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		<title>Gestion colectiva de conocimientos - Contribuciones del usuario [es]</title>
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		<updated>2026-05-26T01:11:47Z</updated>
		<subtitle>Contribuciones del usuario</subtitle>
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		<id>http://www.reprasis.org/wiki/index.php?title=Tiempos_de_las_Organizaciones_de_Base&amp;diff=194</id>
		<title>Tiempos de las Organizaciones de Base</title>
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				<updated>2009-02-12T18:45:21Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Ncastrogiovanni: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;Los tiempos en las organizaciones de base pueden ser definidos como la congruencia de cantidad de tiempo que se necesita para llevar a cabo un proyecto, en relación directa con la cantidad de personas y recursos disponibles para accionar ante tales proyectos. &lt;br /&gt;
En este sentido, las Organizaciones de base disponen de una cantidad limitada de personas (por lo general escasas) y recursos disponibles (simbolicos, materiales y financieros: estos dos últimos por lo general escasos). &lt;br /&gt;
Estas variables, determinan los proyectos y actividades que se llevaran a cabo en un tiempo determinado, a partir de lo que se ha planificado (tanto a través de los participantes de la organización, como por los destintatarios de la misma en algunos casos).&lt;br /&gt;
En el caso del Centro Cultural, específicamente del armado de un Proyecto de Revista del mismo, se da por lo general una contradicción entre el tiempo que se destina para la elaboración y distribución de la misma y la cantidad de recursos y participantes del proyecto, ya que en las organizaciones de base como es el centro cultural, las personas y los recursos no son exclusivos de cada proyecto sino que son parte de lo disponible en el centro cultural en general. Esto trae diversas consecuencias: superposición de actividades y proyectos en cuanto a las personas que participan en ellos, escasez de recursos para llevarlos a cabo, falta de tiempo disponible para cada actividad, etc. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otro lado, esto se relaciona con la falta de participación de los destinatarios. Para tal desarrollo, se puede consultar las paradojas Nº 1 y 3, que desarrollan el &amp;quot;para quién&amp;quot; está pensada la práctica (los destinatarios imaginados) y los que realmente participan de ella (los destinatarios reales)y la idea de que la validez de las acciones se fundan en primer lugar en los saberes, deseos, razones y sentires de los destinatarios; y otra concepción que entiende que la práctica es válida independiente de estos aspectos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de que la participación de los destinatarios es deseable debido al tipo de construcción autogestiva que esto genera, en el caso de los proyectos de las Organizaciones de base, esto genera un gran avance en cuanto a la cantidad de recursos disponibles para tal actividad o proyecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los tiempos que refieren a una organización es un conflicto inherente a las mismas, en cuanto manejen cuestiones respecto al autofinanciamiento y&lt;br /&gt;
volutarismo dentro de la organización. Las soluciones mas coherentes deberían tener que ver con el financiamiento de la organización.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Ncastrogiovanni</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://www.reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=193</id>
		<title>Prácticas legítimas</title>
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				<updated>2009-02-12T18:36:55Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Ncastrogiovanni: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;La construcción de la legitimidad de una acción en curso, es uno de los problemas más comunes en las prácticas sociales de diferente tipo. Esta construcción se relaciona con la posibilidad de garantizar la participación de los destinatarios de las prácticas, pero sobretodo se relaciona con la capacidad de negociación de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios. Este proceso de negociación puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro, b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de ponerse de acuerdo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escuchar al otro (al destinatario de nuestras prácticas) y ser escuchado -en el marco de prácticas de intervención social- es el inicio de un proceso de permanente negociación sin resultados predecibles de antemano. Muchas veces, el fracaso de las prácticas se debe a que no se ha podido construir un espacio donde hacer transparentes los intereses de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es así, que en nuestras prácticas sociales nos encontramos muchas veces con que los intereses de los destinatarios no siempre coinciden con los intereses de los equipos de trabajo, ni tampoco entre ambos actores y las organizaciones que los financian o apoyan. La construcción de prácticas legítimas está relacionada con tres de las paradojas que hemos trabajado anteriormente: paradoja 3 (entre la idea de que la validez de las acciones se funda en los destinatarios; y otra concepción que entiende que la práctica es válida independiente de estos aspectos), paradoja 4 (entre una práctica asentada en convicciones éticas y exigencias de coherencia entre el pensar y el hacer, y la necesidad de resolver problemas concretos y reales, acciones y decisiones que a veces no se corresponden a dichos principios) y paradoja 6 (entre prácticas que se realizan en instituciones fuertemente estructuradas y la necesidad de impulsar acciones innovadoras). &lt;br /&gt;
La creación prácticas legítimas se refiere a poder encontrar un brecha que te permite actuar, teniendo en cuenta los objetivos de la organización, tus propios objetivos como trabajador y los propios pbjetivos se los sujetos por los cuales estas interviniendo. &lt;br /&gt;
Esta brencha puede generar prácticas superadoras que no solo intervengan en el problema concreto del sujeto sino que generen un cambio en la manera de proyectarse frente a la vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
PARA PODER HACER UN TRABAJO DE INTERVECIÓN ACORDE CON LAS NECESIDADES DE LA POBLACIÓN ES NECESARIO PODER INDAGAR CUALES SON SUS NECESIDADES E INTERESES, PERO ESTO SE VUELVE COMPLEJO EN UNA INSTITUCIÓN A LA QUE LLEGAN SUBCULTURAS CON PARTICULARIDADES EN CREENCIAS, IDEALES, PRIORIDADES DE VIDA, ESCALAS DE VALORES, ETC; QUE VARIAN SEGÚN LUGAR DE ORIGEN (CAMPO O CIUDAD, REGIÓN O DEPARTAMENTO DEL PAÍS, ETC)Y QUE EN MUCHAS OPORTUNIDADES NO ESTÁN ACORDES A SU NUEVO CONTEXTO DE VIDA FAMILIAR E INCLUSO A LA DE LOS MISMOS PROFESIONALES DE LA INSTITUCIÓN. ES ESTA LA RAZÓN POR LA QUE EL PLAN DE INTERVENCIÓN DEBE SER PARTICULAR A CADA USUARIO Y DEBE PARTIR DE LAS MISMAS NECESIDAES ESPECÍFICAS EVIDENCIADAS A PARTIR DE UNA VALORACIÓN DIAGNÓSTICA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La legitimidad de las acciones que efectuamos en el Patronato de Presos y Liberados de Salta, es uno de los nodos que se presenta en la práctica.  En el desarrollo de la misma, existen discordancias entre los miembros del equipo de trabajo a la hora de determinar donde se asienta la  validez de las acciones que generamos, si éstas deberían partir de los destinatarios o si son válidas independientes de éste aspecto. Por otro lado, siguiendo con el abordaje de la legitimidad de las acciones de nuestra practica, se encuentra el carácter de la  institución, que impone el ejercicio de control sobre los destinatarios como aspecto ineludible de la misma. La institución, aunque no llega a ser de características totales, es la correlación de una que si lo es, como la cárcel, en contraposición a su rigidez estructural, surge la necesidad por parte de algunos integrantes del equipo de trabajo, de impulsar acciones innovadoras, transformadoras que se ven en puja con las que están marcadas por  la impronta institucional.-&lt;br /&gt;
La  negociación, entre los intereses de los distintos actores (equipos de trabajo, institución y los destinatarios), se lleva a cabo de manera tácita, no existe institucionalmente, un espacio donde se revelen de manera abierta los mismos. Dicho choque de intereses, tiene como resultado, la superioridad de  los intereses de la institución  por sobre los de los de algunos miembros de equipo y por sobre los de los destinatarios de la práctica. Ya que la legitimidad de las acciones se fundamentan en el carácter de control de la institución y en el aspecto asistencial, no se parte de diagnósticos actuales, ni de la participación de los usuarios, los intereses de los miembros de equipo de trabajo también quedan relegados a los de la institución, en el sentido de que cualquier instancia novedosa imaginada o pensada, tiene pocas posibilidades en relación a esos arraigados intereses institucionales.-&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica, se fundamenta en un marco legal formal que da lugar a la creación de la institución e imprime rumbo a las acciones concretas. Surge el cuestionamiento entonces, por parte de algunos miembros del equipo de trabajo sobre tal legitimidad, esto surge también a partir de las condiciones concretas de vida de los destinatarios de la práctica que cada vez, con más notoriedad, reclaman ser tenidas en cuenta a la hora de proponer alternativas concretas y con posibilidad de incidir sobre las mismas. En el acaso de las destinatarias de la práctica, el desestimo por sus intereses, se hace más significativo ya que no se encuentran siquiera mencionadas entre los intereses de la institución, entonces, las necesidades de las mujeres con las que trabajamos no es abordada desde una perspectiva de genero que las contenga, por ende no se ofrecen alternativas en éste sentido.-&lt;br /&gt;
En el ámbito donde tiene lugar ésta práctica, cuyas características se han reseñado anteriormente, se torna aun más dificultoso que en otros, poder negociar los intereses de la institución y su prevalencia por sobre lo de los equipos de trabajo y sobre todo sobre los de los destinatarios y destinatarias de la práctica. Hacer explícita ésta tensión entre los intereses de los distintos actores, podría constituirse en el primer paso para la construcción de ese espacio sumamente necesario, donde éstos se hagan transparentes para dar paso a un proceso de negociación entre los mismos, lo cual resulta de imperiosa necesidad para la construcción de una nueva alternativa de la práctica y para un mejor desarrollo de la misma.-&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considero que una práctica legitíma es la forma en que realmente se lleva a cabo esa práctica,teniendo en cuenta los intereses de las destinatarias en este caso.&lt;br /&gt;
Sucede que en el ambito carcelario, las practicas legitimas no estan dadas porque precisamente no se tiene en cuenta los intereses de la interna. A lo mejor, si se considera la posibilidad de encontrar otras modos de intervencion se podria legitimarla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La legitimidad de la practica social con niñas, niños y adolescentes en situacion de vulnerabilidad, será posible cuando un marco teorico permita leer lo que pasa con las situaciones abordadas, pensando en un dispositivo de intervencion, realizando capacitaciones construyendo teoria a partir de la practica.&lt;br /&gt;
La legitimacion va ser posible siempre y cuando haya un aprendizaje real y pongamos en juego nuestro saber que reemplace al anterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Partiendo de lo anteriormente dicho : &amp;quot;Los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios. Este proceso de negociación puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro, b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de ponerse de acuerdo.&amp;quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podría decir que el resultado de nuestra práctica, hasta el momento, es &amp;quot;la primacía de los intereses de un actor sobre otro&amp;quot;. Donde no sólo se juegan los intereses del equipo de profesionales sino que también juegan los intereses de la comisión de vecinos, talleristas etc., prevaleciendo los espacios individuales de poder sobre el objetivo principal: que el centro comunitario abra sus puertas al barrio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como consecuencia de esto, se dan dos situaciones que se repiten desde el inicio de la práctica:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
