fundan, en mayor o menor medida, en diagnósticos cuyas bases se asientan en las problemáticas de índole estructural (consecuencias de la desigualdad social) y es sobre ellos que se intenta actuar. El problema se presenta cuando las instituciones que realizan estos diagnósticos -o que los utilizan para trabajar- no logran hacer coincidir en forma coherente los objetivos a corto y largo plazo, generando entre ellos una tensión sumamente compleja. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es necesario saber, para no desesperanzarse, que lo estructural no se cambia con una práctica. Pero, más allá de esto, se puede trabajar con los problemas que se abren en la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Revisar el diagnóstico de las causas estructurales a partir de la práctica ===&lt;br /&gt;
Al definir el diagnóstico desde el cual se piensan los problemas y sus prácticas, es fundamental identificar aquellas causas de índole estructural. El diagnóstico debe ser revisado y enriquecido a lo largo de la práctica, dado que muchas veces nuestra misma mirada se vuelve más aguda o se centra en diferentes aspectos a medida que se avanza y realizan sucesivas evaluaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La familia es dinámica y permeable, debiendo siempre considerarse como una estructura social en constante cambio e influenciable, por lo que el diágnostico inicial debe ser revisado y modificado durante la intervención, adaptándose a las nuevas situaciones y/o problemáticas familiares.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Saber interrelacionar el conocimiento del contexto con las prácticas. Plantear metas viables ===&lt;br /&gt;
La paradoja del largo y corto plazo pone en evidencia la necesidad de saber leer los contextos en los que se realizan las prácticas sociales. Esta lectura debe estar acompañada de un alto grado de intuición para cruzar ese contexto con la realidad particular de las personas con las que se trabaja. Es necesario tener varios aspectos en cuenta para no caer en la desesperanza: si bien es cierto que no se puede incidir en la parte estructural -porque implica un campo político amplio- es importante plantear metas viables que apunten a transformaciones individuales que permitan a la persona afrontar la realidad de manera crítica y creativa. Esta es la importancia de establecer metas cortas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A veces los profesionales que trabajan en las ciencias sociales y humanas se comprometen de tal manera  con lo que hacen que llegan a pensar que pueden “cambiar el mundo”. Por este motivo, al ver que los cambios y logros se dan lentamente y no al ritmo que se desea, muchas veces se cae en la desesperanza. La perspectiva cambia cuando se sabe que la práctica va a incidir porque va a tener un efecto sobre los sujetos participantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es necesario plantearse metas aterrizadas y viables, estableciéndolas a corto plazo, no asumiéndose una postura derrotista o desesperanzadora, puesto que deben valorarse los logros y cambios que el usuario y su grupo familiar logran alcanzar en el tiempo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Valorar los objetivos a corto plazo ==&lt;br /&gt;
=== Características de las prácticas a corto plazo ===&lt;br /&gt;
Las prácticas sociales a corto plazo dan una mirada micro del problema. Lograr encauzarlas en una red de trabajo y sostenerlas permite desarrollar tareas  a nivel macro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es interesante pensar en metas posibles a corto plazo. Después, en la medida en que aquellas vayan implementándose, establecer metas a mediano y largo plazo cuyo impacto sea factible y no pretencioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde nuestra experiencia podemos sostener que el trabajo en red con otras organizaciones genera enriquecimiento.  &lt;br /&gt;
No solo porque nos abre a nuevas perspectivas que nos permite ampliar nuestro horizonte; sino también porque nos ayuda en la definición de nuestros objetivos como organización.Concretamente la posibilidad de derivar a otras organizaciones o instituciones aquellos casos en los que nos vemos imposibilitados de acompañar, o que el acompañamiento requerido no responde a nuestros fines.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Entre el largo y el corto plazo ==&lt;br /&gt;
=== Objetivos a corto y largo plazo: tensión con las problemáticas que requieren soluciones inmediatas ===&lt;br /&gt;
Los objetivos a largo plazo nunca deben perderse de vista, pero para lograrlos hacen falta estrategias a corto plazo que permitan acercarse a los objetivos más amplios. Tales prácticas a corto o mediano plazo -en caso de los barrios mas pobres y excluidos de la ciudad de Buenos Aires- lamentablemente se pierden en necesidades inmediatas y los miembros de las organizaciones deben generar  espacios de autonomía en los sujetos para eliminar el asistencialismo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Resolver la tensión: hacer con otros ===&lt;br /&gt;
En este contexto de acciones concretas, la tensión entre el corto y el largo plazo se resuelve en una síntesis dialéctica: la única forma de dar sentido a la vida y a la práctica es haciendo con otros, y lo mismo se aplicaría a la gestión colectiva de conocimientos. &lt;br /&gt;
Cada persona tiene su cosmovisión de mundo, su perspectiva, su propio camino, válidos para sí, y la misma constatación es reconocida en todas las personas. En consecuencia, la imposición de una perspectiva sobre las otras sería un acto de anulación de un otro Ser, y una contradicción consigo mismo. Nos queda, felizmente, ir al encuentro del otro, para hacer nuevos caminos, otros alumbramientos que amplíen nuestras visiones, se incrementen nuestros saberes y podamos participar en la cocreación de espacios y mundos más amables y buenos para todos y todas. Esta posibilidad estimula lo escencial de nuestra existencia, nuestra humanidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se visualiza la importancia del co-construir junto al otro, respetando su sentir, visión, aprensiones y temores, teniendo como base el trato amable y el respeto a sus opiniones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Posibilidades de las metas a largo y corto plazo ===&lt;br /&gt;
Las metas institucionales a largo plazo cubren aspectos y problemáticas sociales tan complicadas que lograr cumplirlas se ve como una utopía. Las metas a largo plazo marcan un camino, pero los objetivos a corto plazo ubican puntos que avivan el fuego. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Formular objetivos a corto plazo, sumarlos y establecer soluciones más amplias ===&lt;br /&gt;
Resulta innegable la tensión entre el logro de objetivos a largo plazo frente a objetivos de corto plazo. Generalmente se considera la problemática estructural y a partir de ella se elaboran los objetivos que guían la práctica. Una vez identificado el problema o problemática más álgida en una realidad, se deben analizar sus raíces y a partir de allí empezar a formular objetivos a corto plazo que a la larga se irán sumando para contribuir a una solución más amplia y en esa medida se constituirán en sostenibles. Los objetivos a corto plazo tienen que ser sostenibles, viables, realizables y concretos. No hay que dejarse llevar sólo por ideales, hay que tener en cuenta que estos se tienen que ajustar a la realidad y sostener en el tiempo.&lt;br /&gt;
Una vez planteados los objetivos para no perder el norte es necesario hacer una evaluaciòn y analizar si se lograron realizar los mismos. Es posible que surjan algunos inconvenientes ya sea porque la evaluaciòn no fue exitosa o por imprevistos de la pràctica y de esta manera no llegue a cumplir dicho objetivo. Por este motivo es útil plantear flexibilidad en el trabajo para no estar presionados en los plazos a cumplir, dar tiempo a los procesos y así no sentirse frustrados por lo que no se alcanzó. A su vez es importante reveer constantemente el objetivo planteado y analizar si es el adecuado para el momento o para la situaciòn. En caso de no serlo, modificarlo y pensar otro camino, y retomarlo cuando sea útil.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Corto y largo plazo: lo urgente y lo profundo ===&lt;br /&gt;
Creo que la tensión entre el corto y largo plazo tiene que ver fundamentalmente con la tensión entre la resolución de problemas inmediatos y urgentes y los objetivos más amplios y profundos. No hay otra &amp;quot;solución&amp;quot; a este &amp;quot;dilema&amp;quot; más allá de seguir trabajando en ambos niveles: lo urgente y lo más profundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es necesario incorporar en las prácticas lo rescatable de lo &amp;quot;urgente&amp;quot; es decir aquellos acontecimientos que suceden anexos a lo que la práctica requiere solucionar o lo que se tenía planificado con el usuario, viendo la crisis como una acomodación del proceso que moviliza la interacción, lo que a largo plazo deja enseñanzas y nuevas estretegias utilizadas en su resolución, que permite al usuario ser cada vez más experto y autónomo para enfrentar las conflictivas que se presenten a lo largo de su vida. Todo retroceso supone una acomodación del sistema, que se rearma y vuelve a avanzar, por lo que siempre en toda situación hay que promover en el usuario que rescate aprendizajes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Convivencia entre objetivos: el largo plazo como dirección y no como punto de llegada ===&lt;br /&gt;