a- si un &amp;quot;amigo/a&amp;quot; hace o dice algo con lo que no acuerdo, miro para otro lado y me callo; si alguien que no/s simpatiza hace o dice algo con lo que no acuerdo, hago todo lo posible para expulsarlo, hasta expulsarlo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
b-  se llega a acuerdos, en la reuniones mensuales; pero en general estos acuerdos no los cumplo, ni los hago cumplir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desafío es poder modificar esta realidad; tomando las palabras escritas anteriormente: &amp;quot;Hacer explícita ésta tensión entre los intereses de los distintos actores, podría constituirse en el primer paso para la construcción de ese espacio sumamente necesario, donde éstos se hagan transparentes para dar paso a un proceso de negociación entre los mismos, lo cual resulta de imperiosa necesidad para la construcción de una nueva alternativa de la práctica y para un mejor desarrollo de la misma.&amp;quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la práctica con niños, escucho el interés de ellos, como destinatarios directos &amp;quot;acá venimos a jugar&amp;quot;. ellos sienten y toman legítimamente ese espacio como propio, así se manejan en el uso de los materiales, el encuadre, etc.&lt;br /&gt;
Para los coordinadores del espacio, no es ese objetivo suficiente. no vamos solamente a jugar con ellos, ni a ofrecerles juegos. cómo hacer para conciliar ambos intereses se vuelve tarea de todos los días, motivo de discusión y búsqueda de acuerdos.si bien mediante el juego trabajamos múltiples aspectos, aspiramos a que otros factores se mediaticen en dicho espacio. Queremos que auerden, que construyan, que creen, que generen proyectos.&lt;br /&gt;
He pensado  que muchas veces cuando predominan nuestros intereses por encima de los de los destinatarios, baja el nivel de participación. sin embargo, en los eventos masivos, cuando el taller se abre a la comunidad, nuevamente se acercan muchos niños que no logran sostener la asistencia continua la taller.&lt;br /&gt;
Considero que esta apertura a la comunidad en diversas circunstancias (juegos, muestras, encuentros, paseos, visitas) consolida la legitimidad de la práctica en el barrio.&lt;br /&gt;
El taller es reconocido por los centros comunitarios, por las familias y por los otros chicos del barrio. quienes asisten tienen un sentido de pertenencia desarrollado.&lt;br /&gt;
Sin embargo, en la escuela, como espacio fisico donde se desarrolla la práctica, creo que no esta consolidad esa legitimidad, debido a que no hemos podido afianzar ese espacio de dialogo y de intercambio de expectativas y objetivos con las autoridades.&lt;br /&gt;
tal vez actualmente, si bien no hubo un gran intercambio, se nos abre la posibilidad de dar a conocer las producciones del taller en una cartelera central dentro de la escuela. &lt;br /&gt;
la legitimidad de mi práctica es aún una pregunta retórica para mi, un proceso en construcción.&lt;br /&gt;
He pensado que el protagonismo de los destinatarios puede ser también  una costante que brinde legitimidad. Es decir si la práctica ha dejado algo instalado en los destinatarios, una necesidad, una inquietud, ua motivación qu vaya por encima de la organización que genera la practica, la práctica se vuelve legítima, es &amp;quot;tomada&amp;quot; por los destinatarios como parte de su propia vida.&lt;br /&gt;
Entonces, aunque un taller finalice, aunque un presupuesto se agote, si la práctica es legítima la misma gente buscará, luego de la experiencia, la reconstrucción.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto a la legitimidad de las prácticas de formación profesional en jóvenes con necesidades educativas especiales y enmarcada dentro de las políticas educativas, creo que dicha cuestión de legitimidad puede llegar a abarcar la práctica misma, en cuanto la educación formal, oficial, como política educativa de Estado cuya finalidad radica en la socialización de las nuevas generaciones en la cultura letrada, en la cultura del trabajo.&lt;br /&gt;
Así mismo, y desde una mirada histórica,  la educación especial ha ido incorporando a su tarea de formación los principios de normalización e integración y actualmente se presta a poner en hechos el derecho a la inclusión; Derecho que de manera transversal intenta llegar a todo el espectro educativo-escolar.&lt;br /&gt;
A partir de éste paradigma y de los tiempos históricos por los que estamos atravesando, se observa una apertura de la rama de educ. especial a que los alumnos participen en ámbitos educativos convencionales y laborales, espacios que aun muestran cierta reticencia.&lt;br /&gt;
Ahora bien, para que la práctica en cuestión pueda ir construyendo cierta legitimidad, debe de abordar algunas problemáticas y carencias que se relacionan entre otras cosas, con la generación de un espacio (concreto y formal) de participación, dialogo y negociación de los demás actores, alumnos, padres e instituciones del ámbito laboral.&lt;br /&gt;
La generación de espacios y las actitudes negociadoras, son materias pendientes en quienes llevamos adelante el proyecto, por su carácter fuertemente estructurado y dentro del ámbito de la educación privada; Estos aspectos, contradictorios y paradojales,   deben ser revisadas permanentemente y es en dichos espacios y con sus protagonistas donde podrán ser resueltos.&lt;br /&gt;
Esta es una posibilidad de modificar que unos intereses prevalezcan sobre los otros, negociar, consensuar, prácticas democráticas que beneficiaran a los protagonistas del proyecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En relación al proyecto de Extension asistencial en función docente en relación al retardo mental, pensar en la legitimidad de la práctica tiene una doble vertiente: por un lado, los pacientes y sus familias y por el otro, los estudiantes. &lt;br /&gt;
Si uno piensa que la legitimidad está dada por acuerdos o negociaciones, entre y con los actores involucrados, puedo suponer que el segundo grupo involucrado (estudiantes) la ha legitimado desde el momento en que su pedido era y es &amp;quot;más práctica&amp;quot;.Hubo un espacio de escuha.  Sin embargo, dada la realidad (falta de compromiso, de entusiasmo, entre otras cosas), parecería con que la negociación no me resuelve todas las cuestiones.&lt;br /&gt;
El otro punto donde creo que la negociación resulta casi insuficiente es en el terreno de los pacientes y sus familias. La experiencia me ha mostrado que uno no puede ser inamovible en sus ideas pero...la mayoría de las veces, me encuentro que no puedo negociar nada sino imponer un criterio. La paradoja n° 3 es un nervio muy sensible en esta práctica.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de las conceptualizaciones desarrolladas sobre cada una de las prácticas sociales y vinculadas al tema de la legitimidad, se identifican aspectos comunes, aproximaciones analógicas que se suceden en cada una de ellas; De esta manera se observan ciertas regularidades sobre la impronta institucional, sobre los intereses que representan cada uno de los actores y sobre los alcances que ellos tienen.&lt;br /&gt;
En cada una de las prácticas subyace una interpretación de lo institucional, como organizaciones propias de la sociedad civil y política,  parte de la estructura social que ordena el funcionamiento de las clases sociales, a través de sus políticas  de seguridad, educación, salud, laborales, etc. Y por cuya función están legitimadas socialmente.&lt;br /&gt;
Estas instituciones mantienen el ejercicio del poder y control sobre los destinatarios de sus políticas sociales.&lt;br /&gt;
La intervención de los equipos de trabajo no busca reproducir ese control y poder, por lo contrario, busca generar espacios de negociación (aunque no estén reconocidos oficialmente) donde poder  re-conocer las necesidades e intereses de la población destinataria, hacer explicita la tensión entre intereses y rescatar la importancia de protagonismo de los demás actores.&lt;br /&gt;
En este enfrentamiento de intereses institucionales y populares,  prevalece el poder institucional lo que genera la escasa participación de los destinatarios y  sentido de pertenencia.  La construcción permanente de legitimidad, de prácticas democráticas, de conciliar intereses, se vuelve tarea de todos los días.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Práctica legítima: creo que es posible a partir de seguir negociando: entre los docentes que participan de la extensión asistencial en función docente, de los alumnos (que la solicitan), de los pacientes que muestran un sufrimiento por su condición de niños patologizados. El sistematizar la práctica me ha permitido &amp;quot;escuchar&amp;quot; aún más al alumnado por medio de encuestas voluntarias y anónimas. Los resultados me han sorprendido: el balance es sumamente positivo. Las dificultades que uno de los destinatarios de esta práctica (alumnado)  encuentra en la misma tiene que ver con aspectos estructurales que remiten más a la paradoja n° 6. En mi comentario anterior, decía que la paradoja n° 3 era un nervio muy sensible en mi práctica. Sigue siendo sensible pero mucho menos de lo pensado. &lt;br /&gt;
Sigo negociando con los actores y aunque los resultados sean azarosos creo que no se avista en el horizonte el quiebre de la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La legitimacion de la practica social con internas procesadas primarias en el ambito carcelario esta ligitimada dentro de las reglamentaciones vigentes. Sin embargo, cuando se busca implementarla desde el Area Social, se produce una tension que entre la institucion y la profesional. Suecede que si bien hay actividades que se pueden llevar a cabo el sostenimiento de esas actividades desde el Area Social es debil. Quizas habria que empezar a tener en cuenta la negociacion y la mediacion en esta practica social para una mejor convivencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La legitimación de la practica social con la niñez y adolescencia en contextos educativos públicos, se ven desdibujadas en virtud de que existen relaciones institucionales que funcionan sin objetivos en común. La especificidad de las distintas profesiones no se enriquecen, todo lo contrario cuando se trata de situaciones complejas de resolver no hay implicación, ya sea en el  establecimiento educativo o en  las instituciones que atienden a la niñez y adolescencia en el municipio. Este tampoco tiene implicación con la temática, dando mas relevancia a lo político. &lt;br /&gt;
Las familias también tienen dificultades de poder operar con éxito en la crianza de sus hijos,  por su nivel cultural, social y económico bajo. Sin embargo, esto no es incidente dado que hay problemáticas que se abordan con adolescentes de nivel medio  ( intento de suicidio). &lt;br /&gt;
La situación mencionada de conflicto institucional y comunitario  conlleva a que no se pueda establecer estrategias de intervención  abordando el emergente critico y que se oriente a intervenciones sociales y  pedagógicas de prevención.&lt;br /&gt;
Los emergentes que aparecen se recrudecen más en los adolescentes,  quienes se reflejan en un importante numero de casos que  la muerte o el intento de suicidio son sus salidas mas rápidas en la dificultad de establecer vínculos sanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las practicas legítimas se dan en Centros Culturales desde la participación que se genera dentro de las mismas instituciones, definidas como horizontales y autogestivas, cuya participación se da libremente. Sin embargo, la participación por lo general se ve sesgada: el barrio no suele participar de las actividades, y aún en menor cantidad de veces lo hace en el momento del diagnóstico y planificación de las mismas. &lt;br /&gt;
En este caso, se da la legitimación de las prácticas a través de lo que creen los participantes de la organización que los destinatarios desean o necesitan. Esto genera consecuencias visibles en todo momento de la practica: los proyectos no se desarrollan con participación barrial (por ejemplo: una revista barrial sin notas escritas por vecinos, o sin información que los vecinos deseen leer, etc), asi como la sobrexigencia de los participantes de la organización en todos los proyectos en curso, teniendo finalmente que cerrar o priorizar unos sobre otros. &lt;br /&gt;
Creo que es necesario priorizar finalmente este pilar de las organizaciones, para traspasarlo desde un plano teorico a uno real.&lt;br /&gt;
Para poder transpasar este plano teórico a uno real, es necesario poder generar el encuentro con el vecino. Si este transpaso no se efectúa el logro de las acciones ejecutdas, se convierten en objetivos no cumplidos. Las evaluaciones tienen que dar cuenta de la participación de los mismos en pos de ponerlo como un pilar fundamental a la hora de generar una actividad. Desde el momento en el que se planifica una actividad hasta su posible evaluación, el vecino debe tener un papel activo; reconociendo el objetivo de la misma para poder constribuir a los logros esperados. Es por esto que, teniendo en cuenta la visión del vecino, los objetivos de la organización y tus propios objetivos como sujeto inmerso de la práctica es que se realiza la práctica legítima, claramente superadora de la práctica inconsciente o puramente asistencial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es esencial para llegar a lo antedicho, generar estrategias que puedan llegar a conocer la visión de los vecinos del barrio, ya que sino se prosigue sosteniendo los propios principios y los de la organización, sin cocnocer los primeros.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Ncastrogiovanni</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://www.reprasis.org/wiki/index.php?title=Participaci%C3%B3n_de_los_destinatarios&amp;diff=192</id>
		<title>Participación de los destinatarios</title>
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				<updated>2009-02-12T18:27:28Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Ncastrogiovanni: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;La participación de los destinatarios de una determinada práctica social se ha convertido, en las últimas décadas, en uno de los pilares centrales sobre los que se asienta la crítica a los modelos de acción social asistencialista. El asistencialismo no permitía más lugar al destinatario, que el de ser un mero receptor de acciones de ayuda o apoyo ante situaciones de vulnerabilidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ruptura con dicho modelo supuso una profunda reflexión sobre este tema y abrió la posibilidad de nuevas formas de intervenir en la realidad social, donde el destinatario participa en el diagnóstico, desarrollo y evaluación de las prácticas en las que está involucrado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si bien este nuevo modelo horizontal y democrático goza actualmente de un gran consenso intelectual, muchas veces la implementación de estos postulados no son tan simples de llevar a la práctica. En general, todos estamos de acuerdo y adherimos -en nuestros equipos de trabajo- al supuesto de la participación, pero: ¿hemos sido capaces de crear y mantener mecanismos para escuchar estas voces? ¿qué pasa cuando lo que escuchamos en esas múltiples voces no concuerda con los objetivos previstos por el equipo de trabajo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El sostenimiento de la participación de los destinatarios de la práctica es un problema común en las prácticas sociales de diferente tipo. Aunque la práctica haya surgido de pedidos o demandas o identificación de problemas en la comunidad, grupo o personas a las cuales va dirigida, &lt;br /&gt;
suele suceder que la participación tiende a mermar con el paso del tiempo. Aburrimiento, falta de incentivos, problemas estructurales &lt;br /&gt;
(pobreza, etc.) son los factores que inciden en esta situación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada práctica social tendrá experiencias diferentes con esta temática, la idea es poder compartir aquí estos saberes relacionados con la participación de los destinatarios. Los esperamos...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando planteamos participacion, es necesario especificar de quien?, y como? . Desde alli comienza un largo camino donde existen varias condicionantes ( el entorno, la poblacion, la practica, y el tecnico) que van a definir el grado de la misma. Existe un marco teorico que todos estamos de acuerdo, pero....hasta donde estamos intimamente preparados para ello. Aqui comienza la lucha por el poder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La pàrticipacion de las destinatarias en la práctica social dentro de un ambito carcelario, es limitada casi nula diria. &lt;br /&gt;
El contexto carcelario de por si es sumamente estructurado. Esta rigidez, a veces tambien es adoptado con el tiempo, por los profesionales.&lt;br /&gt;
Considerar la participacion de las destinatarias en forma horizontal o sea tener en cuenta sus temores, sus deseos o lo que realmente le esta sucediendo al estar privada de libertad, es romper el sistema de poder verticalista.&lt;br /&gt;
De todas maneras, hay cambios de paradigmas y tambien se va a producir en este contexto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Intentar abrir espacios de participación con niños dentro del ámbito escolar nos lleva a un replanteo constante acerca de varios interrogantes:&lt;br /&gt;
- cómo proponer una participación real (y no simbólica)&lt;br /&gt;
- cómo dinamizar las propuestas para que los niños se adueñen del espacio&lt;br /&gt;
- cómo acompañar los tiempos de cada grupo desde una metodología acertada&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sostengo que abrir espacios de participación para niños es fundamental para que ellos puedan aprender a usar su voz, y que esta, su voz sea su herramienta disponible en el futuro.&lt;br /&gt;
Sin embargo me desconcierto cuando los chicos me miran, con esa mirada fuerte, que dice tantas cosas...pero en silencio...y la palabra demora...y me veo obligada a insistir, por diferentes caminos, para que surja...&lt;br /&gt;
Pienso que en la escuela les enseñamos a los niños más a escuchar, a copiar, a obedecer, a &amp;quot;hacer silencio&amp;quot;, que a &amp;quot;levantar la mano para hablar&amp;quot;, a fundamentar y defender una idea, que a tener ideas!&lt;br /&gt;
Tal vez por eso me miran...como pensando &amp;quot;¿qué dice esta?&amp;quot; o como tratando de decifrar qué es lo que pretendo.&lt;br /&gt;
Y observo también que las voces de los niños van apareciendo  en otros momentos, que suelen no ser esos momentos &amp;quot;destinados a participar&amp;quot; sino los espontáneos, los del encuentro entre elos y con los adultos, desde el vínculo que se va consolidando.&lt;br /&gt;
voy aprendiendo así, que si quiero promover participación, y palabra en los chicos, lo primero resulta ser escuchar,y esperar, pero siempre, no sólo cuando yo quiero que hablen.&lt;br /&gt;
Esto me lleva a pensar en la importancia de trabajar antes que nada la idea y las experiencias de participación de quienes coordinamos espacios de participación.&lt;br /&gt;
Cuántas veces nuestras metodologías apuran un eco de nuestra misma voz, que no da lugar a que surja la verdadera voz de nuestro pueblo...&lt;br /&gt;
ycuántas veces sólo hablan, o sólo escuchamos a los que más se nos parecen...&lt;br /&gt;
cuántas veces esperando las palabras, no esuchamos nada del resto...&lt;br /&gt;
Ultimamente estoy haciendo hincapié en mi práctica en la importancia y la urgencia de dar un lugar concreto a esa palabra, es decir de registrar, de tomar, y observo en le gente un susto que borra toda opinión, y silencio.&lt;br /&gt;
debe ser muy fuerte el temor a exponerse, no sólo a decir, sino a escribir, gravar, filmar, quedar ahí, uno mismo con su decir. Creo que nuestra propia construcción colectiva en este espacio que recepciona y guarda con cuidad nuestra propia participación, muestra lo complicado del asunto. Pero evidentemente si nuestra marcha es hacia la creacion de políticas alternativas, ahí va... en las prácticas y en la propia piel, todos somos destinatarios y se necesita tomar la palabra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La participación de las mujeres procesadas primarias en el ámbito carcelario, se puede ir construyendo en forma paulatina moldeando la relación interpersonal que se desarrolla entre quienes diseñan un proyecto y las mujeres privadas de libertad (internas procesadas primarias).  Se trataría de una relación de interacción  en donde las usuarias y quien planifica confrontan sus puntos de vistas, aprenden sus lenguajes y la validez de sus posiciones. De esta manera, se produce también un interacción educativa dado que tanto uno como el otro aprenden y enseñan conocimientos y destrezas que benefician el diseño. &lt;br /&gt;
Por otra parte los espacios que se propicien desde el Área del Servicio Social,  son habilitantes para la circulación de la palabra en donde se escuchan los conflictos que se producen en la convivencia diaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el caso de las organizaciones de base, en las que la creación de las mismas se ha dado a través de las propias motivaciones de un grupo de personas, se ha hecho sin diagnostico previo o demanda real del lugar donde se asienta tal organización, como ser un Centro Cultural. &lt;br /&gt;
En estos casos, la participación barrial es uno de los pilares con los que se constituye tal organización, en forma de deseo posterior y no como factor presente al momento de instalarse en el barrio. Me parece que en estos casos, la participación de los destintarios continua siendo un deseo, en cuanto participación tal como se definió previamente: en el diagnostico, implementación y evaluación de cada uno de los proyectos.&lt;br /&gt;
En estos casos, creo que es crucial el momento del diagnóstico: la participación barrial en este momento, determinaría las reales necesidades, inquietudes y deseos del barrio, mas que los presentes en el imaginario de quienes montan el proyecto. &lt;br /&gt;
Para esto, es bueno pensar en distintas estrategias para motivar la participación en la creación de proyectos, como en la visualización de problemas. Algunas de ellas pueden ser: difusión de mesas de discusión u ofrecimiento de eventos recreativos que sirvan como primeros encuentros para así generar nuevos referidos a lo antedicho. Justamente la falta de estrategias que se enumeran, tienen que ver con la falta de poder priorizar la participación de los destinatarios en los proyectos de las organizaciones.&lt;br /&gt;
Queriendo progresar hacia una participación-acción de los vecinos del barrio, es necesario poder generar los mecanismos de inclusión a la metodología de la organización.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Queriendo apostar a una participación-acción de los vecinos del barrio en una organización social, cultural, es necesario que se generen, por parte de los orgánicos de la organización,mecnismos de inclusión tanto a las actividdes como al armado de la metodología de abordaje. Uno tiene que poder interpelar al vecino, conocer sus preocupaciones, sus intereses, de esa manera uno construye verdaderamente. Sabiendo, de manera conciente, que con un otro se construye, se planifica, se acciona la práctica se vuelve superadora; no solo por la acción que llevas a cbo, sino por el sentido de pertenencia que podés generar en uno mismo y en el otro también.&lt;br /&gt;
Por otra parte, hablando de una organización que trabaja sobre lo cultural especificamente, es necesario generar espacios de distensión del vecino en pos de que se incorpore a la dinámica de la misma organización. Ests sería la verdadera práctica superadora del centro cultural: poder generar en el vecino un espiritu activo en pos de abrir y continuar espacios de socialización forteleciendo los lazos barriales como forma de denotar resistencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En relación con el trabajo sobre la creación de una revista barrial, creo que es esencial reencontrar los principios formulados sobre la participación de los destinatarios, tanto para criticarlos como para reveer las estrategias de&lt;br /&gt;
encuentro con estos objetivos, ya que se encuentran escindidos de la practica, así como también lo están las articulaciones políticas de la organización mayor de nuestra publicación.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Ncastrogiovanni</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://www.reprasis.org/wiki/index.php?title=Tiempos_de_las_Organizaciones_de_Base&amp;diff=179</id>
		<title>Tiempos de las Organizaciones de Base</title>