Es posible una convivencia entre objetivos de distinto tipo siempre y cuando aquellos de largo alcance sean sólo eso: un punto o faro que indica la dirección, pero no un impedimento o un obstáculo para aquellos objetivos del aquí y del ahora. El objetivo de largo alcance tiene que ser mirado como una dirección y no como un punto de llegada, permitiendo destrabar el pesimismo y el desaliento que aparece cuando se mide todo lo que falta para llegar. 	&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La tensión entre el corto y largo plazo  da cuenta de una direccionalidad que da sentido a las acciones concretas y cotidianas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra práctica nos ha enseñado que para no caer en el pesimismo y el desaliento, es necesario un cambio de mirada. Es fundamental integrar esta cosmovisión a nivel personal, ya que si en nuestra propia vida no tenemos en cuenta nuestros pequeños logros y solo vemos lo que nos falta, con esa misma actitud nos posicionaremos en la organización. Esto se logra entre otras cosas a partir del reconocimiento y valoración de los actores en la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Tensión a corto y largo plazo. Experiencias ===&lt;br /&gt;
==== Prácticas en barrios en condiciones de vulnerabilidad social ====&lt;br /&gt;
En prácticas sociales en barrios en condiciones de vulnerabilidad social, la estrategia a corto plazo puede ser atender las demandas más concretas de los vecinos:  por cuestiones de salud, educación u otro problema relacionado a adicciones o situaciones de violencia. Es importante aclarar que la intervención no se tiene que dar de manera asistencialista, sino a través de una construcción con el otro que permita la solución de sus propios problemas. De este modo se empieza a  construir la autonomía que podría ser vista como un objetivo a largo plazo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El largo plazo ayuda a ver la gran utopía mientras que el corto plazo permite no desesperar en los pequeños pasos que se dan. Ambos aspectos tienen que estar presentes todo el tiempo para no perder perspectiva pero, a la vez, no perder realismo. Es complejo y desafiante convivir en el día a día con los objetivos de corto y largo plazo. Los de largo plazo marcan la dirección, hacia dónde vamos, y los de corto las pequeñas metas tendientes a llegar hacia aquel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si bien se trazan metas y estrategias a largo y corto plazo, lo escencial es no caer en la asistencialidad, sino empoderar al usuario en sus capacidades y habilidades para que sean ellos quienes logren modificar su vida, haciéndolo partícipe de su propio cambio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
# practica llevada acabo con mujeres y niños: NO SE DEBE TENER OBJETIVOS POR ENCIMA DE LA OPINIÓN DE LOS ACTORES, EN LA INTERVENCIÓN ES NECESARIO ESCUCHAR SUS OPINIONES, OBJETIVOS E INTERESES.&lt;br /&gt;
 EN NUESTRA PRACTICA PRETENDÍAMOS LOGRAR LA PARTICIPACIÓN COMUNITARIA, &lt;br /&gt;
POR MEDIO DE UNA SOSTIFICADA PLANIFICACIÓN CON OBJETIVOS A LARGO PLAZO, &lt;br /&gt;
AL PASAR EL TIEMPO LOS ACTORES Y BENEFICIARIOS DEL PROYECTO SE FUERON                     AUSENTANDO DE LOS ENCUENTROS. ES EN ESTE MOMENTO DONDE NOS DIMOS CUENTA QUE                  ESCUCHAR LO QUE REALMENTE ELLOS QUIEREN Y NECESITAN NOS GARANTIZARÍA &lt;br /&gt;
LA PARTICIPACIÓN COMUNITARIA. LAS INTEGRANTES DEL GRUPO &lt;br /&gt;
FUERON MANIFESTANDO SUS INTERESES, NECESIDADES Y PUDIMOS VER &lt;br /&gt;
QUE ENGLOBABAN OBJETIVOS A CORTO PLAZO:&lt;br /&gt;
(COMO POR EJEMPLO, ELLAS QUERÍAN ENSEÑAR Y TRABAJAR CON LOS NIÑOS DEL BARRIO, LO QUE FUE ENSAMBLADO CON LOS OBJETIVOS A LARGO PLAZO QUE TENÍAMOS COMO COORDINADORAS DEL GRUPO.&lt;br /&gt;
DE ESTA FORMA SE PUDO ALCANZAR UNA INTERVENCIÓN INTEGRADA &lt;br /&gt;
DISMINUYENDO LA TENSIÓN ENTRE EL CORTO Y LARGO PLAZO.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Estrategias para no desanimarse ==&lt;br /&gt;
=== ¿Qué tipo de cambio se puede pensar en la práctica? ===&lt;br /&gt;
¿De qué cambios estamos hablando? Sentirse parte de un grupo de hombres y mujeres que se levantan cada mañana creyendo que es posible soñar otro tiempo, que &amp;quot;UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE&amp;quot; y que no renuncian a sus sueños, aún cuando el día a día les muestra infinitas condiciones de desigualdad, injusticia y sufrimiento social. Es confiar en las nuevas formas de organización social y de participación ciudadana que no se encuadran en las conocidas. Es tener la convicción de que la creatividad nos pertenece a todos. Es tener la posibilidad de entusiasmar a otros: necesitamos crecer en número y en participación, necesitamos desocultar intencionalidades, necesitamos profesionalizar acciones y mejorar calidad. Es recuperar la capacidad de ilusionar.&lt;br /&gt;
Esta capacidad de ilusionar, nos motiva para creer que lo que hacemos puede ayudar a la transformación de las desigualdades e injusticias. Es pensar que podemos seguir trabajando junto a otros y otras jóvenes para que nuestra realidad sea trasnformada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Utopía como motor del proyecto y  referente que ayuda a evaluar el proceso ===&lt;br /&gt;
Resuena la palabra &amp;quot;utopía&amp;quot;. La mayoría de las prácticas sociales se enmarcan en una problemática estructural que supera la posibilidad de ser solucionada solo a partir de ellas. Pero también se va comprobando que ser soñadores de utopías permite llevar adelante proyectos que encuentran en las metas a corto plazo, el estímulo y las herramientas para concretar el objetivo planteado. Permite ir evaluando el proceso, a través del cumplimiento de las metas a corto plazo. Es posible valorar el proceso como parte de la finalidad planteada. De esta manera, si bien la tensión existe, puede ser entendida como una oportunidad y animar a seguir construyendo con esperanza ya que, como dijo Paulo Freire: “La esperanza es un ingrediente indispensable de la experiencia histórica. Sin ella, no habría historia, sino sólo determinismo. Sólo hay historia donde hay tiempo problematizado y no pre-asignado. La inexorabilidad del futuro es la negación de la historia”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Anclados en la tierra sin dejar de mirar a las estrellas ===&lt;br /&gt;
La responsabilidad del equipo facilitador de no alimentar la desesperanza poniendo en claro, con todas las cartas encima de la mesa, lo que realmente la práctica va a lograr en un plazo y lugar determinados. Así, anclados en la tierra, pero sin dejar de mirar las estrellas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El trabajo nos permite actuar con honestidad al momento de plantear las problemáticas existentes y lo que debe ser modificado en pro del bienestar del usuario y su familia. No obstante, se debe inyectar la esperanza de que se pueden generar cambios y renacer a una realidad distinta, más optimista y positiva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la cosmovisión del Pueblo Originario Mapuche, nada comienza, nada termina, la dinámica circular, permite continuar,una  y otra vez y así estar siempre empezando, avanzando; tal vez es esta mirada  con horizontes de otras formas, sea la que le ha permitido resistir, ponerse de pie una y otra vez. Entonces, otra concepción del tiempo, hace que estemos permanentemente acompasando el largo, el mediano y el largo plazo, de la planificación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Gestión colectiva del conocimiento para visualizar nuevos horizontes de prácticas ===&lt;br /&gt;
La construcción de redes es un mecanismo que aporta a los objetivos de largo plazo y ayuda a atender el corto.  Se cuenta  con experiencias valiosas que, lamentablemente, se pierden en el tiempo cuando no se capitaliza el conocimiento que se va construyendo colectivamente.&lt;br /&gt;
Es aquí donde cobra real importancia el trabajo en red, no solo como una forma de cumplir el aspecto comunitario de la práctica, sino como un real interés de involucrarse en las metas asociadas a mejorar o contribuir en el desarrollo integral de la población destinataria en común. De igual forma lo sistematizado debe ser compartido con todos, ya que eso es lo enriquecedor de la investigación, por cuanto genera nueva conocimiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Trabajar en red ayuda a no perder el objetivo a largo plazo de vista, ya que permite una supervisión de todos las organizaciones con todas pudiendo remarcar errores o falencias siendo que uno de afuera no está empapado en ese trabajo diario y así recordar el horizonte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Ser claros en los  objetivos para no generar falsas expectativas en el grupo ===&lt;br /&gt;
Tiene que haber mucha claridad con el grupo con el que se trabaja para que no se generen falsas expectativas. Compartir las metas y lo que se quiere lograr con el grupo posibilita revisar la viabilidad y pertinencia de las metas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La importancia de transformar el modo de ver el mundo. Responsabilidad y capacidad individual ===&lt;br /&gt;
La desesperanza no surge sólo entre los que intervienen, también aparece en los grupos participantes en la medida en que se ven enfrentados a realidades difíciles. Igualmente, el ser claros en la importancia de transformar las formas de mirar el mundo y en lo que puede cambiarse a nivel personal desde las prácticas sociales, permite tomar conciencia de la responsabilidad y capacidad individual que cada persona tiene para vivir su propia realidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Transformar formas concretas de existencia ===&lt;br /&gt;
Potenciar habilidades cognitivas (pensamiento crítico, analítico), sociales (formas asertivas de relacionamiento) y emocionales (inteligencia emocional) permiten al sujeto tener otra comprensión y contacto con su realidad que, lógicamente, influencian y transforman sus relaciones con los otros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es indispensable generar en el usuario las habilidades y competencias necesarias a nivel emcional, cognitivo y socail, que le permitan un mayor empoderamiento de sí mismo y así planterase de mejor manera frente a la vida y su cotidianeidad, lo que a la larga contribuirá a que se relacione de una manera más adecuada con su entorno social.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== No perder de vista los objetivos a corto y largo plazo. Comunicar y compartir ===&lt;br /&gt;
Los objetivos a largo plazo son el horizonte más amplio o la dirección, la ruta que tienen nuestras prácticas y los objetivos a corto plazo refieren a distancias más cortas, a pasos del día a día, del mes a mes, etc. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los objetivos a largo plazo como los de corto plazo tienen que estar presentes en la organización todo el tiempo para no perder la mirada en perspectiva del proyecto y, en paralelo, ir adaptándose a las circunstancias del contexto y demandas de los destinatarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo general las organizaciones se paran más en una que en otra -dependiendo de las características de cada propuesta y del perfil de cada organización. Es importante no perder ninguna de las dos de vista y lograr asumir estas dos dimensiones; así como también lograr que sea algo pensado, compartido y comunicado por todos y para todos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Balance periódico del corto plazo. Estrategia para no desanimarse ===&lt;br /&gt;
Es necesario hacer un balance periódico del cumplimiento de las metas a corto plazo para no perder el norte del trabajo y no desanimarse. A su vez, se requiere identificar cómo el proceso lleva a un acercamiento y/o cumplimiento de las metas a largo plazo, sino se corre el riesgo de correr todo el tiempo detrás de lo urgente sin generar ninguna influencia en las causas de las mismas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Informar a los involucrados sobre los avances a corto plazo. Hacer ajustes y reflexionar para el largo plazo ===&lt;br /&gt;
Se debería mostrar a todos los involucrados en la práctica sobre los avances que se logran en el corto plazo, con la finalidad de reflexionar y hacer los ajustes o cambios necesarios para llegar al fin deseado en el largo plazo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Contradicción entre lo que se debería hacer y lo que se puede hacer ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
TENIENDO EN CUENTA LO SE DEBE HACER Y LO QUE SE PUEDE HACER EN LA INTERVENCIÓN SOCIAL REFLEXIONAMOS SOBRE ACCIONES ASISTENCIALISTAS Y ACCIONES QUE PROMUEVEN LA AUTOGESTIÒN: En nuestra practica , como objetivo general, siempre sostuvimos, la promoción humana y  auto gestión de los actores; sin embargo dicha intervención proviene de caritas,una institucion,  donde se realiza asistencia al mas necesitado como primera instancia de la intervención, pero siempre se pretende alcanzar la promoción humana por medio de la caridad transformadora, y teniendo en cuenta que el trabajo social busca el auto desarrollo, promueve la participación y la organización para el crecimiento comunitario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Alcance de los objetivos, temporalidad e incidencia de la institución en los mismos ===&lt;br /&gt;
Es importante conocer el alcance real de las acciones, tener en claro la temporalidad de los objetivos y reconocer la capacidad que la institución tiene de incidir en ellos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Considerar los logros y transformaciones personales, más allá de los cambios grupales. Asumir que los resultados obtenidos pueden no ser los esperados === &lt;br /&gt;
Es necesario tener en cuenta que las prácticas pueden tener un efecto individual. A veces la preocupación se centra en los grandes cambios de los grupos, pero también se alcanzan objetivos  en la medida en que se logren transformaciones personales y resignificaciones de la vida. Es necesario tener claridad frente a lo que se pretende y se puede transformar y sobre todo entender que los resultados obtenidos pueden no ser los esperados, pero tiene validez en la medida en que obedecen a las dinámicas cotidianas y a las vivencias de la gente.&lt;br /&gt;
Que vista hacia el largo plazo, este es el compromiso que cada persona asume con el cambio de su vida, de sus actitudes de su coherencia y de su integración a la comunidad, que aunque parezca poco y lento deja huella.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ocasiones experimentamos el sentimiento de frustración cuando no obtenemos los resultados esperados o trazados, tendiendo a la inmediatez, olvidándonos que debemos respetar el ritmo y dinámicas del usuario, quien a largo plazo manifestará cambios más visibles a nuestros ojos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== '''Características del largo plazo''' ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Contemplar este horizonte como punto de tensión de las metas a corto plazo. Donde la forma de posicionarse ante lo cotidiano sea estratégica hacia la finalidad. Si bien las situaciones emergentes demandan nuestra atención y compromiso tenemos que mantenernos abiertos a la cotidianedidad pero sin perder nuestro sur - norte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ejercitar un cambio en la mirada y las expectativas que ponemos en juego.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Valorar no sólo los grandes logros sino los pequeños logros en el camino. Ir virando la manera cómo miramos y los paradigmas con que evaluamos la realidad&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más de una vez nos embarcamos en cosas y no medimos el nivel de participación real y logros. Intentamos siempre medir en nivel de resultados finales. Sin embargo, nos cuesta ver pequeños logros en el proceso. Acciones que promuevan la participación sin importar si son muchos o pocos. Afinar la manera de mirar para no lidiar siempre con que lo que esperábamos no salió.&lt;br /&gt;
Hay una nueva mirada que se mide a partir de lo que “genera algo” aunque no sea lo que se había esperado. La realidad no siempre se adecua a las expectativas previas, pero si moviliza el interés del grupo, vale la pena.&lt;br /&gt;
Se impone, entonces, evaluar periódicamente la mirada sobre cómo estamos abordando la realidad y fomentar la valoración de los pequeños éxitos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== '''---''' ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta tensión también está atravesada por el contexto socio económico político y cultural. En un escenario tan cambiante como el de nuestro país nos obliga a re-discutir y revisar constantemente los objetivos a largo y mediano plazo. Esto complejiza aún más esta tensión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ejemplo, uno de los objetivos propuestos a largo plazo es que la población pueda conocer y ejercer sus derecho a la SSyR. Sin embargo la situación actual pone en debate la propia idea de derechos entrando en competencia con la idea de “privilegio”, “asistencia” o “mera filantropía”. Este ejemplo muestra como un objetivo a largo plazo ante el cambio de escenario, nos obliga a redefinir objetivos a corto plazo para seguir sosteniendo la búsqueda de estos logros y procesos a largo plazo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
APORTES DE PRUEBA MARTIN 2 DE ABRIL DE 2021&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mcagide</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://www.reprasis.org/wiki/index.php?title=P%C3%A1gina_principal&amp;diff=1692</id>
		<title>Página principal</title>
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				<updated>2021-04-02T17:58:02Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mcagide: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;APORTES DE PRUEBA DE MARTIN - DIPLOMATURA 2021 - 30 DE MARZO DE 2021 9999&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mcagide</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://www.reprasis.org/wiki/index.php?title=Participaci%C3%B3n_de_los_destinatarios&amp;diff=1691</id>
		<title>Participación de los destinatarios</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.reprasis.org/wiki/index.php?title=Participaci%C3%B3n_de_los_destinatarios&amp;diff=1691"/>
				<updated>2021-03-31T00:23:59Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mcagide: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;-----&lt;br /&gt;