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				<updated>2009-02-01T22:54:28Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Ncastrogiovanni: Nueva página: Los tiempos en las organizaciones de base pueden ser definidos como la congruencia de cantidad de tiempo que se necesita para llevar a cabo un proyecto, en relación directa con la ca...&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;Los tiempos en las organizaciones de base pueden ser definidos como la congruencia de cantidad de tiempo que se necesita para llevar a cabo un proyecto, en relación directa con la cantidad de personas y recursos disponibles para accionar ante tales proyectos. &lt;br /&gt;
En este sentido, las Organizaciones de base disponen de una cantidad limitada de personas (por lo general escasas) y recursos disponibles (simbolicos, materiales y financieros: estos dos últimos por lo general escasos). &lt;br /&gt;
Estas variables, determinan los proyectos y actividades que se llevaran a cabo en un tiempo determinado, a partir de lo que se ha planificado (tanto a través de los participantes de la organización, como por los destintatarios de la misma en algunos casos).&lt;br /&gt;
En el caso del Centro Cultural, específicamente del armado de un Proyecto de Revista del mismo, se da por lo general una contradicción entre el tiempo que se destina para la elaboración y distribución de la misma y la cantidad de recursos y participantes del proyecto, ya que en las organizaciones de base como es el centro cultural, las personas y los recursos no son exclusivos de cada proyecto sino que son parte de lo disponible en el centro cultural en general. Esto trae diversas consecuencias: superposición de actividades y proyectos en cuanto a las personas que participan en ellos, escasez de recursos para llevarlos a cabo, falta de tiempo disponible para cada actividad, etc. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otro lado, esto se relaciona con la falta de participación de los destinatarios. Para tal desarrollo, se puede consultar las paradojas Nº 1 y 3, que desarrollan el &amp;quot;para quién&amp;quot; está pensada la práctica (los destinatarios imaginados) y los que realmente participan de ella (los destinatarios reales)y la idea de que la validez de las acciones se fundan en primer lugar en los saberes, deseos, razones y sentires de los destinatarios; y otra concepción que entiende que la práctica es válida independiente de estos aspectos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de que la participación de los destinatarios es deseable debido al tipo de construcción autogestiva que esto genera, en el caso de los proyectos de las Organizaciones de base, esto genera un gran avance en cuanto a la cantidad de recursos disponibles para tal actividad o proyecto.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Ncastrogiovanni</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://www.reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=178</id>
		<title>Prácticas legítimas</title>
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				<updated>2009-02-01T21:10:17Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Ncastrogiovanni: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;La construcción de la legitimidad de una acción en curso, es uno de los problemas más comunes en las prácticas sociales de diferente tipo. Esta construcción se relaciona con la posibilidad de garantizar la participación de los destinatarios de las prácticas, pero sobretodo se relaciona con la capacidad de negociación de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios. Este proceso de negociación puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro, b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de ponerse de acuerdo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escuchar al otro (al destinatario de nuestras prácticas) y ser escuchado -en el marco de prácticas de intervención social- es el inicio de un proceso de permanente negociación sin resultados predecibles de antemano. Muchas veces, el fracaso de las prácticas se debe a que no se ha podido construir un espacio donde hacer transparentes los intereses de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es así, que en nuestras prácticas sociales nos encontramos muchas veces con que los intereses de los destinatarios no siempre coinciden con los intereses de los equipos de trabajo, ni tampoco entre ambos actores y las organizaciones que los financian o apoyan. La construcción de prácticas legítimas está relacionada con tres de las paradojas que hemos trabajado anteriormente: paradoja 3 (entre la idea de que la validez de las acciones se funda en los destinatarios; y otra concepción que entiende que la práctica es válida independiente de estos aspectos), paradoja 4 (entre una práctica asentada en convicciones éticas y exigencias de coherencia entre el pensar y el hacer, y la necesidad de resolver problemas concretos y reales, acciones y decisiones que a veces no se corresponden a dichos principios) y paradoja 6 (entre prácticas que se realizan en instituciones fuertemente estructuradas y la necesidad de impulsar acciones innovadoras).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada una de las prácticas sociales tendrá un cúmulo de saber y aprendizajes relacionados con esta temática. Los esperamos...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
PARA PODER HACER UN TRABAJO DE INTERVECIÓN ACORDE CON LAS NECESIDADES DE LA POBLACIÓN ES NECESARIO PODER INDAGAR CUALES SON SUS NECESIDADES E INTERESES, PERO ESTO SE VUELVE COMPLEJO EN UNA INSTITUCIÓN A LA QUE LLEGAN SUBCULTURAS CON PARTICULARIDADES EN CREENCIAS, IDEALES, PRIORIDADES DE VIDA, ESCALAS DE VALORES, ETC; QUE VARIAN SEGÚN LUGAR DE ORIGEN (CAMPO O CIUDAD, REGIÓN O DEPARTAMENTO DEL PAÍS, ETC)Y QUE EN MUCHAS OPORTUNIDADES NO ESTÁN ACORDES A SU NUEVO CONTEXTO DE VIDA FAMILIAR E INCLUSO A LA DE LOS MISMOS PROFESIONALES DE LA INSTITUCIÓN. ES ESTA LA RAZÓN POR LA QUE EL PLAN DE INTERVENCIÓN DEBE SER PARTICULAR A CADA USUARIO Y DEBE PARTIR DE LAS MISMAS NECESIDAES ESPECÍFICAS EVIDENCIADAS A PARTIR DE UNA VALORACIÓN DIAGNÓSTICA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La legitimidad de las acciones que efectuamos en el Patronato de Presos y Liberados de Salta, es uno de los nodos que se presenta en la práctica.  En el desarrollo de la misma, existen discordancias entre los miembros del equipo de trabajo a la hora de determinar donde se asienta la  validez de las acciones que generamos, si éstas deberían partir de los destinatarios o si son válidas independientes de éste aspecto. Por otro lado, siguiendo con el abordaje de la legitimidad de las acciones de nuestra practica, se encuentra el carácter de la  institución, que impone el ejercicio de control sobre los destinatarios como aspecto ineludible de la misma. La institución, aunque no llega a ser de características totales, es la correlación de una que si lo es, como la cárcel, en contraposición a su rigidez estructural, surge la necesidad por parte de algunos integrantes del equipo de trabajo, de impulsar acciones innovadoras, transformadoras que se ven en puja con las que están marcadas por  la impronta institucional.-&lt;br /&gt;
La  negociación, entre los intereses de los distintos actores (equipos de trabajo, institución y los destinatarios), se lleva a cabo de manera tácita, no existe institucionalmente, un espacio donde se revelen de manera abierta los mismos. Dicho choque de intereses, tiene como resultado, la superioridad de  los intereses de la institución  por sobre los de los de algunos miembros de equipo y por sobre los de los destinatarios de la práctica. Ya que la legitimidad de las acciones se fundamentan en el carácter de control de la institución y en el aspecto asistencial, no se parte de diagnósticos actuales, ni de la participación de los usuarios, los intereses de los miembros de equipo de trabajo también quedan relegados a los de la institución, en el sentido de que cualquier instancia novedosa imaginada o pensada, tiene pocas posibilidades en relación a esos arraigados intereses institucionales.-&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica, se fundamenta en un marco legal formal que da lugar a la creación de la institución e imprime rumbo a las acciones concretas. Surge el cuestionamiento entonces, por parte de algunos miembros del equipo de trabajo sobre tal legitimidad, esto surge también a partir de las condiciones concretas de vida de los destinatarios de la práctica que cada vez, con más notoriedad, reclaman ser tenidas en cuenta a la hora de proponer alternativas concretas y con posibilidad de incidir sobre las mismas. En el acaso de las destinatarias de la práctica, el desestimo por sus intereses, se hace más significativo ya que no se encuentran siquiera mencionadas entre los intereses de la institución, entonces, las necesidades de las mujeres con las que trabajamos no es abordada desde una perspectiva de genero que las contenga, por ende no se ofrecen alternativas en éste sentido.-&lt;br /&gt;
En el ámbito donde tiene lugar ésta práctica, cuyas características se han reseñado anteriormente, se torna aun más dificultoso que en otros, poder negociar los intereses de la institución y su prevalencia por sobre lo de los equipos de trabajo y sobre todo sobre los de los destinatarios y destinatarias de la práctica. Hacer explícita ésta tensión entre los intereses de los distintos actores, podría constituirse en el primer paso para la construcción de ese espacio sumamente necesario, donde éstos se hagan transparentes para dar paso a un proceso de negociación entre los mismos, lo cual resulta de imperiosa necesidad para la construcción de una nueva alternativa de la práctica y para un mejor desarrollo de la misma.-&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considero que una práctica legitíma es la forma en que realmente se lleva a cabo esa práctica,teniendo en cuenta los intereses de las destinatarias en este caso.&lt;br /&gt;
Sucede que en el ambito carcelario, las practicas legitimas no estan dadas porque precisamente no se tiene en cuenta los intereses de la interna. A lo mejor, si se considera la posibilidad de encontrar otras modos de intervencion se podria legitimarla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La legitimidad de la practica social con niñas, niños y adolescentes en situacion de vulnerabilidad, será posible cuando un marco teorico permita leer lo que pasa con las situaciones abordadas, pensando en un dispositivo de intervencion, realizando capacitaciones construyendo teoria a partir de la practica.&lt;br /&gt;
La legitimacion va ser posible siempre y cuando haya un aprendizaje real y pongamos en juego nuestro saber que reemplace al anterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Partiendo de lo anteriormente dicho : &amp;quot;Los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios. Este proceso de negociación puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro, b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de ponerse de acuerdo.&amp;quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podría decir que el resultado de nuestra práctica, hasta el momento, es &amp;quot;la primacía de los intereses de un actor sobre otro&amp;quot;. Donde no sólo se juegan los intereses del equipo de profesionales sino que también juegan los intereses de la comisión de vecinos, talleristas etc., prevaleciendo los espacios individuales de poder sobre el objetivo principal: que el centro comunitario abra sus puertas al barrio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como consecuencia de esto, se dan dos situaciones que se repiten desde el inicio de la práctica:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
a- si un &amp;quot;amigo/a&amp;quot; hace o dice algo con lo que no acuerdo, miro para otro lado y me callo; si alguien que no/s simpatiza hace o dice algo con lo que no acuerdo, hago todo lo posible para expulsarlo, hasta expulsarlo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
b-  se llega a acuerdos, en la reuniones mensuales; pero en general estos acuerdos no los cumplo, ni los hago cumplir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desafío es poder modificar esta realidad; tomando las palabras escritas anteriormente: &amp;quot;Hacer explícita ésta tensión entre los intereses de los distintos actores, podría constituirse en el primer paso para la construcción de ese espacio sumamente necesario, donde éstos se hagan transparentes para dar paso a un proceso de negociación entre los mismos, lo cual resulta de imperiosa necesidad para la construcción de una nueva alternativa de la práctica y para un mejor desarrollo de la misma.&amp;quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la práctica con niños, escucho el interés de ellos, como destinatarios directos &amp;quot;acá venimos a jugar&amp;quot;. ellos sienten y toman legítimamente ese espacio como propio, así se manejan en el uso de los materiales, el encuadre, etc.&lt;br /&gt;