El texto que se expone a continuación surge del trabajo de síntesis realizado por el Equipo Central de Reprasis, a partir de las contribuciones de los sistematizadores, desde  mediados del 2007, hasta finales de abril de 2010. &lt;br /&gt;
Dicha síntesis es el resultado de los cientos de aportes de los sistematizadores, cuya tarea se realiza en la Fase IV, “Conceptualización”, aportando su reflexión sobre los aspectos más sobresalientes de su práctica.&lt;br /&gt;
¿Cómo llegan los sistematizadores al espacio de gestión colectiva de conocimientos? Cada uno lo hace a partir de las paradojas que identificó en su práctica en la Fase III, “Interpretación”. Sin embargo, los sistematizadores libremente pueden trabajar (y así lo han hecho) en los diferentes temas de discusión propuestos en el espacio de gestión colectiva de conocimientos, incluso proponiendo nuevas conceptualizaciones.&lt;br /&gt;
El sentido de un espacio colectivo de generación de conocimientos radica en la capacidad de generar procesos de síntesis, y de ir identificando los aspectos que surgen con regularidad. Esto genera, con el paso del tiempo, un consolidado de temas y abordajes de los mismos, al que podemos acceder sólo en la medida que –respetando el espíritu y sentido literal de las expresiones vertidas en el espacio común por los sistematizadores- logremos identificar las principales regularidades y podamos dar cuenta de ellas de manera concisa, precisa y comunicable. Con este sentido, esta tarea fue y será realizada por el Equipo Central de Reprasis, de manera periódica. Cada uno de los aportes particulares están presentes en los conceptos generales que a continuación se presentan: éstos surgen de los primeros, y no de elaboraciones propias del Equipo Central de Reprasis. &lt;br /&gt;
Los sistematizadores podrán acceder al proceso previo de generación de la presente síntesis, accediendo a la opción “Historial”: este espacio es la memoria de todos los aportes y modificaciones realizadas desde la creación del espacio colectivo de conocimientos. De tal manera, que esta síntesis no elimina los aportes particulares de cada uno de los sistematizadores, sino que están doblemente incluidos: en el “Historial”, en su versión textual; y en el actual síntesis elaborada por Reprasis.&lt;br /&gt;
-----&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''INTRODUCCIÓN'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La participación de los destinatarios de una determinada práctica social se ha convertido, en las últimas décadas, en uno de los pilares centrales sobre los que se asienta la crítica a los modelos de acción social asistencialista. El asistencialismo no permitía más lugar al destinatario que el de ser un mero receptor de acciones de ayuda o apoyo ante situaciones de vulnerabilidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ruptura con dicho modelo supuso una profunda reflexión sobre este tema y abrió la posibilidad de nuevas formas de intervenir en la realidad social, donde el destinatario participa en el diagnóstico, desarrollo y evaluación de las prácticas en las que está involucrado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si bien este nuevo modelo horizontal y democrático goza actualmente de un gran consenso intelectual, muchas veces la implementación de estos postulados no son tan simples de llevar a la práctica. En general, todos estamos de acuerdo y adherimos -en nuestros equipos de trabajo- al supuesto de la participación, pero: ¿hemos sido capaces de crear y mantener mecanismos para escuchar estas voces? ¿qué pasa cuando lo que escuchamos en esas múltiples voces no concuerda con los objetivos previstos por el equipo de trabajo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El sostenimiento de la participación de los destinatarios de la práctica es un problema común en las prácticas sociales de diferente tipo. Aunque la práctica haya surgido de pedidos o demandas o identificación de problemas en la comunidad, grupo o personas a las cuales va dirigida, suele suceder que la participación tiende a mermar con el paso del tiempo. Aburrimiento, falta de incentivos, problemas estructurales (pobreza, etc.) son los factores que inciden en esta situación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada práctica social tendrá experiencias diferentes con esta temática, la idea es poder compartir aquí estos saberes relacionados con la participación de los destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== El contexto de los espacios participativos ==&lt;br /&gt;
=== Condicionantes que definen la participación ===&lt;br /&gt;
Cuando se plantea el tema de la participación es necesario especificar de quién y cómo. Desde allí comienza un largo camino donde existen varios condicionantes (el entorno, la población, la práctica y el técnico) que van a definir las modalidades de la misma. Hay que pensar la participación a partir del contexto de la práctica. Esto es clave porque no existe una receta perfecta para que la gente se sume.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo la participación puede estimularse si se conocen los intereses de la población y si se les acompaña en un proceso de discernimiento de las necesidades y prioridades que les aqueja. Una confrontación de sus sueños con la realidad contractual. Que puedan decidir iniciar un camino al cambio o quedarse en la situación actual. En consecuencia la participación se puede generar a propósito de estímulos. De un ver, juzgar y actuar. En la confianza de que toda persona puede autogestionar cambios, si se lo propone, mejor lo hará si hay motivaciones personales y/o colectivas y más si se le insentiva a que todo puede ser diferente con acciones pensadas y pasos seguros a dar. Hay que lograr que la población recupere su protagonismo, para ello es menester acompañar y no señalar el camino. Sí, se pueden abrir alternativas para que la población decida. La participación masiva no surge por generación espontanea, ésta debe ser estimulada y es un proceso lento y mucha de articulación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Interactuar con grupos familiares en gran vulnerabilidad social, con problemáticas asociadas a contextos de exclusión social y deficitarias competencias en el ejercicio de su rol intra y extra familiar, supone une esfuerzo extra para promover en ellos la necesidad de los espacios de soporte y crecimiento, por un lado y la recuperación de sus expectativas de auto-eficacia, es decir volver a creer en ellos mismos en su individualidad y como colectivo familiar para poder superar las problemáticas que les entrampan. De igual forma es necesario incidir en las familias beneficiarias el agruparse con sus pares en los entornos comunitarios, a fin de poder solucionar problemáticas que a primera vista son individuales y particulares a ese grupo familiar, de manera colectiva, al identificar indicadores en común que les afectan y potenciadores que en conjunto los pueden resolver.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Organizaciones de base y diagnóstico ===&lt;br /&gt;
En general, cuando se trabaja con organizaciones de base –creadas a través de las propias motivaciones de un grupo de personas- el espacio participativo ¿se ha establecido sin diagnóstico previo?. Las motivaciones de un grupo de personas que deciden juntarse responden a una coincidencia en su diagnóstico, respecto de un asunto determinado. lo que pasa es que no se hace explícito a través del lengueje escrito, pero en definitivas se juntan porque comparten una misma mirada y anhelos de cambio en del objeto o fenómeno que observan y que les gustaría que fuera de otra manera. Entonces hay un diagnóstico previo, individual y luego colectivo. Se juntan con una misma lectura o aproximación respecto de lo que está viendo cada quien. Es un proceso que a medida que se desarrolla puede tomar forma más clara y estructurada. &lt;br /&gt;
Igualmente el diagnóstico es crucial porque permite priorizar las necesidades reales, las inquietudes y deseos de un grupo o del barrio. &lt;br /&gt;
El aporte  de los que montan el proyecto debe ser, de buenos facilitadores (con sus conocimiento y ténicas sociales) para que más allá de lo que ellos consideren, como bueno y oportuno, sean los mismos destinatarios los que hagan el camino hacia lo que esperan y definan el cómo, cuándo y por qué. Las necesidades pueden estar en el imaginario de un grupo, población o barrio y se va explicitando a medida que las personas comparten sus inquietudes,observaciones y sueños. Pueden ser protagonistas y destinatarios a la vez de un proyecto. &lt;br /&gt;
No obstante hay un destinatario que por condiciones etáreas y de vulnerabilidad su participación es más pasiva, participa en cuanto recibe un beneficio y continua su desarrollo evolutivo o su moratoria para hacerse cargo de sí mismo. Es el caso , por ejemplo de niños, niñas y adolescentes que son maltratados, abandonados, desertan del sistema educativo o viven institucionalizados (Hogar de albergue o acogida); En estos casos se requiere que el Estado o profesionales y técnicos, adultos, determinen, en términos proteccionales y conforme a su interés superior, que no está definido por ellos mismos sino por la declaración universal de sus derechos, lo que es mejor para ellos en un contexto de protección y aseguramiento de su desarrollo. &lt;br /&gt;
La participación de los destinatarios es entonces una realidad posible desde sus competencias, posibilidades y oportunidades como seres humanos en el llamado a ser co-creadores de un mundo con mayor dignidad para sus existencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Causas de la falta de interés de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Una causa de la falta de interés de los vecinos es la ruptura (que tiene 30 años de antigüedad) de cualquier forma de participación en los barrios y el aniquilamiento de lazos solidarios y surgimiento a pleno del individualismo en la década de 90. La escasa participación es uno de temas que inquietan y llevan a buscar (a veces) distintas formas para lograrla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La participación es una conducta aprendida y puede ser estimulada, según lo que se observa a través de la experiencia. Hay situaciones que pueden influir para no incorporar una conducta participativa, ausencia de estímulo, inhibiciones, desconfianzas, miedos fundados e infundados, etc. Las dictaduras, por ejemplo inhiben la participación sobre todo a las disidencias al régimen dictatorial y cuando una dictadura se extiende en el tiempo no sólo inhibe sino aniquila la participación. La ausencia de conductas participativas estimula un aprendizaje individualista, no se siente la necesidad del otro, se aprende a prescindir de la ayuda del otro. Los miedos y desconfianzas se arraigan en periodos de dictaduras por una suerte de sobrevivencia. En consecuencias pueden haber generaciones sin expresiones de participación, por esta ausencia, de no haber experimentado ni siquiera visto gestos de participación  no se valora la necesidad de acciones conjunta, porque por periodos esta conducta se tornó peligrosa. La otra persona es un peligro que puede desestabilizar mi seguridad. Dividir para oprimir, parece ser la consigna de los dictadores, entonces en democracia hay que retomar procesos de participación que empiezan muy tímidas nuevamente y se requiere ir recuperando poco a poco las confianzas, el necesitarse, el volver a creer de que juntos podemos más. Hay que interrogar la historia, porque podemos encotrar periodos de participación significativa de parte de juntas de vecinos, donde se lograron urbanizaciones, mejoras de vivienda, comedores populares, eventos recreacionales, construcciones de escuelas, etc. Entonces parece que no hay falta de interés, más bien éste fue anulado por periodos de oscuridad. Los nacidos y nacidas en este periodo crecieron con esta triste realidad. Hay que recuperar entonces nuestra naturaleza asociativa, abrir las ventanas del mundo que nos muestran realidades de vida más humana en el encuentro con el otro. Es un proceso, ciertamente.&lt;br /&gt;
Y como es un proceso y no se da de la noche a la mañana es importante que las organizaciones que trabajan con chicos puedan generar conciencia haciendolos participantes activos de la realidad y que concozcan sus derechos y obligaciones. Solo de esta manera, de forma progresiva y constante se podrán logar pequeños pasos que formen un gran cambio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El problema del asistencialismo y su incidencia en la participación ===&lt;br /&gt;
El asistencialismo, que ha sido y sigue siendo una práctica muy extendida, se ha instalado en la cultura y esto repercute en las prácticas a la hora de poner en juego la participación en las organizaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asistencialismo ha sido y sigue siendo una práctica muy extendida en Argentina y se encuentra enraizada en la cultura a tal grado que nos hemos acostumbrado al mínimo esfuerzo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como práctica extendida, es común que las organizaciones se vean a diario exigidas a salir al cruce de demandas urgentes de los destinatarios (chicos, jóvenes, familia) que requieren la intervención de los educadores en situaciones puntuales. Esta respuesta inmediata a la “emergencia” hace que  pierdan de vista los objetivos que direccionan sus prácticas y hasta que ocupen roles que no les compete, como en el caso de un educador que acompaña a un adolescente en situaciones que corresponde que lo hagan sus padres. Reflexionar sobre la práctica regularmente en reuniones de equipo, ayuda a analizar en conjunto las situaciones y los modos de intervención, a fin de evitar repetir esas conductas y futuros “desbordes” Asimismo,  realizar el acompañamiento de los destinatarios y la reflexión y análisis de la situación conflictiva que vivan, en donde sean ellos mismos quienes se ejerciten en la toma de decisiones, progresivamente redundará en un aumento de confianza en sí mismos y en la valoración del  esfuerzo personal.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asistencialismo como concepto originario, de principios del trabajo social donde se &amp;quot;asistía&amp;quot; a un otro que no se le reconocían capacidades de autogestión, es obviamente contrario a los principios actuales de  interacción. Pero no debemos confundir con la necesidad de acompañamiento de aquellos sectores excluidos en nuestras sociedades, donde aún existen familias con necesidades de primer orden insatisfechas, que perpetúan sistemas precarios de vida al no saber como acceder a las políticas asistenciales, que el Estado destina. Aún como sociedad tenemos grandes brechas sociales y aún es necesario ese asistencialismo que acompañe a los menos favorecidos y visibilice al Estado que están ahí y presentan múltiples necesidades. No debemos invisibilizar a aquellos menos favorecidos, que aún el Estado está en deuda, y a quienes es más fácil olvidar u obviar en la política pública porque no cuentan con capacidades biopsicosociales para poder autorepresentarse sus demandas y exiguir principios de igualdad y equidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La participación en instituciones estructuradas ===&lt;br /&gt;
La participación de los destinatarios de la práctica social dentro de ámbitos estructurados (por ejemplo: una cárcel) es limitada o casi nula. Muchas veces la rigidez del contexto es adoptada, con el tiempo, por los profesionales. Considerar la participación en forma horizontal o sea tener en cuenta los temores, deseos o lo que realmente les sucede a los destinatarios, es romper el sistema de poder verticalista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fortalecer los espacios de participación existentes ==&lt;br /&gt;
Muchas veces el &amp;quot;dilema&amp;quot; en el tema de la participación tiene que ver con cómo hacer para que la gente participe a las propuestas realizadas, pero quizás el desafío sea acompañar y fortalecer los espacios participativos existentes entre los grupos destinatarios.&lt;br /&gt;
Si la propuesta surgió desde el grupo de interés entonces eso tendría que ir acompañado de participación activa en ello. Si el motivo de la participación es impuesto eso no insentiva a participar, porque no tiene sentido para el grupo, no les interpreta, no saben ni por qué tendrían que moverse en pos de qué. Generalmente el agente socializador, &amp;quot;iluminado&amp;quot;, &amp;quot;el que sabe lo que que hay que hacer&amp;quot;, señala el por dónde, por qué, cómo y cuándo y lo hace porque es él el que sabe. Este es un error muy común.&lt;br /&gt;
El agente socializador es un verdadero educador, un facilitador que ayuda a que la población se encuentre con aquellas cuestiones más sentidas de cada uno de sus miembros y del grupo. Es como una partera que ayuda a salir, desde el interior de la vida, una vida nueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Generar espacios en los que &amp;quot;la palabra circule&amp;quot; ==&lt;br /&gt;
Es importante generar espacios en los que &amp;quot;la palabra circule&amp;quot;, espacios en los que se escuchen los conflictos que se producen en la convivencia diaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La a-dicción no es una problemática propia de estupefacientes y mucho menos de un sector social. “No hablar” representa muchas veces un sistema de defensa engañoso o cortoplacista que hipoteca la participación y disgrega. Toda práctica que favorezca que la palabra circule y se encauce en un sentido común es constructiva. Al respecto es de señalar que una propuesta de estas características (como pueden ser espacios de asamblea o grupos operativos) suelen generar resistencias y miedos  al inicio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Generar espacios en donde todos los que participan tengan voz, se sientan escuchados y experimenten el valor de su propia palabra, les dará confianza para darse a conocer, para valorar la palabra como herramienta que ayuda a resolver conflictos, en lugar de la violencia, para compartir propuestas de acción conjunta que involucre  a los destinatarios y estimule su poder de iniciativa&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentar el problema de la participación: observar lo que pasa y establecer caminos alternativos ==&lt;br /&gt;