Para los coordinadores del espacio, no es ese objetivo suficiente. no vamos solamente a jugar con ellos, ni a ofrecerles juegos. cómo hacer para conciliar ambos intereses se vuelve tarea de todos los días, motivo de discusión y búsqueda de acuerdos.si bien mediante el juego trabajamos múltiples aspectos, aspiramos a que otros factores se mediaticen en dicho espacio. Queremos que auerden, que construyan, que creen, que generen proyectos.&lt;br /&gt;
He pensado  que muchas veces cuando predominan nuestros intereses por encima de los de los destinatarios, baja el nivel de participación. sin embargo, en los eventos masivos, cuando el taller se abre a la comunidad, nuevamente se acercan muchos niños que no logran sostener la asistencia continua la taller.&lt;br /&gt;
Considero que esta apertura a la comunidad en diversas circunstancias (juegos, muestras, encuentros, paseos, visitas) consolida la legitimidad de la práctica en el barrio.&lt;br /&gt;
El taller es reconocido por los centros comunitarios, por las familias y por los otros chicos del barrio. quienes asisten tienen un sentido de pertenencia desarrollado.&lt;br /&gt;
Sin embargo, en la escuela, como espacio fisico donde se desarrolla la práctica, creo que no esta consolidad esa legitimidad, debido a que no hemos podido afianzar ese espacio de dialogo y de intercambio de expectativas y objetivos con las autoridades.&lt;br /&gt;
tal vez actualmente, si bien no hubo un gran intercambio, se nos abre la posibilidad de dar a conocer las producciones del taller en una cartelera central dentro de la escuela. &lt;br /&gt;
la legitimidad de mi práctica es aún una pregunta retórica para mi, un proceso en construcción.&lt;br /&gt;
He pensado que el protagonismo de los destinatarios puede ser también  una costante que brinde legitimidad. Es decir si la práctica ha dejado algo instalado en los destinatarios, una necesidad, una inquietud, ua motivación qu vaya por encima de la organización que genera la practica, la práctica se vuelve legítima, es &amp;quot;tomada&amp;quot; por los destinatarios como parte de su propia vida.&lt;br /&gt;
Entonces, aunque un taller finalice, aunque un presupuesto se agote, si la práctica es legítima la misma gente buscará, luego de la experiencia, la reconstrucción.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto a la legitimidad de las prácticas de formación profesional en jóvenes con necesidades educativas especiales y enmarcada dentro de las políticas educativas, creo que dicha cuestión de legitimidad puede llegar a abarcar la práctica misma, en cuanto la educación formal, oficial, como política educativa de Estado cuya finalidad radica en la socialización de las nuevas generaciones en la cultura letrada, en la cultura del trabajo.&lt;br /&gt;
Así mismo, y desde una mirada histórica,  la educación especial ha ido incorporando a su tarea de formación los principios de normalización e integración y actualmente se presta a poner en hechos el derecho a la inclusión; Derecho que de manera transversal intenta llegar a todo el espectro educativo-escolar.&lt;br /&gt;
A partir de éste paradigma y de los tiempos históricos por los que estamos atravesando, se observa una apertura de la rama de educ. especial a que los alumnos participen en ámbitos educativos convencionales y laborales, espacios que aun muestran cierta reticencia.&lt;br /&gt;
Ahora bien, para que la práctica en cuestión pueda ir construyendo cierta legitimidad, debe de abordar algunas problemáticas y carencias que se relacionan entre otras cosas, con la generación de un espacio (concreto y formal) de participación, dialogo y negociación de los demás actores, alumnos, padres e instituciones del ámbito laboral.&lt;br /&gt;
La generación de espacios y las actitudes negociadoras, son materias pendientes en quienes llevamos adelante el proyecto, por su carácter fuertemente estructurado y dentro del ámbito de la educación privada; Estos aspectos, contradictorios y paradojales,   deben ser revisadas permanentemente y es en dichos espacios y con sus protagonistas donde podrán ser resueltos.&lt;br /&gt;
Esta es una posibilidad de modificar que unos intereses prevalezcan sobre los otros, negociar, consensuar, prácticas democráticas que beneficiaran a los protagonistas del proyecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En relación al proyecto de Extension asistencial en función docente en relación al retardo mental, pensar en la legitimidad de la práctica tiene una doble vertiente: por un lado, los pacientes y sus familias y por el otro, los estudiantes. &lt;br /&gt;
Si uno piensa que la legitimidad está dada por acuerdos o negociaciones, entre y con los actores involucrados, puedo suponer que el segundo grupo involucrado (estudiantes) la ha legitimado desde el momento en que su pedido era y es &amp;quot;más práctica&amp;quot;.Hubo un espacio de escuha.  Sin embargo, dada la realidad (falta de compromiso, de entusiasmo, entre otras cosas), parecería con que la negociación no me resuelve todas las cuestiones.&lt;br /&gt;
El otro punto donde creo que la negociación resulta casi insuficiente es en el terreno de los pacientes y sus familias. La experiencia me ha mostrado que uno no puede ser inamovible en sus ideas pero...la mayoría de las veces, me encuentro que no puedo negociar nada sino imponer un criterio. La paradoja n° 3 es un nervio muy sensible en esta práctica.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de las conceptualizaciones desarrolladas sobre cada una de las prácticas sociales y vinculadas al tema de la legitimidad, se identifican aspectos comunes, aproximaciones analógicas que se suceden en cada una de ellas; De esta manera se observan ciertas regularidades sobre la impronta institucional, sobre los intereses que representan cada uno de los actores y sobre los alcances que ellos tienen.&lt;br /&gt;
En cada una de las prácticas subyace una interpretación de lo institucional, como organizaciones propias de la sociedad civil y política,  parte de la estructura social que ordena el funcionamiento de las clases sociales, a través de sus políticas  de seguridad, educación, salud, laborales, etc. Y por cuya función están legitimadas socialmente.&lt;br /&gt;
Estas instituciones mantienen el ejercicio del poder y control sobre los destinatarios de sus políticas sociales.&lt;br /&gt;
La intervención de los equipos de trabajo no busca reproducir ese control y poder, por lo contrario, busca generar espacios de negociación (aunque no estén reconocidos oficialmente) donde poder  re-conocer las necesidades e intereses de la población destinataria, hacer explicita la tensión entre intereses y rescatar la importancia de protagonismo de los demás actores.&lt;br /&gt;
En este enfrentamiento de intereses institucionales y populares,  prevalece el poder institucional lo que genera la escasa participación de los destinatarios y  sentido de pertenencia.  La construcción permanente de legitimidad, de prácticas democráticas, de conciliar intereses, se vuelve tarea de todos los días.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Práctica legítima: creo que es posible a partir de seguir negociando: entre los docentes que participan de la extensión asistencial en función docente, de los alumnos (que la solicitan), de los pacientes que muestran un sufrimiento por su condición de niños patologizados. El sistematizar la práctica me ha permitido &amp;quot;escuchar&amp;quot; aún más al alumnado por medio de encuestas voluntarias y anónimas. Los resultados me han sorprendido: el balance es sumamente positivo. Las dificultades que uno de los destinatarios de esta práctica (alumnado)  encuentra en la misma tiene que ver con aspectos estructurales que remiten más a la paradoja n° 6. En mi comentario anterior, decía que la paradoja n° 3 era un nervio muy sensible en mi práctica. Sigue siendo sensible pero mucho menos de lo pensado. &lt;br /&gt;
Sigo negociando con los actores y aunque los resultados sean azarosos creo que no se avista en el horizonte el quiebre de la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La legitimacion de la practica social con internas procesadas primarias en el ambito carcelario esta ligitimada dentro de las reglamentaciones vigentes. Sin embargo, cuando se busca implementarla desde el Area Social, se produce una tension que entre la institucion y la profesional. Suecede que si bien hay actividades que se pueden llevar a cabo el sostenimiento de esas actividades desde el Area Social es debil. Quizas habria que empezar a tener en cuenta la negociacion y la mediacion en esta practica social para una mejor convivencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La legitimación de la practica social con la niñez y adolescencia en contextos educativos públicos, se ven desdibujadas en virtud de que existen relaciones institucionales que funcionan sin objetivos en común. La especificidad de las distintas profesiones no se enriquecen, todo lo contrario cuando se trata de situaciones complejas de resolver no hay implicación, ya sea en el  establecimiento educativo o en  las instituciones que atienden a la niñez y adolescencia en el municipio. Este tampoco tiene implicación con la temática, dando mas relevancia a lo político. &lt;br /&gt;
Las familias también tienen dificultades de poder operar con éxito en la crianza de sus hijos,  por su nivel cultural, social y económico bajo. Sin embargo, esto no es incidente dado que hay problemáticas que se abordan con adolescentes de nivel medio  ( intento de suicidio). &lt;br /&gt;
La situación mencionada de conflicto institucional y comunitario  conlleva a que no se pueda establecer estrategias de intervención  abordando el emergente critico y que se oriente a intervenciones sociales y  pedagógicas de prevención.&lt;br /&gt;
Los emergentes que aparecen se recrudecen más en los adolescentes,  quienes se reflejan en un importante numero de casos que  la muerte o el intento de suicidio son sus salidas mas rápidas en la dificultad de establecer vínculos sanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las practicas legítimas se dan en Centros Culturales desde la participación que se genera dentro de las mismas instituciones, definidas como horizontales y autogestivas, cuya participación se da libremente. Sin embargo, la participación por lo general se ve sesgada: el barrio no suele participar de las actividades, y aún en menor cantidad de veces lo hace en el momento del diagnóstico y planificación de las mismas. &lt;br /&gt;
En este caso, se da la legitimación de las prácticas a través de lo que creen los participantes de la organización que los destinatarios desean o necesitan. Esto genera consecuencias visibles en todo momento de la practica: los proyectos no se desarrollan con participación barrial (por ejemplo: una revista barrial sin notas escritas por vecinos, o sin información que los vecinos deseen leer, etc), asi como la sobrexigencia de los participantes de la organización en todos los proyectos en curso, teniendo finalmente que cerrar o priorizar unos sobre otros. &lt;br /&gt;
Creo que es necesario priorizar finalmente este pilar de las organizaciones, para traspasarlo desde un plano teorico a uno real.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Ncastrogiovanni</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://www.reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=177</id>
		<title>Prácticas legítimas</title>