A menudo en las prácticas sociales se presenta el problema de la poca participación. Algunas veces los intentos de solucionar “el problema” se presentan bajo el lema de “hacemos lo que podemos”. En estas situaciones se presenta como necesario detenerse y  observar lo que pasa, redefinir objetivos y roles.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las reuniones periódicas son de vital importancia en la medida en que habilitan un espacio de supervisión y evaluación constante de la tarea. Además, permiten imaginar caminos alternativos, evaluar y avanzar de acuerdo a los objetivos propuestos. A partir de recuperar la constancia de las reuniones y dejar de lado la idea de “hacemos lo que podemos” la participación puede aumentar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Igualmente, para poder llegar al destinatario, no sólo es necesario generar mecanismos de inclusión de los destinatarios, sino también que el equipo de trabajo tenga en claro los objetivos del proyecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[['''Otros actores''']]&lt;br /&gt;
En toda organización comunitaria existen los destinatarios directos de la práctica, para los cuales son pensadas las actividades y a partir de sus características surgen los objetivos principales de la organización. Pero también están aquellos actores relacionados con los destinatarios principales que se ven involucrados y beneficiados de la práctica aunque no directamente. Dichos actores intervienen en nuestra práctica asi como esta los modifica. En ciertas ocaciones existen tensiones entre la organización y este nuevo actor. Hay veces que este vínculo favorece a ambas partes, pero en otros momentos existen discrepancias que incluso afectan el trabajo con los destinatarios reales. Siendo que también se incorporan como destinatarios se tiene que incluirlos en la actividad, hacerlos partícipes y definir desde que lugar actuarán según nustros objetivos para lograr lo deseado con el conjunto de destinatarios.&lt;br /&gt;
Un ejemplo de estos actores pueden ser las familias y los destinatarios reales o directos serían los chicos que asisten a los centros comunitarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== La construcción y las necesidades de los destinatarios ==&lt;br /&gt;
=== Construcción de los destinatarios: &amp;quot;carentes de…&amp;quot; o &amp;quot;con potencialidad para…&amp;quot; ===&lt;br /&gt;
La construcción que las organizaciones, instituciones o programas hacen de los destinatarios (para quienes están destinadas las prácticas) es uno de los aspectos centrales que determinan no sólo el horizonte de trabajo, sino también la elección de los abordajes, técnicas de trabajo y metodologías. Esa construcción de un destinatario &amp;quot;imaginado&amp;quot; tiene incidencia en la definición de los objetivos y en el modo en que -concretamente- participan en el diseño, implementación y evaluación de la práctica. La &amp;quot;construcción del destinatario&amp;quot; no es un diagnóstico del destinatario: es una imagen, un concepto o una idea acerca de cómo es el destinatario, sus cualidades y potencialidades. Sobre esa construcción imaginaria se piensa, desarrolla y evalúa la práctica. Sin embargo, en muchas ocasiones ese tipo imaginario no coincide con quienes concretamente participan de las prácticas. Esa diferencia muchas veces ocasiona fuertes tensiones al interior de los equipos de trabajo, y de las mismas organizaciones, instituciones o programas desde dónde se realizan las prácticas. En el mismo sentido, en la medida en que la práctica monte sus acciones a partir de concebir a un destinatario desde las carencias o desde las potencialidades se establece-al igual que en el caso anterior- el ángulo desde donde se van a determinar objetivos, elegir metodologías y criterios de evaluación. &lt;br /&gt;
¿Es lo mismo concebir a los destinatarios de nuestros programas o acciones como &amp;quot;carentes de...&amp;quot; o &amp;quot;con potencialidad para...&amp;quot;?. Ciertamente no es lo mismo, la interación tendrá características distintas si se sigue uno u otro camino. Los objetivos y la consecusión de éstos se verán afectados. En la teoría de la psicoeducación podemos encontrar fundamentos que señalan aspectos favorables al centrar nuestra interacción en las potencialidades de los destinatarios. Enfocarse en sus potencialidades predispone a profesionales y técnicos sociales, con optimismo respecto de lo que es posible que los destinatarios logren. Todo el quehacer, en la interación y en la consecusión de los objetivos, se ve influida al centrar nuestras acciones  a partir de las potencialidades. La mirada en las carencias nos conduce implicitamente por o hacia una profesía autocumplida. Iniciamos acciones casi para fracasar. &lt;br /&gt;
¿Por qué razón los destinatarios imaginados no suelen ser los destinatarios reales, de las prácticas que nuestras organizaciónones promueven?&lt;br /&gt;
La experiencia nos permite observar que algunas organizaciones las dirigen profesionales que no ponen su profesión al servicio de la comunidad, de la gente, de la vida digna; más bien son profesionales que se sirven de su profesión mejorando sólo su calidad de vida. Estos mismos son busquillas y dan con fuentes de financiamiento para atender ciertas problemáticas que no necesariamente sea necesario atender en una determinada realidad, entonces los diagnósticos son cuestionables y por cierto los destinatarios de cualquier intervención, porque lo que importa es el acceso al recurso financiero y puede que el destinatario atendido no presente la problemática por la cual se recibe financiamiento. Esta puede ser una causa, de la cual somos responsables de erradicar, denunciando prácticas inescrupulosas. Felizmente lo que prevalece es una conciencia social y de servicio al mejoramiento de una calidad de vida para todos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Aprender a escuchar la voz del otro ===&lt;br /&gt;
También es clave escuchar &amp;quot;la voz del otro&amp;quot; (lo que tiene para decir) ser más pacientes que expeditivos, dar tiempo y espacio para que todos puedan hablar. Evitar forzar al otro a hablar, ya que así se corre el peligro de que las ideas que circulen sean sólo las de la organización. Todas las personas tienen algo para decir y, es por este motivo, que pueden existir aprendizajes mutuos.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Sin duda es prioritario reconocer al otro como sujeto de derechos y respetarlos.Así como también al establecer estándares de participación u objetivos de logro, es necesario que quienes interactuamos desde la perspectiva de la organización,no sobrepongamos nuestras opiniones o patrones personales en la práctica, es decir no pretender que el otro participe de acuerdo al concepto y estándar que poseo individual u organizacionalmente, sino desde sus propias experiencias y convicciones, alentándole constantemente, respetando sus características, capacidades y tiempos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Conocer necesidades para lograr la participación ===&lt;br /&gt;
Para que los destinatarios se apropien del espacio es necesaria una lectura acertada de sus necesidades (problemáticas  sociales, no sólo las meramente  económicas). Esta es de utilidad para un acercamiento entre los sujetos de la organización y los destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Reflexionar sobre la participación ==&lt;br /&gt;
=== Reflexionar sobre los espacios participativos ===&lt;br /&gt;
Es importante trabajar, en primer lugar, sobre la idea y las experiencias de participación experimentadas por aquellos que coordinan espacios participativos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es importante también hacer hincapié y reflexionar sobre el lugar de la palabra. A veces la gente tiene temor a exponerse, a decir, a escribir, grabar, etc. Es necesario generar espacios en los que se tome y registren con cuidado las palabras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Pensar distintos niveles de participación ===&lt;br /&gt;
Se pueden pensar distintos niveles o formas de participación. Muchas veces en el imaginario “participar” significa que todos estén sentados en una asamblea dando su opinión o bien que la misma implica trabajar en alguna organización determinada    (bajo un formato preciso o de acuerdo a experiencias personales). Es necesario pensar la participación con los pies en el territorio y considerando a la gente más allá de cualquier elucubración personal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Pensar en pequeñas acciones participativas ===&lt;br /&gt;
Es importante considerar que los niños, jóvenes, adultos, adultos mayores y personas con necesidades especiales son importantes y que de ellos aprendemos y para ellos trabajamos. Es por esto que no se tienen que dejar de lado sus comentarios y sugerencias. Esta participación, sea mucha o sea poca, tiene que ser valorada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se tiene que pensar en pequeñas acciones participativas, más que en grandes procesos. No porque estos últimos no sean &amp;quot;ideales&amp;quot;, sino porque a veces es posible realizar pequeñas prácticas de participación cotidiana y no grandes procesos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Interacción entre la organización y los destinatarios ==&lt;br /&gt;
=== Construir espacios participativos en la interacción entre quienes diseñan los proyectos y los destinatarios ===&lt;br /&gt;
La participación de los destinatarios se puede ir construyendo en forma paulatina, moldeando así la relación interpersonal que se desarrolla entre quienes diseñan un proyecto y a los que este se dirige.  Se trataría de una relación de interacción en donde los usuarios y quienes planifican confrontan sus puntos de vista, aprenden sus lenguajes y la validez de sus posiciones. De esta manera, se produce también un interacción educativa, dado que tanto unos como otros aprenden y enseñan conocimientos y destrezas que benefician el diseño.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Incluir a los destinatarios en tareas metodológicas ===&lt;br /&gt;
Se requiere pensar en distintas estrategias para motivar la participación en la creación de proyectos y en la visualización de problemas. Apostar a una participación/acción de los participantes a través de la apertura  -por parte de los orgánicos de la organización- de mecanismos de inclusión en las actividades y en el armado de la metodología de abordaje. Sabiendo que la práctica se construye, se planifica y acciona, volviéndose superadora, no sólo por la práctica que se lleva a cabo, sino por el sentido de pertenencia que se genera en todos los participantes de la organización.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Incluir la participación desde el comienzo del proyecto ===&lt;br /&gt;
La participación de los destinatarios en el desarrollo de las prácticas es fundamental. Lograr esto muchas veces es una tarea ardua. Una forma de que esto sea posible implica que la participación sea incluida desde un comienzo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lograr que las personas hacia las cuales va orientado el trabajo formen parte de todo el proceso puede hacer que los resultados obtenidos sean el producto de un quehacer conjunto y no una simple &amp;quot;bajada de línea&amp;quot; o ejecución de &amp;quot;profesionales&amp;quot; ajenos, muchas veces, a la situación que se intenta modificar.	&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La participación en la evaluación de los procesos ===&lt;br /&gt;
También resulta importante la participación de los actores involucrados en la evaluación de los procesos. Esta tiene que ser realizada en forma continua para que sea posible ir modificando las acciones e intervenciones según la propia voz de los actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin duda el contar con espacios de auto evaluación enriquece los procesos, por cuanto permite en primera instancia reforzar al otro en cuanto a su opinión y aporte, realizar procesos introspectivos sobre mis acciones y generar procesos de mejora continua, que permiten la evolución de la práctica. Es decir hacer presente en los usuarios el rol protagónico que cumplen en los procesos, ya que en definitiva, para ellos fue pensada la práctica que la institución realiza y por ende es fundamental su opinión, no por el sólo hecho de hacerle sentir que es oído, sino más bien como un real aporte de mejora continua.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Crear vínculos como camino hacia la participación ===&lt;br /&gt;
Participar también puede ser el resultado de la creación de vínculos de confianza, de valores, de cambios en la forma de pensar y hacer, etc. Es muy importante la cercanía, de esta manera la gente no se siente lejos de quienes le hacen una propuesta de participación en algún proyecto en particular.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El vínculo de confianza podría ser como un piso para poder hacer otras propuestas o generar otros espacios participativos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[['''Vínculos con otras organizaciones'''Título del enlace]]&lt;br /&gt;
En general se da la posibilidad de vincularse con otras organizaciones, aunque se genera de manera indirecta el vínculo ya que buscan colabaorar en las organizaciones comunitarias y de esta manera dicha acción nos une. Esta colaboración permite dar a conocer el funcionemiento y los objetivos de los comunitarios, difundir el trabajo desde la educación popular como alternativa a la educación formal.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Destinatarios como protagonistas del cambio ==&lt;br /&gt;
En toda intervención y realidad social, es bueno tener presente que nosotros, a través de las prácticas, brindamos los aportes, impulsos y elementos que pueden ayudar a los protagonistas de las problemáticas a descubrir otros caminos y posibles soluciones frente a las dificultades y problemas. Sólo a los destinatarios les corresponde el cambio  que es producto de conciencia y reflexión, no de imposición. Sólo a ellos les compete ser protagonistas principales en su propio cambio.&lt;br /&gt;
Protagonismo que se adquiere en el entrenamiento constante como respuesta a estímulos permenentes que faciliten el proceso. A veces es necesario incorporar cuotas de creatividad, según las características del usuario. Suele haber personas muy intervenidas, producto de interacciones autoritarias y hegemónicas frente a las cuales hubo reacciones pasivas de otorgamiento y aceptación sin reflexión, probocando un acostumbramiento e inseguridad en sí mismo , para cambiar el estilo de interacción. En esto cobra mucha importancia la práctica social al considerar aspectos culturales que intervienen y el activamiento de estrategias participativas con orientación al cambio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Trabajar en forma personalizada con los destinatarios requiere un equipo de trabajo que pueda responder a esa exigencia ==&lt;br /&gt;
Algunas prácticas buscan un trabajo personalizado, pero la organización que la acoge busca cantidad. En este sentido ¿Cómo se puede ofrecer un programa personalizado? Si queremos ofrecer un trabajo personalizado a un gran número de participantes se debería contar con un equipo de trabajo que responda a la cantidad de participantes que se maneja. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Experiencias ==&lt;br /&gt;
=== La participación en el trabajo con niños en el ámbito escolar ===&lt;br /&gt;
Intentar abrir espacios de participación con niños dentro del ámbito escolar genera varios  interrogantes: ¿cómo proponer una participación real y no sólo simbólica? ¿cómo dinamizar las propuestas para que los niños se adueñen del espacio? ¿cómo acompañar los tiempos de cada grupo con una metodología acertada?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La apertura de espacios de participación con niños es fundamental para que ellos puedan aprender a usar su voz y que esta sea una herramienta disponible en el futuro. En la escuela en general se enseña más a los niños a escuchar, a copiar, a obedecer y a &amp;quot;hacer silencio&amp;quot; que a &amp;quot;levantar la mano para hablar&amp;quot;, a fundamentar, defender y tener ideas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Estrategias de trabajo participativo con niños ===&lt;br /&gt;
Se observa que las voces de los niños aparecen, espontáneamente, en otros momentos que no suelen ser aquellos que están  &amp;quot;destinados a la participación&amp;quot;.  Esos momentos se dan entre ellos y con los adultos, desde el vínculo que se va consolidando. En este sentido si se quiere promover la  participación y el uso de la  palabra en los chicos, es importante escuchar y esperar siempre, no sólo en los momentos en los que el adulto quiere que se hable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La participación en el trabajo con jóvenes ===&lt;br /&gt;
Muchas veces entre los miembros de las organizaciones y los jóvenes hay un abismo en los mecanismos de comunicación. Es por este motivo que es necesario realizar un aprendizaje para entrar en “ese otro mundo” (de símbolos propios) para poder escuchar y, a veces, ayudarlos a escucharse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La falta de constancia determina también el “problema de la participación”. Esta tiene varias causas:  la edad (se mueven esencialmente por las ganas), la realidad familiar y/o  aspectos económicos. Estos condicionantes se deben tener en cuenta  a la hora de poner pautas, horarios y fechas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es indiscutible que, cuando reconocen y pueden expresar a dónde quieren o desean llegar, son dueños de una gran energía y empuje. La ponen en movimiento y aparece, generando,  muchas veces, una alerta de peligro porque los adultos pueden llegar a perder protagonismo. Entonces queda el desafío de aprender a caminar con diferentes roles como compañeros de camino.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, hay que considerar que, cuando la participación tiende a mermar, esta situación se puede transformar en una oportunidad para buscar un nuevo impulso o cambiar de rumbo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cambios auténticos desde uno mismo y la importancia del entorno&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Necesidad de no colocar en un esquema tan rígido la relación entre equipo y destinatarios, de tal manera que se pueda entender un proceso más integral en los cambios en la medida en que todos los miembros del proyecto son sujetos de transformaciones en el ida y vuelta de los aportes de todos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos somos actores involucrados, aun cuando los pibes puedan ser el centro de la organización. &lt;br /&gt;
La terminología “destinatarios” tiene su pro y su contra, pero tiene el límite de ser un poco rígido en lo que hace al proceso de cambio. Todos cambiamos en este proceso.&lt;br /&gt;