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				<updated>2009-02-01T21:07:16Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Ncastrogiovanni: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;La construcción de la legitimidad de una acción en curso, es uno de los problemas más comunes en las prácticas sociales de diferente tipo. Esta construcción se relaciona con la posibilidad de garantizar la participación de los destinatarios de las prácticas, pero sobretodo se relaciona con la capacidad de negociación de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios. Este proceso de negociación puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro, b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de ponerse de acuerdo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escuchar al otro (al destinatario de nuestras prácticas) y ser escuchado -en el marco de prácticas de intervención social- es el inicio de un proceso de permanente negociación sin resultados predecibles de antemano. Muchas veces, el fracaso de las prácticas se debe a que no se ha podido construir un espacio donde hacer transparentes los intereses de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es así, que en nuestras prácticas sociales nos encontramos muchas veces con que los intereses de los destinatarios no siempre coinciden con los intereses de los equipos de trabajo, ni tampoco entre ambos actores y las organizaciones que los financian o apoyan. La construcción de prácticas legítimas está relacionada con tres de las paradojas que hemos trabajado anteriormente: paradoja 3 (entre la idea de que la validez de las acciones se funda en los destinatarios; y otra concepción que entiende que la práctica es válida independiente de estos aspectos), paradoja 4 (entre una práctica asentada en convicciones éticas y exigencias de coherencia entre el pensar y el hacer, y la necesidad de resolver problemas concretos y reales, acciones y decisiones que a veces no se corresponden a dichos principios) y paradoja 6 (entre prácticas que se realizan en instituciones fuertemente estructuradas y la necesidad de impulsar acciones innovadoras).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada una de las prácticas sociales tendrá un cúmulo de saber y aprendizajes relacionados con esta temática. Los esperamos...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
PARA PODER HACER UN TRABAJO DE INTERVECIÓN ACORDE CON LAS NECESIDADES DE LA POBLACIÓN ES NECESARIO PODER INDAGAR CUALES SON SUS NECESIDADES E INTERESES, PERO ESTO SE VUELVE COMPLEJO EN UNA INSTITUCIÓN A LA QUE LLEGAN SUBCULTURAS CON PARTICULARIDADES EN CREENCIAS, IDEALES, PRIORIDADES DE VIDA, ESCALAS DE VALORES, ETC; QUE VARIAN SEGÚN LUGAR DE ORIGEN (CAMPO O CIUDAD, REGIÓN O DEPARTAMENTO DEL PAÍS, ETC)Y QUE EN MUCHAS OPORTUNIDADES NO ESTÁN ACORDES A SU NUEVO CONTEXTO DE VIDA FAMILIAR E INCLUSO A LA DE LOS MISMOS PROFESIONALES DE LA INSTITUCIÓN. ES ESTA LA RAZÓN POR LA QUE EL PLAN DE INTERVENCIÓN DEBE SER PARTICULAR A CADA USUARIO Y DEBE PARTIR DE LAS MISMAS NECESIDAES ESPECÍFICAS EVIDENCIADAS A PARTIR DE UNA VALORACIÓN DIAGNÓSTICA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La legitimidad de las acciones que efectuamos en el Patronato de Presos y Liberados de Salta, es uno de los nodos que se presenta en la práctica.  En el desarrollo de la misma, existen discordancias entre los miembros del equipo de trabajo a la hora de determinar donde se asienta la  validez de las acciones que generamos, si éstas deberían partir de los destinatarios o si son válidas independientes de éste aspecto. Por otro lado, siguiendo con el abordaje de la legitimidad de las acciones de nuestra practica, se encuentra el carácter de la  institución, que impone el ejercicio de control sobre los destinatarios como aspecto ineludible de la misma. La institución, aunque no llega a ser de características totales, es la correlación de una que si lo es, como la cárcel, en contraposición a su rigidez estructural, surge la necesidad por parte de algunos integrantes del equipo de trabajo, de impulsar acciones innovadoras, transformadoras que se ven en puja con las que están marcadas por  la impronta institucional.-&lt;br /&gt;
La  negociación, entre los intereses de los distintos actores (equipos de trabajo, institución y los destinatarios), se lleva a cabo de manera tácita, no existe institucionalmente, un espacio donde se revelen de manera abierta los mismos. Dicho choque de intereses, tiene como resultado, la superioridad de  los intereses de la institución  por sobre los de los de algunos miembros de equipo y por sobre los de los destinatarios de la práctica. Ya que la legitimidad de las acciones se fundamentan en el carácter de control de la institución y en el aspecto asistencial, no se parte de diagnósticos actuales, ni de la participación de los usuarios, los intereses de los miembros de equipo de trabajo también quedan relegados a los de la institución, en el sentido de que cualquier instancia novedosa imaginada o pensada, tiene pocas posibilidades en relación a esos arraigados intereses institucionales.-&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica, se fundamenta en un marco legal formal que da lugar a la creación de la institución e imprime rumbo a las acciones concretas. Surge el cuestionamiento entonces, por parte de algunos miembros del equipo de trabajo sobre tal legitimidad, esto surge también a partir de las condiciones concretas de vida de los destinatarios de la práctica que cada vez, con más notoriedad, reclaman ser tenidas en cuenta a la hora de proponer alternativas concretas y con posibilidad de incidir sobre las mismas. En el acaso de las destinatarias de la práctica, el desestimo por sus intereses, se hace más significativo ya que no se encuentran siquiera mencionadas entre los intereses de la institución, entonces, las necesidades de las mujeres con las que trabajamos no es abordada desde una perspectiva de genero que las contenga, por ende no se ofrecen alternativas en éste sentido.-&lt;br /&gt;
En el ámbito donde tiene lugar ésta práctica, cuyas características se han reseñado anteriormente, se torna aun más dificultoso que en otros, poder negociar los intereses de la institución y su prevalencia por sobre lo de los equipos de trabajo y sobre todo sobre los de los destinatarios y destinatarias de la práctica. Hacer explícita ésta tensión entre los intereses de los distintos actores, podría constituirse en el primer paso para la construcción de ese espacio sumamente necesario, donde éstos se hagan transparentes para dar paso a un proceso de negociación entre los mismos, lo cual resulta de imperiosa necesidad para la construcción de una nueva alternativa de la práctica y para un mejor desarrollo de la misma.-&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considero que una práctica legitíma es la forma en que realmente se lleva a cabo esa práctica,teniendo en cuenta los intereses de las destinatarias en este caso.&lt;br /&gt;
Sucede que en el ambito carcelario, las practicas legitimas no estan dadas porque precisamente no se tiene en cuenta los intereses de la interna. A lo mejor, si se considera la posibilidad de encontrar otras modos de intervencion se podria legitimarla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La legitimidad de la practica social con niñas, niños y adolescentes en situacion de vulnerabilidad, será posible cuando un marco teorico permita leer lo que pasa con las situaciones abordadas, pensando en un dispositivo de intervencion, realizando capacitaciones construyendo teoria a partir de la practica.&lt;br /&gt;
La legitimacion va ser posible siempre y cuando haya un aprendizaje real y pongamos en juego nuestro saber que reemplace al anterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Partiendo de lo anteriormente dicho : &amp;quot;Los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios. Este proceso de negociación puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro, b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de ponerse de acuerdo.&amp;quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podría decir que el resultado de nuestra práctica, hasta el momento, es &amp;quot;la primacía de los intereses de un actor sobre otro&amp;quot;. Donde no sólo se juegan los intereses del equipo de profesionales sino que también juegan los intereses de la comisión de vecinos, talleristas etc., prevaleciendo los espacios individuales de poder sobre el objetivo principal: que el centro comunitario abra sus puertas al barrio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como consecuencia de esto, se dan dos situaciones que se repiten desde el inicio de la práctica:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
a- si un &amp;quot;amigo/a&amp;quot; hace o dice algo con lo que no acuerdo, miro para otro lado y me callo; si alguien que no/s simpatiza hace o dice algo con lo que no acuerdo, hago todo lo posible para expulsarlo, hasta expulsarlo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
b-  se llega a acuerdos, en la reuniones mensuales; pero en general estos acuerdos no los cumplo, ni los hago cumplir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desafío es poder modificar esta realidad; tomando las palabras escritas anteriormente: &amp;quot;Hacer explícita ésta tensión entre los intereses de los distintos actores, podría constituirse en el primer paso para la construcción de ese espacio sumamente necesario, donde éstos se hagan transparentes para dar paso a un proceso de negociación entre los mismos, lo cual resulta de imperiosa necesidad para la construcción de una nueva alternativa de la práctica y para un mejor desarrollo de la misma.&amp;quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la práctica con niños, escucho el interés de ellos, como destinatarios directos &amp;quot;acá venimos a jugar&amp;quot;. ellos sienten y toman legítimamente ese espacio como propio, así se manejan en el uso de los materiales, el encuadre, etc.&lt;br /&gt;
Para los coordinadores del espacio, no es ese objetivo suficiente. no vamos solamente a jugar con ellos, ni a ofrecerles juegos. cómo hacer para conciliar ambos intereses se vuelve tarea de todos los días, motivo de discusión y búsqueda de acuerdos.si bien mediante el juego trabajamos múltiples aspectos, aspiramos a que otros factores se mediaticen en dicho espacio. Queremos que auerden, que construyan, que creen, que generen proyectos.&lt;br /&gt;
He pensado  que muchas veces cuando predominan nuestros intereses por encima de los de los destinatarios, baja el nivel de participación. sin embargo, en los eventos masivos, cuando el taller se abre a la comunidad, nuevamente se acercan muchos niños que no logran sostener la asistencia continua la taller.&lt;br /&gt;
Considero que esta apertura a la comunidad en diversas circunstancias (juegos, muestras, encuentros, paseos, visitas) consolida la legitimidad de la práctica en el barrio.&lt;br /&gt;
El taller es reconocido por los centros comunitarios, por las familias y por los otros chicos del barrio. quienes asisten tienen un sentido de pertenencia desarrollado.&lt;br /&gt;
Sin embargo, en la escuela, como espacio fisico donde se desarrolla la práctica, creo que no esta consolidad esa legitimidad, debido a que no hemos podido afianzar ese espacio de dialogo y de intercambio de expectativas y objetivos con las autoridades.&lt;br /&gt;
tal vez actualmente, si bien no hubo un gran intercambio, se nos abre la posibilidad de dar a conocer las producciones del taller en una cartelera central dentro de la escuela. &lt;br /&gt;
la legitimidad de mi práctica es aún una pregunta retórica para mi, un proceso en construcción.&lt;br /&gt;
He pensado que el protagonismo de los destinatarios puede ser también  una costante que brinde legitimidad. Es decir si la práctica ha dejado algo instalado en los destinatarios, una necesidad, una inquietud, ua motivación qu vaya por encima de la organización que genera la practica, la práctica se vuelve legítima, es &amp;quot;tomada&amp;quot; por los destinatarios como parte de su propia vida.&lt;br /&gt;
Entonces, aunque un taller finalice, aunque un presupuesto se agote, si la práctica es legítima la misma gente buscará, luego de la experiencia, la reconstrucción.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto a la legitimidad de las prácticas de formación profesional en jóvenes con necesidades educativas especiales y enmarcada dentro de las políticas educativas, creo que dicha cuestión de legitimidad puede llegar a abarcar la práctica misma, en cuanto la educación formal, oficial, como política educativa de Estado cuya finalidad radica en la socialización de las nuevas generaciones en la cultura letrada, en la cultura del trabajo.&lt;br /&gt;
Así mismo, y desde una mirada histórica,  la educación especial ha ido incorporando a su tarea de formación los principios de normalización e integración y actualmente se presta a poner en hechos el derecho a la inclusión; Derecho que de manera transversal intenta llegar a todo el espectro educativo-escolar.&lt;br /&gt;
A partir de éste paradigma y de los tiempos históricos por los que estamos atravesando, se observa una apertura de la rama de educ. especial a que los alumnos participen en ámbitos educativos convencionales y laborales, espacios que aun muestran cierta reticencia.&lt;br /&gt;
Ahora bien, para que la práctica en cuestión pueda ir construyendo cierta legitimidad, debe de abordar algunas problemáticas y carencias que se relacionan entre otras cosas, con la generación de un espacio (concreto y formal) de participación, dialogo y negociación de los demás actores, alumnos, padres e instituciones del ámbito laboral.&lt;br /&gt;
La generación de espacios y las actitudes negociadoras, son materias pendientes en quienes llevamos adelante el proyecto, por su carácter fuertemente estructurado y dentro del ámbito de la educación privada; Estos aspectos, contradictorios y paradojales,   deben ser revisadas permanentemente y es en dichos espacios y con sus protagonistas donde podrán ser resueltos.&lt;br /&gt;
Esta es una posibilidad de modificar que unos intereses prevalezcan sobre los otros, negociar, consensuar, prácticas democráticas que beneficiaran a los protagonistas del proyecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En relación al proyecto de Extension asistencial en función docente en relación al retardo mental, pensar en la legitimidad de la práctica tiene una doble vertiente: por un lado, los pacientes y sus familias y por el otro, los estudiantes. &lt;br /&gt;
Si uno piensa que la legitimidad está dada por acuerdos o negociaciones, entre y con los actores involucrados, puedo suponer que el segundo grupo involucrado (estudiantes) la ha legitimado desde el momento en que su pedido era y es &amp;quot;más práctica&amp;quot;.Hubo un espacio de escuha.  Sin embargo, dada la realidad (falta de compromiso, de entusiasmo, entre otras cosas), parecería con que la negociación no me resuelve todas las cuestiones.&lt;br /&gt;
El otro punto donde creo que la negociación resulta casi insuficiente es en el terreno de los pacientes y sus familias. La experiencia me ha mostrado que uno no puede ser inamovible en sus ideas pero...la mayoría de las veces, me encuentro que no puedo negociar nada sino imponer un criterio. La paradoja n° 3 es un nervio muy sensible en esta práctica.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de las conceptualizaciones desarrolladas sobre cada una de las prácticas sociales y vinculadas al tema de la legitimidad, se identifican aspectos comunes, aproximaciones analógicas que se suceden en cada una de ellas; De esta manera se observan ciertas regularidades sobre la impronta institucional, sobre los intereses que representan cada uno de los actores y sobre los alcances que ellos tienen.&lt;br /&gt;
En cada una de las prácticas subyace una interpretación de lo institucional, como organizaciones propias de la sociedad civil y política,  parte de la estructura social que ordena el funcionamiento de las clases sociales, a través de sus políticas  de seguridad, educación, salud, laborales, etc. Y por cuya función están legitimadas socialmente.&lt;br /&gt;
Estas instituciones mantienen el ejercicio del poder y control sobre los destinatarios de sus políticas sociales.&lt;br /&gt;
La intervención de los equipos de trabajo no busca reproducir ese control y poder, por lo contrario, busca generar espacios de negociación (aunque no estén reconocidos oficialmente) donde poder  re-conocer las necesidades e intereses de la población destinataria, hacer explicita la tensión entre intereses y rescatar la importancia de protagonismo de los demás actores.&lt;br /&gt;
En este enfrentamiento de intereses institucionales y populares,  prevalece el poder institucional lo que genera la escasa participación de los destinatarios y  sentido de pertenencia.  La construcción permanente de legitimidad, de prácticas democráticas, de conciliar intereses, se vuelve tarea de todos los días.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Práctica legítima: creo que es posible a partir de seguir negociando: entre los docentes que participan de la extensión asistencial en función docente, de los alumnos (que la solicitan), de los pacientes que muestran un sufrimiento por su condición de niños patologizados. El sistematizar la práctica me ha permitido &amp;quot;escuchar&amp;quot; aún más al alumnado por medio de encuestas voluntarias y anónimas. Los resultados me han sorprendido: el balance es sumamente positivo. Las dificultades que uno de los destinatarios de esta práctica (alumnado)  encuentra en la misma tiene que ver con aspectos estructurales que remiten más a la paradoja n° 6. En mi comentario anterior, decía que la paradoja n° 3 era un nervio muy sensible en mi práctica. Sigue siendo sensible pero mucho menos de lo pensado. &lt;br /&gt;
Sigo negociando con los actores y aunque los resultados sean azarosos creo que no se avista en el horizonte el quiebre de la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La legitimacion de la practica social con internas procesadas primarias en el ambito carcelario esta ligitimada dentro de las reglamentaciones vigentes. Sin embargo, cuando se busca implementarla desde el Area Social, se produce una tension que entre la institucion y la profesional. Suecede que si bien hay actividades que se pueden llevar a cabo el sostenimiento de esas actividades desde el Area Social es debil. Quizas habria que empezar a tener en cuenta la negociacion y la mediacion en esta practica social para una mejor convivencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La legitimación de la practica social con la niñez y adolescencia en contextos educativos públicos, se ven desdibujadas en virtud de que existen relaciones institucionales que funcionan sin objetivos en común. La especificidad de las distintas profesiones no se enriquecen, todo lo contrario cuando se trata de situaciones complejas de resolver no hay implicación, ya sea en el  establecimiento educativo o en  las instituciones que atienden a la niñez y adolescencia en el municipio. Este tampoco tiene implicación con la temática, dando mas relevancia a lo político. &lt;br /&gt;
Las familias también tienen dificultades de poder operar con éxito en la crianza de sus hijos,  por su nivel cultural, social y económico bajo. Sin embargo, esto no es incidente dado que hay problemáticas que se abordan con adolescentes de nivel medio  ( intento de suicidio). &lt;br /&gt;
La situación mencionada de conflicto institucional y comunitario  conlleva a que no se pueda establecer estrategias de intervención  abordando el emergente critico y que se oriente a intervenciones sociales y  pedagógicas de prevención.&lt;br /&gt;
Los emergentes que aparecen se recrudecen más en los adolescentes,  quienes se reflejan en un importante numero de casos que  la muerte o el intento de suicidio son sus salidas mas rápidas en la dificultad de establecer vínculos sanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las practicas legítimas se dan en Centros Culturales desde la participación que se genera dentro de las mismas instituciones, definidas como horizontales y autogestivas, cuya participación se da libremente. Sin embargo, la participación por lo general se va sesgada: el barrio no suele participar de las actividades, y aún en menor cantidad de veces lo hace en el momento del diagnistico y planificación de las mismas. &lt;br /&gt;
En este caso, se da la legitimaciónd e las prácticas a través de lo que creen los participantes de la organización que los destinatarios desean o necesitan. Esto genera consecuencias visibles en todo momento de la practica: los proyectos no se desarrollan con participación barrial (por ejemplo: una revista barrial sin notas escritas por vecinos, o sin información que los vecinos deseen leer, etc), asi como la sobrexigencia de los participantes de la organización en todos los proyectos en curso, teniendo finalmente que cerrar o priorizar unos sobre otros. &lt;br /&gt;
Creo que es necesario priorizar finalmente este pilar de las organizaciones, para traspasarlo desde un plano teorico a uno real.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Ncastrogiovanni</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://www.reprasis.org/wiki/index.php?title=Participaci%C3%B3n_de_los_destinatarios&amp;diff=176</id>
		<title>Participación de los destinatarios</title>
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				<updated>2009-02-01T20:41:24Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Ncastrogiovanni: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;La participación de los destinatarios de una determinada práctica social se ha convertido, en las últimas décadas, en uno de los pilares centrales sobre los que se asienta la crítica a los modelos de acción social asistencialista. El asistencialismo no permitía más lugar al destinatario, que el de ser un mero receptor de acciones de ayuda o apoyo ante situaciones de vulnerabilidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ruptura con dicho modelo supuso una profunda reflexión sobre este tema y abrió la posibilidad de nuevas formas de intervenir en la realidad social, donde el destinatario participa en el diagnóstico, desarrollo y evaluación de las prácticas en las que está involucrado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si bien este nuevo modelo horizontal y democrático goza actualmente de un gran consenso intelectual, muchas veces la implementación de estos postulados no son tan simples de llevar a la práctica. En general, todos estamos de acuerdo y adherimos -en nuestros equipos de trabajo- al supuesto de la participación, pero: ¿hemos sido capaces de crear y mantener mecanismos para escuchar estas voces? ¿qué pasa cuando lo que escuchamos en esas múltiples voces no concuerda con los objetivos previstos por el equipo de trabajo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El sostenimiento de la participación de los destinatarios de la práctica es un problema común en las prácticas sociales de diferente tipo. Aunque la práctica haya surgido de pedidos o demandas o identificación de problemas en la comunidad, grupo o personas a las cuales va dirigida, &lt;br /&gt;
suele suceder que la participación tiende a mermar con el paso del tiempo. Aburrimiento, falta de incentivos, problemas estructurales &lt;br /&gt;
(pobreza, etc.) son los factores que inciden en esta situación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada práctica social tendrá experiencias diferentes con esta temática, la idea es poder compartir aquí estos saberes relacionados con la participación de los destinatarios. Los esperamos...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando planteamos participacion, es necesario especificar de quien?, y como? . Desde alli comienza un largo camino donde existen varias condicionantes ( el entorno, la poblacion, la practica, y el tecnico) que van a definir el grado de la misma. Existe un marco teorico que todos estamos de acuerdo, pero....hasta donde estamos intimamente preparados para ello. Aqui comienza la lucha por el poder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La pàrticipacion de las destinatarias en la práctica social dentro de un ambito carcelario, es limitada casi nula diria. &lt;br /&gt;
El contexto carcelario de por si es sumamente estructurado. Esta rigidez, a veces tambien es adoptado con el tiempo, por los profesionales.&lt;br /&gt;
Considerar la participacion de las destinatarias en forma horizontal o sea tener en cuenta sus temores, sus deseos o lo que realmente le esta sucediendo al estar privada de libertad, es romper el sistema de poder verticalista.&lt;br /&gt;
De todas maneras, hay cambios de paradigmas y tambien se va a producir en este contexto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Intentar abrir espacios de participación con niños dentro del ámbito escolar nos lleva a un replanteo constante acerca de varios interrogantes:&lt;br /&gt;
- cómo proponer una participación real (y no simbólica)&lt;br /&gt;
- cómo dinamizar las propuestas para que los niños se adueñen del espacio&lt;br /&gt;
- cómo acompañar los tiempos de cada grupo desde una metodología acertada&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sostengo que abrir espacios de participación para niños es fundamental para que ellos puedan aprender a usar su voz, y que esta, su voz sea su herramienta disponible en el futuro.&lt;br /&gt;
Sin embargo me desconcierto cuando los chicos me miran, con esa mirada fuerte, que dice tantas cosas...pero en silencio...y la palabra demora...y me veo obligada a insistir, por diferentes caminos, para que surja...&lt;br /&gt;
Pienso que en la escuela les enseñamos a los niños más a escuchar, a copiar, a obedecer, a &amp;quot;hacer silencio&amp;quot;, que a &amp;quot;levantar la mano para hablar&amp;quot;, a fundamentar y defender una idea, que a tener ideas!&lt;br /&gt;
Tal vez por eso me miran...como pensando &amp;quot;¿qué dice esta?&amp;quot; o como tratando de decifrar qué es lo que pretendo.&lt;br /&gt;