Nadie cambia a nadie. Cada uno cambia, aunque ese cambio sea favorecido por el clima del entorno.&lt;br /&gt;
¿Quién es el destinatario de qué? Porque en alguna medida todos somos destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Importancia de favorecer espacios comunes de toma de decisiones y evaluación que legitimen una participación auténtica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las trampas en que las organizaciones suelen caer es intentar generar participación de todos sus integrantes mientras que las decisiones son tomadas por unos pocos. La participación real se encuentra íntimamente ligada a la posibilidad de sentirse parte en la toma de  decisiones.&lt;br /&gt;
Por eso se necesita crear al interior de los grupos, espacios para que circule la palabra (especialmente de los destinatarios para los que fue pensada la práctica) en donde ellos intervengan para la toma de decisiones que hacen a las actividades y proyectos. Esta dinámica los anima a hacerse oír, los involucra directamente, los compromete y aumenta la participación y legitima la palabra personal.&lt;br /&gt;
En nuestra organización fue de mucho provecho (aunque inicialmente resistida por muchos de los adolescentes) la práctica periódica de asamblea en la que decidir juntos de qué hablar y qué resolver. Muchas veces las decisiones en conjunto motivaron mayor participación en las tareas consecuentes.&lt;br /&gt;
Necesariamente esto trae aparejado hacer el ejercicio de aprender a escuchar al otro. Esto resulta clave para “sintonizar” los intereses de todos los actores involucrados. Lo mismo sucede con las evaluaciones pertinentes en las que medir los&lt;br /&gt;
resultados de las actividades y proyectos propuestos, valorar los logros, identificar las dificultades y revisar y modificar aquello que permita avances, considerando estas instancias como parte de un proceso de aprendizaje para todos. Donde tiene lugar un aprendizaje significativo, hay cambio y  hay crecimiento. &lt;br /&gt;
Si se toma esta herramienta como práctica cotidiana fortalecerá al grupo, y le dará la posibilidad de generar acciones que promuevan el &amp;quot;encuentro con el afuera&amp;quot; (las demás instituciones, los padres, la mirada social, la comunidad frente a los pibes) en donde puedan pensarse acciones comunes que propicien transformaciones en un ámbito más amplio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Ideas sobre la participación en salud. 23 de agosto, 2018 ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la cuestión de la participación y cómo interpela el campo de la salud aparece el problema de la propia representación de la idea de salud. La idea de participación comunitaria implica participar en    algo que entendemos como común.  “En cuanto al concepto de comunidad, su etimología refiere a su calidad de común, a aquello que no siendo privativo de uno solo, pertenece o se extiende a varios.” El pensar la salud como algo común y no como un constructo individual-biológico aparece como un gran desafío para promover la participación comunitaria en salud. ¿Porqué ser parte de un proyecto colectivo vinculado a la salud si ésta es un problema individual?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí también se pone en juego la dificultad de la participación en una sociedad individualista, competitiva y consumista, donde los objetivos individuales y privados se imponen a las necesidades comunes.  Las propuestas neo-liberales se sostienen en estas ideas de la responsabilidad personal y la culpabilización que tienden a ocultar las responsabilidades políticas y sociales en los procesos de salud-enfermedad-atención y cuidado. En esta línea, ciertas posturas de participación estuvieron al servicio de des-responsabilizar el lugar del Estado en su función de garantizar el derecho a la salud. Menéndez en sus escritos, vincula ésta cuestión con una interpretación particular de la idea de APS que deja a la comunidad, y principalmente a los sectores populares, a cargo de cuestiones en las que el Estado diluye sus responsabilidades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otra cuestión a tener en cuenta en el problema de la participación social en salud es una disputa por el modo en que se va construyendo la idea de  “derecho a la salud”. Aparecen tensiones entre una idea de derecho sólo como “reclamo de servicios” que no permite una apropiación y una construcción colectiva del derecho. Por otro lado, también se construye una idea de derecho como oportunidad colectiva. Este modo de pensar el derecho no abandona la conciencia de la responsabilidad del Estado pero también promueve la organización comunitaria y la recuperación de los saberes populares en la construcción de la salud comunitaria.  En este sentido, la salud como derecho colectivo implica poner en tensión distintos modelos de ciudadanía y de modos de construcción de la subjetividad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algunas corrientes alimentan la representación de “una sociedad de consumidores”, que invita a pensar los derechos sólo como el derecho individual al acceso de “ciertas personas” a “ciertos servicios”. Por el contrario, una idea de ciudadanía colectiva y participativa involucra pensar en la democracia como un sistema que debe garantizar desde el Estado la posibilidad de construir junto a las personas y sus organizaciones un modo de organización social más justo que permita el ejercicio de derechos a toda la población.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consideramos que un equipo de salud que se proponga promover una participación comunitaria genuina debe asumir una posición ético-política ya que: “involucrar al individuo en una actividad colectiva tendería a superar la atomización social y posibilitaría la construcción de una subjetividad no centrada en lo privado”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para seguir complejizando estas cuestiones, encontramos otras representaciones que afectan negativamente la participación en salud. Por ejemplo las representaciones acerca de lo público como gratuito pero de mala calidad y lo privado como de buena calidad y accesible a partir del mérito social. En este sentido, las bocas de distribución pueden verse afectadas por esta representación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde los equipos de salud que participamos en esta experiencia, buscamos procesos de acompañamiento y encuentro en el cuidado de la salud  de los diferentes actores, pensando también el uso del preservativo como un problema de salud colectiva. Por ejemplo, las escuelas son una oportunidad de debatir estas cuestiones como un problema social y no individual. Pensar a los adolescentes y jóvenes como multiplicadores en estos temas aparece como una oportunidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, consideramos que el contexto actual también brinda oportunidades para disputar el imaginario social instituido referido a la salud como problema individual (obturante de la participación comunitaria) y tensionarlo con nuevas ideas instituyentes para pensar la salud como problema social (idea impulsora de la participación en salud). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este año, 2018, en Argentina y particularmente en la CABA es interesante pensar cómo interpela a nuestra experiencia de la “Red de distribución de preservativos” el enorme movimiento de  “pañuelos verdes” por la aprobación legislativa de una norma que reemplace la ilegalidad del aborto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este movimiento de participación social es un ejemplo de lucha por una política pública diferente respecto a la salud desde una mirada política y comunitaria. Es interesante identificar que los enfrentamientos ideológicos y políticos que caracterizaron este debate y que son comunes a cualquier situación de disputa social parecen dejar también un terreno de acuerdo: la consigna de Educación sexual y uso del preservativo parece ser un punto de encuentro entre las posturas enfrentadas respecto de este tema. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido, este contexto nos permite pensar que la participación en salud también implica estar atentos a acompañar y aportar a los movimientos de participación que van asumiendo autónomamente ciertas demandas y disputas de sentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, desde una mirada más micro de este tipo de experiencias reflexionamos acerca de la importancia de generar espacios de participación genuina en los temas de salud que permitan abordarlos en toda su complejidad y no solamente desde la mirada más normativa y clínica de los equipos de salud.  En la cuestión del uso del preservativo es necesario animarse a tomar en cuenta las necesidades genuinas de la población. Por ejemplo, nos cuestionamos acerca de la ausencia de la problematización dialógica sobre la dimensión del placer en estos espacios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
PRUEBA MARTIN 30 MARZO 21 X DIPLOMATURA&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mcagide</name></author>	</entry>

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				<updated>2021-03-31T00:18:38Z</updated>
		
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&lt;div&gt;APORTES DE PRUEBA DE MARTIN - DIPLOMATURA 2021 - 30 DE MARZO DE 2021&lt;/div&gt;</summary>
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