Y observo también que las voces de los niños van apareciendo  en otros momentos, que suelen no ser esos momentos &amp;quot;destinados a participar&amp;quot; sino los espontáneos, los del encuentro entre elos y con los adultos, desde el vínculo que se va consolidando.&lt;br /&gt;
voy aprendiendo así, que si quiero promover participación, y palabra en los chicos, lo primero resulta ser escuchar,y esperar, pero siempre, no sólo cuando yo quiero que hablen.&lt;br /&gt;
Esto me lleva a pensar en la importancia de trabajar antes que nada la idea y las experiencias de participación de quienes coordinamos espacios de participación.&lt;br /&gt;
Cuántas veces nuestras metodologías apuran un eco de nuestra misma voz, que no da lugar a que surja la verdadera voz de nuestro pueblo...&lt;br /&gt;
ycuántas veces sólo hablan, o sólo escuchamos a los que más se nos parecen...&lt;br /&gt;
cuántas veces esperando las palabras, no esuchamos nada del resto...&lt;br /&gt;
Ultimamente estoy haciendo hincapié en mi práctica en la importancia y la urgencia de dar un lugar concreto a esa palabra, es decir de registrar, de tomar, y observo en le gente un susto que borra toda opinión, y silencio.&lt;br /&gt;
debe ser muy fuerte el temor a exponerse, no sólo a decir, sino a escribir, gravar, filmar, quedar ahí, uno mismo con su decir. Creo que nuestra propia construcción colectiva en este espacio que recepciona y guarda con cuidad nuestra propia participación, muestra lo complicado del asunto. Pero evidentemente si nuestra marcha es hacia la creacion de políticas alternativas, ahí va... en las prácticas y en la propia piel, todos somos destinatarios y se necesita tomar la palabra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La participación de las mujeres procesadas primarias en el ámbito carcelario, se puede ir construyendo en forma paulatina moldeando la relación interpersonal que se desarrolla entre quienes diseñan un proyecto y las mujeres privadas de libertad (internas procesadas primarias).  Se trataría de una relación de interacción  en donde las usuarias y quien planifica confrontan sus puntos de vistas, aprenden sus lenguajes y la validez de sus posiciones. De esta manera, se produce también un interacción educativa dado que tanto uno como el otro aprenden y enseñan conocimientos y destrezas que benefician el diseño. &lt;br /&gt;
Por otra parte los espacios que se propicien desde el Área del Servicio Social,  son habilitantes para la circulación de la palabra en donde se escuchan los conflictos que se producen en la convivencia diaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el caso de las organizaciones de base, en las que la creación de las mismas se ha dado a través de las propias motivaciones de un grupo de personas, se ha hecho sin diagnostico previo o demanda real del lugar donde se asienta tal organización, como ser un Centro Cultural. &lt;br /&gt;
En estos casos, la participación barrial es uno de los pilares con los que se constituye tal organización, en forma de deseo posterior y no como factor presente al momento de instalarse en el barrio. Me parece que en estos casos, la participación de los destintarios continua siendo un deseo, en cuanto participación tal como se definió previamente: en el diagnostico, implementación y evaluación de cada uno de los proyectos.&lt;br /&gt;
En estos casos, creo que es crucial el momento del diagnóstico: la participación barrial en este momento, determinaría las reales necesidades, inquietudes y deseos del barrio, mas que los presentes en el imaginario de quienes montan el proyecto. &lt;br /&gt;
Para esto, es bueno pensar en distintas estrategias para motivar la participación en la creación de proyectos, como en la visualización de problemas. Algunas de ellas pueden ser: difusión de mesas de discusión u ofrecimiento de eventos recreativos que sirvan como primeros encuentros para así generar nuevos referidos a lo antedicho. Justamente la falta de estrategias que se enumeran, tienen que ver con la falta de poder priorizar la participación de los destinatarios en los proyectos de las organizaciones.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Ncastrogiovanni</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://www.reprasis.org/wiki/index.php?title=Participaci%C3%B3n_de_los_destinatarios&amp;diff=175</id>
		<title>Participación de los destinatarios</title>
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				<updated>2009-02-01T20:25:22Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Ncastrogiovanni: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;La participación de los destinatarios de una determinada práctica social se ha convertido, en las últimas décadas, en uno de los pilares centrales sobre los que se asienta la crítica a los modelos de acción social asistencialista. El asistencialismo no permitía más lugar al destinatario, que el de ser un mero receptor de acciones de ayuda o apoyo ante situaciones de vulnerabilidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ruptura con dicho modelo supuso una profunda reflexión sobre este tema y abrió la posibilidad de nuevas formas de intervenir en la realidad social, donde el destinatario participa en el diagnóstico, desarrollo y evaluación de las prácticas en las que está involucrado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si bien este nuevo modelo horizontal y democrático goza actualmente de un gran consenso intelectual, muchas veces la implementación de estos postulados no son tan simples de llevar a la práctica. En general, todos estamos de acuerdo y adherimos -en nuestros equipos de trabajo- al supuesto de la participación, pero: ¿hemos sido capaces de crear y mantener mecanismos para escuchar estas voces? ¿qué pasa cuando lo que escuchamos en esas múltiples voces no concuerda con los objetivos previstos por el equipo de trabajo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El sostenimiento de la participación de los destinatarios de la práctica es un problema común en las prácticas sociales de diferente tipo. Aunque la práctica haya surgido de pedidos o demandas o identificación de problemas en la comunidad, grupo o personas a las cuales va dirigida, &lt;br /&gt;
suele suceder que la participación tiende a mermar con el paso del tiempo. Aburrimiento, falta de incentivos, problemas estructurales &lt;br /&gt;
(pobreza, etc.) son los factores que inciden en esta situación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada práctica social tendrá experiencias diferentes con esta temática, la idea es poder compartir aquí estos saberes relacionados con la participación de los destinatarios. Los esperamos...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando planteamos participacion, es necesario especificar de quien?, y como? . Desde alli comienza un largo camino donde existen varias condicionantes ( el entorno, la poblacion, la practica, y el tecnico) que van a definir el grado de la misma. Existe un marco teorico que todos estamos de acuerdo, pero....hasta donde estamos intimamente preparados para ello. Aqui comienza la lucha por el poder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La pàrticipacion de las destinatarias en la práctica social dentro de un ambito carcelario, es limitada casi nula diria. &lt;br /&gt;
El contexto carcelario de por si es sumamente estructurado. Esta rigidez, a veces tambien es adoptado con el tiempo, por los profesionales.&lt;br /&gt;
Considerar la participacion de las destinatarias en forma horizontal o sea tener en cuenta sus temores, sus deseos o lo que realmente le esta sucediendo al estar privada de libertad, es romper el sistema de poder verticalista.&lt;br /&gt;
De todas maneras, hay cambios de paradigmas y tambien se va a producir en este contexto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Intentar abrir espacios de participación con niños dentro del ámbito escolar nos lleva a un replanteo constante acerca de varios interrogantes:&lt;br /&gt;
- cómo proponer una participación real (y no simbólica)&lt;br /&gt;
- cómo dinamizar las propuestas para que los niños se adueñen del espacio&lt;br /&gt;
- cómo acompañar los tiempos de cada grupo desde una metodología acertada&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sostengo que abrir espacios de participación para niños es fundamental para que ellos puedan aprender a usar su voz, y que esta, su voz sea su herramienta disponible en el futuro.&lt;br /&gt;
Sin embargo me desconcierto cuando los chicos me miran, con esa mirada fuerte, que dice tantas cosas...pero en silencio...y la palabra demora...y me veo obligada a insistir, por diferentes caminos, para que surja...&lt;br /&gt;
Pienso que en la escuela les enseñamos a los niños más a escuchar, a copiar, a obedecer, a &amp;quot;hacer silencio&amp;quot;, que a &amp;quot;levantar la mano para hablar&amp;quot;, a fundamentar y defender una idea, que a tener ideas!&lt;br /&gt;
Tal vez por eso me miran...como pensando &amp;quot;¿qué dice esta?&amp;quot; o como tratando de decifrar qué es lo que pretendo.&lt;br /&gt;
Y observo también que las voces de los niños van apareciendo  en otros momentos, que suelen no ser esos momentos &amp;quot;destinados a participar&amp;quot; sino los espontáneos, los del encuentro entre elos y con los adultos, desde el vínculo que se va consolidando.&lt;br /&gt;
voy aprendiendo así, que si quiero promover participación, y palabra en los chicos, lo primero resulta ser escuchar,y esperar, pero siempre, no sólo cuando yo quiero que hablen.&lt;br /&gt;
Esto me lleva a pensar en la importancia de trabajar antes que nada la idea y las experiencias de participación de quienes coordinamos espacios de participación.&lt;br /&gt;
Cuántas veces nuestras metodologías apuran un eco de nuestra misma voz, que no da lugar a que surja la verdadera voz de nuestro pueblo...&lt;br /&gt;
ycuántas veces sólo hablan, o sólo escuchamos a los que más se nos parecen...&lt;br /&gt;
cuántas veces esperando las palabras, no esuchamos nada del resto...&lt;br /&gt;
Ultimamente estoy haciendo hincapié en mi práctica en la importancia y la urgencia de dar un lugar concreto a esa palabra, es decir de registrar, de tomar, y observo en le gente un susto que borra toda opinión, y silencio.&lt;br /&gt;
debe ser muy fuerte el temor a exponerse, no sólo a decir, sino a escribir, gravar, filmar, quedar ahí, uno mismo con su decir. Creo que nuestra propia construcción colectiva en este espacio que recepciona y guarda con cuidad nuestra propia participación, muestra lo complicado del asunto. Pero evidentemente si nuestra marcha es hacia la creacion de políticas alternativas, ahí va... en las prácticas y en la propia piel, todos somos destinatarios y se necesita tomar la palabra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La participación de las mujeres procesadas primarias en el ámbito carcelario, se puede ir construyendo en forma paulatina moldeando la relación interpersonal que se desarrolla entre quienes diseñan un proyecto y las mujeres privadas de libertad (internas procesadas primarias).  Se trataría de una relación de interacción  en donde las usuarias y quien planifica confrontan sus puntos de vistas, aprenden sus lenguajes y la validez de sus posiciones. De esta manera, se produce también un interacción educativa dado que tanto uno como el otro aprenden y enseñan conocimientos y destrezas que benefician el diseño. &lt;br /&gt;
Por otra parte los espacios que se propicien desde el Área del Servicio Social,  son habilitantes para la circulación de la palabra en donde se escuchan los conflictos que se producen en la convivencia diaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el caso de las organizaciones de base, en las que la creación de las mismas se ha dado a través de las propias motivaciones de un grupo de personas, se ha hecho sin diagnostico previo o demanda real del lugar donde se asienta tal organización, como ser un Centro Cultural. &lt;br /&gt;
En estos casos, la prticipación barrial es uno de los pilares con los que se constituye tal organización, en forma de deseo posterior y no como factor presente al momento de instalarse en el barrio. Me parece que en estos casos, la participación de los destintarios continua siendo un deseo, en cuanto participación tal como se definió previamente: en el diagnostico, implementación y evaluación de cada uno de los proyectos.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Ncastrogiovanni</name></author>	</entry>

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